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19Sep2022

El correcto crecimiento y desarrollo del lactante depende de los cuidados que se le dé en lo referente a la salud y la alimentación en sus primeros años de vida, en los primeros 6 meses la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan que la leche materna sea el único alimento que tome el pequeño, después y tras la maduración de su organismo, ya podrá pasar a tomar la alimentación complementaria para cubrir su demanda nutricional y fomentar su desarrollo neurológico y motor.

El término BLW fue acuñado por Gill Rapley, coautora del libro “Baby-Led Weaning: The Essential Guide to Introducing Solid Foods”, publicado en Reino Unido en el año 2008.

La alimentación BLW (Baby Led Weaning) es el comienzo de la alimentación complementaria a los 6 meses de forma autorregulada o a demanda, incorporando los alimentos sólidos en vez de triturados (en papilla) y con un tamaño adecuado para que el propio niño lo pueda coger por sí mismo y llevárselo a la boca.

Hay que tener en cuenta que a esa edad aún no hacen la pinza, por lo que los alimentos deben tener una forma apropiada para que puedan cogerlos con la mano entera (prensión palmar).

Mediante el BLW el lactante es el que decide cuándo y qué comer, cuánta cantidad y el tiempo que tarda en comérselo, participando activamente y fomentando su autonomía en este terreno, pero siempre bajo la supervisión del adulto.

Este método ayuda a los padres a disminuir el estrés y la preocupación que les causa dar de comer al niño en muchas ocasiones, observando a su vez que este disfruta de manera muy grata de la comida, ya que la puede tocar, oler, saborear…

¿Qué beneficios tiene el BLW?

  • Crea unos hábitos de alimentación más sanos ya que se respeta sus tiempos de comida.
  • Promueve una mejor y variada alimentación en el futuro a través de la manipulación y la exploración de diferentes sabores y texturas de los alimentos disfrutan de este momento, siendo más fácil que de mayores tengan una alimentación más equilibrada.
  • Los padres viven el momento de la comida desde una perspectiva más relajada y sin tener que obligar al pequeño a comer.
  • Fomenta la lactancia materna, según el método BLW se debe respetar las señales de hambre y sed del bebé, por lo que será él el que regule su apetito y solicite a demanda. (Este método se puede hacer también en niños que tomen leche en polvo).
  • Favorece la autonomía, el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual del niño al tener que realizar la pinza al comer.
  • Ayuda en la transición a la alimentación sólida ya que comienzan antes a trabajar la masticación.

¿Qué riesgos tiene el BLW?

  • Inestabilidad nutricional al no contar con las porciones de verdura necesarias, de fruta o proteínas animales.
  • Peligro de atragantamiento o asfixia por diversos alimentos.

Algunos alimentos a evitar según pediatras:

  • Manzana cruda.
  • Salchichas.
  • Verduras crudas: Zanahoria, apio, ensalada.
  • Patatas de bolsa.
  • Galletas de arroz o de maíz.
  • Frutos secos o frutos desecados (pasas, arándanos)
  • Cerezas, uvas, cherry, maíz, guisantes
  • Caramelos u otros alimentos duros.

Si verdaderamente quieres que tu peque comience con el BLW es importante que:

  • Sea capaz de mantenerse sentado en la trona con estabilidad.
  • Haya desaparecido el reflejo de extrusión (expulsión de objetos o alimentos no líquidos con la lengua, desaparece entre los 4-6 meses).
  • Tenga una apropiada coordinación ojos-mano-boca.
5Sep2022

Entre los cuatro y cinco años los niños ya han adquirido los aspectos más importantes del lenguaje, aunque les queda mucho por delante aún, ya que aparece la escuela, los amigos, la televisión, Internet, los libros y diferentes lecturas, los idiomas, etc.

Con el comienzo de su aprendizaje en la lectura y escritura se abre un nuevo acceso hacia diferentes lenguajes, como puede ser el  matemático, aumentando su vocabulario.

No debemos olvidar que cada niño lleva un ritmo diferente de aprendizaje, con lo que debemos individualizar al máximo y hablarles en cada situación, haciéndoles partícipes a través de actividades, juegos, asambleas, etc.

Estas son algunas técnicas que podemos aprovechar y usar para mejorar la comprensión y expresión oral de nuestros alumnos o hijos:

  • Narraciones, ya que su uso es muy eficaz para estimular el lenguaje oral, además el adulto tiene la opción de relatarlo de diversas maneras, con o sin gesticulación, usar entonaciones diferentes, hacer partícipes a los niños, etc. Los cuentos dan mucho juego, se puede utilizar uno con final abierto para fomentar la creatividad, planteando nuevas situaciones de los personajes, a nivel grupal o individual. Los cuentos estimulan el desarrollo del lenguaje oral y llevan al niño a un mundo de fantasía donde puede imaginar y crear su propio mundo, además, aprende sobre el mundo físico y social, sobre nuevos objetos, fenómenos y relaciones, sobre actitudes, normas y valores.
  • Descripciones, se debe partir de una observación (directa o indirecta), podemos realizar todo tipo de descripciones, de animales, de objetos, de personas, de situaciones, etc. Es importante conocer bien a nuestro alumnado y colocarles correctamente en el aula para que todos puedan observar aquello que van a describir. Se puede comenzar por la manipulación (si es un objeto, por ejemplo), para que recaben la mayor información posible; el docente será su guía y les ayudará a descubrir aquellos detalles que hayan podido pasar por alto mediante preguntas.
  • Diálogos, la conversación se puede dar: educador-niño, educador-grupo de niños, niño-niño, etc. El alumno debe ser capaz y tener la oportunidad de expresarse libremente, puede hablar sobre sus vivencias, sus sentimientos, dar su opinión acerca de un tema concreto, etc. Aquí debemos trabajar la escucha activa, la comprensión y la empatía por parte del grupo entero, fomentando así el respeto y la atención.
  • Dramatizaciones, son muy recomendables para desarrollar el lenguaje oral, además favorecen la creatividad y con ellas se pueden descargar emociones. Todos los alumnos deben participar de una u otra manera, también se pueden turnar y cambiar los roles.
  • Recitaciones, se deben usar fragmentos o textos de fácil memorización, la poesía está muy presente en la vida del alumno y el folklore ofrece una gran variedad de opciones para este fin.
  • Adivinanzas y Trabalenguas, son un recurso muy bueno para ejercitar la memoria, además los niños pueden tirar de imaginación e inventarse sus propias adivinanzas, demostrando su capacidad personal de asociación. Para trabajar con los trabalenguas es importante comenzar con los de menor dificultad para, progresivamente, ir aumentándola.
11Jul2022

