Atención temprana

La Atención Temprana es un conjunto de intervenciones que van destinadas a los niños en edades comprendidas entre 0-6 años, a sus familias y al propio entorno. Su función consiste en ofrecer una solución de manera rápida y eficaz a las posibles carencias o necesidades que tienen los niños con algún tipo de trastorno en su desarrollo o en riesgo de padecerlo.

La primera infancia es un periodo de enorme importancia en el cual se adquieren los hitos madurativos neurológicos que van a servir de base para desarrollar las capacidades cognitivas.

Es una etapa, en la cual, finaliza la maduración del sistema nervioso en lo que a conexiones neuronales se refiere. Además, se hacen evidentes los signos de algunas patologías.

Algunas de estas se conocen en el momento del nacimiento, como puede ser el Síndrome de Down, otras se pueden intuir en el periodo prenatal y otras empezarán a presentar sus primeros síntomas durante los primeros meses y años en forma de retraso madurativo y trastornos de conducta, de ahí la importancia de recibir un diagnóstico a tiempo y una adecuada intervención multidisciplinaria.

Los docentes están en una situación privilegiada para poder observar, y así detectar, esos signos precoces de patologías.

 

El objetivo principal de la atención temprana es que aquellos niños que pueden presentar trastornos en su desarrollo o que puedan estar en riesgo de tenerlos, reciban la ayuda que requieran, considerando los aspectos bio-psico-sociales para que puedan fomentar su capacidad de desarrollo y bienestar y facilitando su integración en el entorno familiar, escolar y social, así como su autonomía personal.

Existen tres niveles en los cuales se basa esta colaboración:

Prevención Primaria:

Su objetivo es eludir las situaciones o condiciones que pueden dar como resultado la presencia de deficiencias o trastornos en esta etapa.
Estos servicios son los de salud, los servicios sociales y la educación.

Los servicios de salud disponen de programas de planificación familiar para asesorar sobre posibles problemas, por ejemplo, las recomendaciones que se deben seguir para llevar un embarazo saludable y así evitar algún trastorno; los servicios de pediatría para llevar un seguimiento del niño, etc.

Los servicios sociales se ocupan de prevenir o actuar en situaciones de riesgo social y maltrato a través de programas específicos para este tipo de colectivos.

Los servicios educativos ofrecen apoyo a los niños y a sus familias desde los propios centros, realizando una función de prevención de trastornos en el desarrollo que es importante para ellos, ya que se les proporciona espacios estables y confortantes.

Prevención Secundaria:

Su objetivo es detectar y diagnosticar de forma precoz los trastornos en el desarrollo y las posibles situaciones de riesgo.

Desde los servicios de salud este cuidado se puede iniciar en la etapa prenatal, atendiendo a la embarazada en la detección de malformaciones fetales, en la detección de situaciones de riesgo como puede ser una diabetes o dando apoyo a las futuras mamás.

En la etapa perinatal, los servicios de neonatología se encargan de los niños con alto riesgo de presentar deficiencias, trastornos o alteraciones en su desarrollo.

Después, en la etapa postnatal, en los servicios de pediatría se ofrecerán los seguimientos habituales para que el niño crezca sano, realizándole las revisiones pertinentes.

Los servicios sociales, pueden detectar situaciones delicadas de drogodependencia, problemas familiares, madres adolescentes, escasez económica, etc.

Los servicios educativos prestarán una gran asistencia a través de su observación diaria, detectando posibles problemas en las conductas o en las capacidades básicas para el aprendizaje, así como en las habilidades sociales, motoras o de lenguaje, entre otros.

Prevención Terciaria:

Su objetivo es ofrecer una serie de actividades que van destinadas al niño, su familia y su propio entorno para que mejore las circunstancias de su desarrollo, y así disminuya o supere los trastornos en el desarrollo.

Cuando estos trastornos se detectan en las consultas de Neonatología, la intervención se realiza en el propio hospital (incubadoras con fisioterapia, estimulación, terapia ocupacional, logopedia, etc.)

Si la detección es a través de las consultas pediátricas, de las escuelas infantiles o de los familiares, la atención se inicia en los Centros de Atención Temprana.

Cuando el niño llega a uno de estos centros, los pasos a seguir son los siguientes:

  • Se realiza una entrevista inicial con los padres para recoger los datos de la evolución del niño (informes psicopedagógicos, médicos, etc.)
  • Se evalúa al niño para ver las necesidades que tiene para poder tratarle.
  • Se habla de un diagnóstico entre todos los profesionales que le hayan evaluado para ver de qué manera pueden trabajar con él y los profesionales que lo realizarán  (si por ejemplo el niño necesita logopeda y fisioterapeuta, o si es algo más a nivel cognitivo, etc.)
  • Se realiza otra entrevista con los padres para informarles del plan de actuación.
  • Comienza una coordinación que es importante para el buen desarrollo del pequeño, la intervención con la familia y con los servicios educativos y sanitarios
  • Se elaboran valoraciones sistemáticas con pruebas estandarizadas que contrasten la evolución del niño en todas las áreas del desarrollo.
  • Una vez finalizada la intervención (bien por derivación a otros profesionales, porque su situación se ha normalizado o porque ya supera la edad de seis años), el Equipo de Atención Temprana (EAT) ayudará a la familia a buscar los recursos necesarios y hará un seguimiento durante un tiempo.

El equipo de los Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT) debe dar cobertura global a las necesidades, psicológicas, biológicas y sociales. El conjunto de profesionales que pueden trabajar en él son:

Médicos, Psicólogos, Pedagogos, Logopedas, Fisioterapeutas, Psicomotricistas; Maestros con la especialidad en educación especial o audición y lenguaje, Terapeutas Ocupacionales, Trabajadores sociales.

El equipo de profesionales que componen un CDIAT tiene un carácter interdisciplinar o transdisciplinar y es de orientación holística; es decir que comprende en su intervención a todos los aspectos bio-psico-sociales del niño, a la familia y a su entorno. La labor que deben llevar a cabo estos equipos supone trabajar en coordinación, y con distintos enfoques.

REFERENCIAS:
  • Libro blanco de la atención temprana Ministerio de trabajo y asuntos sociales. Real Patronato de Prevención y de atención a personas con minusvalía. www.cieza.es
  • Patricia Grande Fariñas. Coordinación interdisciplinar en atención temprana en la Comunidad de Madrid (área 10) Revista de inclusión educativa vol. 4, nº 2.