Los trastornos de la eliminación infantil son problemas de salud comunes que afectan a muchos niños. Estos trastornos pueden ser incómodos para el niño y su familia. Los padres y los docentes deben estar atentos a los síntomas de los trastornos de la eliminación para poder identificarlos a tiempo
El tratamiento varía según el tipo de trastorno, pero los padres deberían programar una visita con el pediatra del niño para abordar el problema. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños pueden superar los trastornos de la eliminación.
Los trastornos de la eliminación infantil incluyen problemas para orinar y defecar. Las causas de estos problemas pueden ser físicas, emocionales y comportamentales. Las causas físicas pueden incluir cambios en los hábitos alimenticios o problemas de desarrollo. Las causas emocionales pueden incluir el estrés o la ansiedad. Las causas comportamentales pueden incluir la negación de la necesidad de orinar o defecar, o el miedo a no estar cerca de un inodoro. Dichos problemas pueden comenzar en la infancia y pueden ser el resultado de una variedad de factores.
La detección temprana y el tratamiento pueden ayudar a aliviar el dolor y el estrés asociados con estos problemas.
Trastornos de la eliminación en los niños más comunes
El trastorno de la eliminación más común en los niños es la enuresis. Esto ocurre cuando un niño mayor de 5 años no puede controlar su orina durante la noche y se despierta mojado. La enuresis generalmente se debe a una combinación de factores genéticos, de desarrollo y emocionales.
Otro trastorno común es la encopresis, que es la incapacidad para controlar las deposiciones fecales. Si bien muchos niños pasan por una etapa en la que tienen dificultades con esta función, la encopresis se considera un trastorno si aparece después de los 4 años. El encopresis se pensaba que estaba principalmente relacionado con la conducta, pero se cree que ahora es una forma de enuresis como un problema de desarrollo.
Otra categoría de trastornos de la eliminación incluye el estreñimiento, la frecuencia urinaria y la incontinencia, en los que se liberan pequeñas cantidades de orina al toser, estornudar o reír.
Síntomas de los trastornos de la eliminación infantil
Los síntomas de los trastornos de la eliminación difieren según el tipo de trastorno. Los padres y los educadores pueden notar que el niño tiene dificultades para orinar o defecar, especialmente si el niño tiene esta necesidad con frecuencia, pero no produce nada. Los niños con enuresis también pueden dejar escapar pequeñas cantidades de orina sin control tanto durante el día como en la noche. Los niños con encopresis también pueden tener deposiciones blandas o líquidas inesperadas. Los síntomas emocionales de los trastornos de la eliminación pueden incluir la frustración y el enojo del niño al verse incapaz de controlar sus funciones corporales. Un niño con enuresis también puede sentirse avergonzado o ansioso por la incontinencia.
Tratamiento para los trastornos de la eliminación infantil
El tratamiento para los trastornos de la eliminación infantil depende del tipo de trastorno que presente el niño. Como primer paso, los padres deben programar una visita con el pediatra del niño para descartar problemas médicos. Si se descartan problemas médicos, el tratamiento generalmente implica la modificación de la alimentación y los hábitos de vida del niño. Por ejemplo, se puede aconsejar a los padres que alienten al niño a defecar a la misma hora todos los días, para que el niño se acostumbre a planificar y anticipar esta necesidad.
Los médicos también recomiendan tratamientos conductuales y compensatorios. Por ejemplo, se pueden utilizar gráficos para seguir el progreso del niño y recompensarlos por controlar sus funciones corporales. Los padres también pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad asociados con los trastornos de la eliminación con técnicas de relajación, como la meditación o el yoga.
