Psicología del Aprendizaje

La Psicología del aprendizaje es una rama de la psicología que estudia el aprendizaje del ser humano y los cambios que se producen en su comportamiento, bien sean temporales o permanentes.

La Psicología del aprendizaje cobra una gran importancia en la educación, como docentes debemos actuar como mediadores y modificadores de conductas a través de recursos técnico-profesionales (habilidades psicopedagógicas y didácticas).

Hay dos tendencias, una que dice que los individuos son idénticos, donde las diferencias que pueda haber entre ellos no son importantes para entender su naturaleza; y otra, más acorde con los movimientos pedagógicos de este siglo, que dice que cada individuo es distinto, con sus características propias, y esto es justo lo que estudia la piscología de la educación.

Objetivo fundamental: individualizar la enseñanza

Snow (1996): “En la mayoría de los lugares y la mayor parte de las veces las prácticas de enseñanza actuales han permanecido básicamente fijas y no se han adaptado a las características de los alumnos. Por lo general, éstos deben acomodarse al sistema; algunos aprenden más, otros menos, otros nada en absoluto y otros abandonan independientemente del sistema de enseñanza elegido”.

Las dos teorías que mejor explican el aprendizaje son el Conductismo y el Constructivismo, también conocido como Cognoscitivismo.

 

SUPUESTOS BÁSICOS DEL CONSTRUCTIVISMO

El constructivismo es una teoría que busca saber cuál es la naturaleza del conocimiento humano, cuando una persona aprende algo nuevo, lo asimila e integra en sus estructuras mentales, junto a sus anteriores aprendizajes.

Cada persona va teniendo un tipo de conocimiento según sus experiencias, estas experiencias llevan a la creación de esquemas mentales que van aumentando y se van volviendo más complejos a través de la asimilación y la acomodación (Piaget, 1955).

El constructivismo también tiene un fuerte componente social, el desarrollo cultural aparece socialmente e individualmente. (Vygotsky, 1978).

Los investigadores más relacionados con esta corriente son Jean Piaget,  David Paul Ausubel, Jerome Seymour Bruner y Lev Vygotsky, todos grandes teóricos de la historia de la psicología del desarrollo y de la educación.

Ambos parten de la idea de que el conocimiento es creado con ayuda de la interacción con el entorno, no por actividades internas, sino por la relación que la persona mantiene con su contexto inmediato.

Así pues, el constructivismo de la psicología podría definirse como un conjunto de corrientes basadas en cómo las personas, con un papel activo, adquieren el conocimiento a través de sus experiencias.

SUPUESTOS BÁSICOS DEL CONDUCTISMO

Antes del siglo XX, las dos corrientes en la Psicología eran el estructuralismo, basado en el trabajo de Wilhelm Wunt, y el funcionalismo, basado en el trabajo de John Dewey, y aunque ambas diferían en varios aspectos, coincidían en su falta metodológica de investigación, ya que se fundamentaban en la introspección, las personas tenían que mirar en su interior y hablar sobre su propio pensamiento.

“El conductismo asume el punto de vista de que el comportamiento no puede ser explicado apelando de ningún modo a estructuras internas o procesos dentro del cerebro. En lugar de ello, los conductistas querían explicar el comportamiento humano en términos de las relaciones entre entradas (estímulos) y salidas (respuestas)”. Parkin, A.J. (1999)

Con la llegada del siglo XX, algunos psicólogos comenzaron a discrepar acerca de este método tan subjetivo y, gracias a Iván Pavlov y Edward Thorndike, aparecieron estrategias más objetivas para estudiar y analizar el aprendizaje, centradas en una parte más observable como puede ser la conducta.

De ahí nació el conductismo, y aunque no todos los autores coinciden en todos los procesos que explican el aprendizaje, existen algunos supuestos que son comunes:

  • Los principios del aprendizaje se deben aplicar de igual manera, tanto a diferentes conductas como a diferentes especies animales, los conductistas usan el término “organismo” para referirse a cualquier especie.
  • Los procesos de aprendizaje se estudian y analizan mejor cuando están centrados en los estímulos y las respuestas, de esta manera se observa la relación existente entre el estímulo (E) y la respuesta provocada por ese estímulo (R).
  • Los procesos internos se excluyen de estos estudios, ya que muchos conductistas consideran que no se pueden observar y analizar procesos como los pensamientos o las emociones. Aunque no todos opinan igual, los neoconductistas, por su parte, defienden que estos procesos internos también son importantes y que factores como la motivación influyen en la conducta. Más recientemente, algunos autores afirman que la conducta se puede comprender mejor si se tienen en cuenta los procesos cognitivos.
  • Aprender conlleva un cambio de conducta, ya que este aprendizaje se ve reflejado en nuestras acciones.
  • Los organismos nacen vacíos, lisos, como tabulas rasas, no nacemos predispuestos a tener una conducta determinada, según nuestras experiencias vamos adquiriendo una serie de conductas.
  • A través de sucesos ambientales se obtiene el aprendizaje, los conductistas se refieren al aprendizaje como condicionamiento, así pues, un organismo está condicionado por los posibles sucesos que ocurren en su contexto.

