Es normal que los niños pequeños sientan angustia cuando se separan de sus padres, especialmente en las primeras etapas de su desarrollo. Sin embargo, cuando ese miedo es excesivo, persistente y afecta su vida diaria, podríamos estar ante un Trastorno de Ansiedad por Separación (TAS).
Este trastorno no es solo «mamitis» o «pataletas», sino un problema real que genera un miedo intenso a la separación, afectando el bienestar del niño y su entorno.
En este artículo exploraremos qué es el Trastorno de Ansiedad por Separación, cómo identificarlo y qué hacer para ayudar a los niños que lo padecen.
¿Qué es el Trastorno de Ansiedad por Separación?
El Trastorno de Ansiedad por Separación es un tipo de ansiedad infantil caracterizado por un miedo extremo e irracional a separarse de las figuras de apego (generalmente los padres o cuidadores principales).
Es una de las ansiedades más comunes en la infancia, especialmente entre los 3 y 12 años, aunque también puede presentarse en adolescentes.
Síntomas Claves del Trastorno de Ansiedad por Separación
Los niños con este trastorno experimentan un miedo desproporcionado a separarse de sus padres, incluso en situaciones seguras como la escuela.
🔹 Síntomas Emocionales y Conductuales
✔️ Miedo intenso a quedarse solo o a que algo malo le pase a sus padres.
✔️ Rechazo extremo a ir a la escuela, fiestas o dormir fuera de casa.
✔️ Llanto, berrinches o crisis de angustia al separarse.
✔️ Necesidad constante de saber dónde están sus padres.
🔹 Síntomas Físicos
✔️ Dolor de estómago, náuseas o dolor de cabeza antes de una separación.
✔️ Problemas para dormir solo o pesadillas frecuentes con separaciones.
✔️ Temblores, sudoración o palpitaciones cuando se acerca la separación.
Diferencia con la ansiedad normal: Todos los niños pueden sentirse inseguros al separarse de sus padres, pero en el TAS los síntomas son excesivos, duran más de 4 semanas e interfieren en su vida diaria.
Causas y Factores de Riesgo
🔹El Trastorno de Ansiedad por Separación puede deberse a varios factores
✔️ Experiencias traumáticas: Mudanzas, divorcio de los padres, hospitalización, muerte de un ser querido.
✔️ Sobreprotección: Padres que transmiten miedo o inseguridad sin darse cuenta.
✔️ Factores genéticos: Algunos niños pueden tener mayor predisposición a la ansiedad.
✔️ Cambios en la rutina: Inicio de la escuela, viajes o nuevos cuidadores.
¿Cómo Ayudar a un Niño con Ansiedad por Separación?
🔹 Estrategias en Casa
✔️ Practicar separaciones cortas y graduales: Dejarlo con familiares de confianza por tiempos breves y aumentarlos poco a poco.
✔️ Transmitir seguridad: Evitar frases como «Si lloras, no me voy» o «No seas miedoso». En su lugar, usar «Sé que puedes hacerlo» o «Nos vemos pronto».
✔️ No alargar las despedidas: Dar un beso y decir «Nos vemos en la tarde» sin prolongar la separación.
✔️ Evitar reforzar el miedo: No ceder a la ansiedad permitiendo que el niño se quede en casa cuando debe ir a la escuela.
🔹 Estrategias en la Escuela
✔️ Crear rutinas predecibles: Un horario fijo para la entrada y salida ayuda a reducir la ansiedad.
✔️ Tener un objeto de apego: Un muñeco, pulsera o foto pueden ayudar a tranquilizarlo.
✔️ Trabajar en equipo con los maestros: Para asegurarse de que el niño se sienta apoyado en la escuela.
🔹 Terapia Psicológica
Si la ansiedad es intensa y persiste, la terapia psicológica puede ayudar a manejar el miedo de forma efectiva.
¿Cuándo Buscar Ayuda Profesional?
Si la ansiedad es tan intensa que interfiere con la vida del niño (escuela, relaciones, bienestar emocional), es importante buscar apoyo profesional.
✔️ Cuando los síntomas duran más de 4 semanas seguidas.
✔️ Si evita constantemente ir a la escuela u otras actividades.
✔️ Cuando los síntomas físicos (dolor de cabeza, estómago) son frecuentes.
✔️ Si la angustia es extrema y afecta a toda la familia.
Un psicólogo infantil puede trabajar con el niño y su familia para desarrollar estrategias de afrontamiento y reducir la ansiedad.
