Déficits en las Habilidades Sociales

Existen personas que por diferentes razones (físicas, sociales, psicológicas,…) tienen ciertas carencias en algunas habilidades sociales que llevan a que se tengan dificultades en la interacción con el medio en el cual se relaciona la persona en cuestión, lo que puede conllevar a que esta no se integre totalmente.

Al igual que personas que se supone que no tienen esas carencias, en algunos determinados momentos podemos fallar en esas habilidades sociales y no actuar de la manera más adecuada en determinadas situaciones.

Y aquí aparece el término de déficit social, entendido este como una falta de repertorios de respuestas en las HH.SS. requeridas para interactuar con los demás.

Pero recordemos qué son las habilidades sociales:

Las Habilidades Sociales son una serie de comportamientos, pensamientos y emociones que tenemos en nuestra vida diaria y que contribuyen a mejorar nuestras relaciones interpersonales.

Una definición bastante completa de habilidad social nos la ofrece Vicente E. Caballo:

    “La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de conductas emitidas por un individuo, en un contexto interpersonal, que expresa los sentimientos, actitudes deseos, opiniones o derechos de ese individuo, de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas.”

Vicente E. Caballo

Algunas conductas frecuentes que indican este déficit pueden ser:

  • Problemas en el inicio o en mantener una conversación.
  • No saber decir que no.
  • No poder expresar tus propias opiniones.
  • Tener conductas agresivas.

Además, puede conllevar a que la persona sufra de estrés o ansiedad, tenga una baja autoestima, se aísle de los demás, o que pueda sufrir ciertos conflictos personales.

Pero como en todo, el déficit en las habilidades sociales tiene unas causas, estas son de dos tipos:

  • Déficit de competencia: La conducta correcta no se conoce, por lo cual la respuesta no se encuentra dentro del repertorio comportamental de la persona, lo que significa que si no dispone de esas habilidades sociales es porque nunca las ha aprendido.
  • Déficit de interferencia: La persona sabe cuál es la conducta correcta porque dispone de esas habilidades sociales, solo que no las emplea por diferentes motivos que pueden ser cognitivos, emocionales o conductuales.

Es importante saber cuál de estas dos causas es la que está afectando al niño para poder establecer la estrategia de intervención que mejor le convenga.

Las expresiones del déficit en habilidades sociales más corrientes son:

  • Timidez: Es una sensación sonde la persona sufre vergüenza o inseguridad ante una situación social, va acompañada de nervios y temores (temor a decir algo incoherente, al rechazo, al juicio o a la crítica, etc.)
  • Bloqueo: La persona se queda paralizada y no puede hablar o expresarse debido a la timidez o a la ansiedad que le provoca la situación en sí, se “queda en blanco”.
  • Ansiedad social: Es el miedo que tiene la persona en una situación de interacción social y que se ve reflejada en un nerviosismo palpable o hasta en una fobia social. Esta suele sufrir tartamudeos, sudoración, elevación del pulso, etc.
  • Aislamiento: Como a la persona le cuesta relacionarse con el entorno se aísla, evita las interacciones sociales y cualquier tipo de contacto con los demás.
  • Sobreadaptación: Las personas que sufren de autoestima o que tienen una conducta pasiva generalmente tienden a intentar agradar a los demás y adaptarse a lo que los demás quieren.
  • Agresividad: Este déficit se muestra con acciones autoritarias sin tener en consideración a los demás, algunas características son los gritos, los insultos, las amenazas, el tono alto de voz, etc.

Estas deficiencias y otras muchas dificultan relacionarnos correctamente con los demás, por lo que si vemos en el aula un niño con alguna de estas características debemos observarlo bien y corregirlo adecuadamente a través de estrategias que le ayuden a entablar unas relaciones positivas con los demás.

Comments (2)

Una vez más, mil gracias por la información. Un artículo muy interesante, además de útil en nuestras aulas y labor docente.
Gracias por compartir y por tus recursos.

Un abrazo entrañable.

Gracias a ti Begoña, tanto por tu comentario como por leer el post.
Sería interesante disponer de una herramienta para poder compartir nuestras experiencias o recursos y así aprender los unos de los otros…
¡Te mando un abrazo enorme!

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