CONCEPTOS BÁSICOS DEL CONDUCTISMO

  • Estímulo, señal o información que provoca una reacción o respuesta de un organismo.
  • Respuesta, reacción que tiene el organismo ante un estímulo.
  • Condicionamiento, tipo de aprendizaje resultante de la asociación estímulos y respuestas.
  • Refuerzo, consecuencia de una conducta con la que se puede aumentar la posibilidad de repetición de dicha conducta.
  • Castigo, consecuencia de una conducta con la que se puede disminuir la posibilidad de repetición de dicha conducta.

 

 

INTRODUCCIÓN A LA TERAPIA DE CONDUCTA

Existen algunas intervenciones para dar respuesta a los problemas psicológicos que nos pueden surgir, tanto a los adultos, como a los niños.

Las principales terapias son la psicodinámica, la conductual, la cognitiva y la humanista.

Las terapias psicodinámicas se basan en conflictos intrapsíquicos  y otorgan mucho peso al papel inconsciente del individuo.

La terapia conductual tiene más evidencia empírica y ha desarrollado varias técnicas de modificación de conducta que se basan en los principios teóricos de aprendizaje del condicionamiento clásico y operante. Las técnicas basadas en el condicionamiento clásico han mostrado su eficacia para disminuir problemas de ansiedad (técnicas del control de la activación, la desensibilización sistemática y la exposición). Las técnicas basadas en el condicionamiento operante se utilizan para modificar conductas adaptativas o disminuir conductas disfuncionales.

La terapia cognitiva destaca el papel cognitivo de las personas en el desarrollo y mantenimiento de los trastornos psicológicos, está caracterizada por su heterogeneidad y diversidad de perspectivas.

La combinación de tratamientos conductuales y cognitivos nos lleva a la terapia cognitivo-conductual, con una gran evidencia empírica para diferentes trastornos psicológicos.

La terapia existencial-humanista se basa en una pluralidad de enfoques diferentes, donde la búsqueda del verdadero sentido del ser humano junto al papel del terapeuta (empatía, escucha activa, etc.) se tornan imprescindibles, aunque no tiene mucho respaldo empírico.

INTRODUCCIÓN A LA TERAPIA CONDUCTUAL

Se considera que un individuo tiene un problema clínico cuando dicho problema afecta, de forma significativa, a su vida, bien sea social, laboral, familiar o personal; o cuando su propia conducta no permite que se adapte a su entorno. De esta manera, el objetivo sería modificar o eliminar esta conducta y sustituirla por otra más adecuada a través de la aplicación de las técnicas de modificación o terapia de conducta (TMC).

John B. Watson hizo famosa la metáfora de la tabula rasa, para él, el objetivo de la intervención psicológica debe basarse en cambiar la conducta. Se diferencian dos grupos de técnicas de intervención conductuales, las procedentes de las teorías de aprendizaje del condicionamiento clásico y las del condicionamiento operante.

CONDICIONAMIENTO CLÁSICO

Pávlov desarrolló el condicionamiento clásico a través de trabajos experimentales con animales. Gracias a este modelo se han podido encontrar explicaciones sobre cómo se adquieren los miedos; cómo un individuo puede coger miedo o fobia a algo mediante el proceso de aprendizaje del condicionamiento clásico.

Esto ha permitido realizar técnicas de intervención basadas en el condicionamiento clásico para eliminar los miedos o la ansiedad (desensibilización sistemática, la exposición o la relajación progresiva de Jacobson, etc.)

Este enfoque aparece en los años 60, en el ámbito académico, como respuesta al modelo psicoanalítico, donde algunos investigadores experimentaron con animales hasta dar con los resultados que constituirían las bases del enfoque conductual.

CONDICIONAMIENTO OPERANTE

Skinner desarrolló unas leyes del aprendizaje con gran relevancia en las técnicas de intervención conductual, el condicionamiento operante, mediante el cual se observa la importancia de las relaciones funcionales de la conducta con sus antecedentes y consecuentes (refuerzo y castigo).

Según la ley del efecto de Thorndike “Las respuestas a una situación que están seguidas de una satisfacción se fortalecen; las respuestas que están seguidas por algo desagradable se debilitan”.

DIFERENCIAS ENTRE CONDICIONAMIENTO CLÁSICO Y OPERANTE

Condicionamiento clásico:

  • Sucede cuando se juntan dos estímulos (EC y EI)
  • La respuesta del individuo es involuntaria y automática, ya que está provocada por el estímulo.
  • La asociación es EC-RC.

Condicionamiento operante:

  • Sucede cuando una respuesta (R) va seguida de un estímulo reforzante (ER)
  • La respuesta del individuo es voluntaria, ya que tiene todo el control.
  • La asociación es R-ER.

 

REFERENCIAS:
  • Parkin, A.J. (1999) Exploraciones en neuropsicología cognitiva. Madrid: Panamericana, pág. 2.