¿Para qué sirven las emociones?

Tienen varias funciones:

  • Actúan como impulso para realizar una tarea, intervienen en las decisiones que tomamos, por ejemplo, si le das una caja cerrada a un niño le causará sorpresa y curiosidad, la abrirá para saber qué hay dentro.
  • Nos indican si algo es relevante para nosotros o no, por ejemplo, si el niño está alegre al jugar con otro niño estará motivado y continuará haciéndolo.
  • Sirven para comunicar algo, muy beneficioso sobre todo cuando el niño aún no ha adquirido el lenguaje, por ejemplo cuando este llora porque tiene hambre.
  • Nos protegen ante los peligros, por ejemplo cuando un bebé se asoma por una escalera y recula porque siente miedo.

DESARROLLO DE LAS EMOCIONES DE 0 A 3 AÑOS

En el ciclo de 0 a 3 años la expresión emocional alcanza su máxime, el niño se inicia en la comprensión emocional propia y la de los demás; la regulación depende fundamentalmente de los adultos, aunque también aparecen estrategias reguladoras. También comienza a compartir emociones con sus primeras conductas empáticas. A los dos años se produce un cambio significativo a nivel cognitivo, permitiendo un avance en su desarrollo emocional.

A nivel emocional, el repertorio del bebé consiste en el llanto y la sonrisa como expresión comunicativa. A los dos meses aparece la expresión facial de emociones básicas como el miedo, alegría, tristeza, enfado y asco. Del segundo al cuarto mes aparece la expresión de sorpresa.

En los dos primeros meses la expresión emocional es indiscriminada, no siempre se ve reflejada al estímulo presente, por ejemplo, el bebé puede sorprenderse tanto por algo nuevo como por algo que ya conoce.

En un primer momento, las emociones nos sirven para la comunicación, los padres sabrán interpretar lo que quiere su bebé a través de ellas.

A los seis meses el bebé ya tiene un repertorio de expresiones emocionales, y de ahí hasta los dos años las distintas expresiones se van diferenciando más entre sí, se ajustan mejor a las situaciones y se manifiestan más rápidamente, con más intensidad y duración.

A partir de los dos años, más o menos, gracias a sus desarrolladas capacidades cognitivas, su conciencia de sí mismo y de los demás y su autoevaluación, aparecen las emociones sociomorales.

Con la adquisición del lenguaje, el niño ya puede expresar sus emociones de manera más adecuada, disminuye el llanto y aumenta progresivamente la capacidad de transmitir lo que le sucede, aunque al principio lo demostrará con ataques de ira.

El juego simbólico, que se inicia a los dos años, le ayuda a organizar sus sentimientos y hablar con más frecuencia sobre sus emociones y sentimientos mientras reproduce situaciones del día a día.

Los niños que juegan asiduamente al juego simbólico, suelen comunicarse mejor a nivel afectivo.

Respecto a la comprensión emocional, alrededor de los dos meses el bebé ya diferencia las expresiones emocionales de su madre, del cuarto al séptimo mes asocia un significado emocional a esas expresiones, del octavo al décimo mes ya hay una capacidad para interpretar las emociones usando la referencia social (el bebé mira a su madre y depende de cómo sea su expresión, actuará de una manera u otra), a los doce meses ya responde de forma correcta y selecta  a la expresión facial de su madre y comparte sus estados afectivos.

A partir de los dos años y con la adquisición del lenguaje, el niño comprende mejor sus emociones y las de los demás, puede ponerles nombres y eso le ayuda. Aquí comienza su capacidad empática y se interesa por los sentimientos ajenos con preguntas tipo ¿qué te pasa?

La capacidad empática es la capacidad para compartir emociones, se trata de una respuesta universal con base biológica (Hoffman, 1981) y sirve para moderar las relaciones sociales y anima a tener conductas prosociales.

El juego simbólico permite que el niño se ponga en el lugar del otro y desarrolla la capacidad empática.

La regulación emocional es la capacidad de controlar la intensidad y duración de los propios estados afectivos y de los procesos fisiológicos que se relacionan con la emoción.

La capacidad progresiva del bebé para regular sus emociones dependerá de su maduración neurológica y del papel de los adultos.

Sobre el octavo mes sabe que los estados emocionales se pueden controlar gracias a la seguridad que le otorga el apego, usa la distracción para su regulación, por ejemplo cuando usa el chupete.

Al año comienza la regulación de la expresión a través del modelado y el refuerzo selectivo de unas expresiones emocionales sobre otras, y entre el año y los dos años aparecen más maneras de distracción y esto le ayuda a autorregularse, aunque hasta los tres años esta regulación depende de los cuidadores.

A los dos años usa el lenguaje para regular su conducta y sus posibles reacciones emocionales, el juego simbólico le ayuda a afrontar miedos, a compartir emociones, etc.

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