Entender el trastorno del espectro autista en niños

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una afección neurológica y del desarrollo que comienza en la infancia y dura toda la vida. Afecta a la forma en que una persona se comporta, interactúa con los demás, se comunica y aprende. Este trastorno incluye lo que antes se conocía como Síndrome de Asperger y Trastorno Generalizado del Desarrollo No Especificado. El TEA afecta a personas de todos los sexos, etnias y entornos económicos. Aunque puede durar toda la vida, los tratamientos y servicios pueden mejorar los síntomas y el funcionamiento de las personas con estos trastornos.

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El trastorno específico del aprendizaje (TEA)

El trastorno específico del aprendizaje (TEA) se caracteriza por la dificultad que tiene un niño para aprender y ejecutar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas. Este trastorno se incluye dentro de los trastornos del neurodesarrollo y nada tiene que ver con el nivel de inteligencia del niño, de hecho, los niños diagnosticados con TEA suelen tener una inteligencia promedio o superior a la media, causando además ansiedad, problemas de conducta y frustración.

El trastorno específico del aprendizaje suele comenzar en edad escolar, aunque hay casos en los que no se ha manifestado hasta la adolescencia. Cuando hay una detección temprana junto con un apoyo apropiado, la probabilidad de superar estas dificultades son muy altas.

Principales Trastornos del Aprendizaje

 TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la lectura O DISLEXIA

La dislexia es una alteración que afecta la lectura y las habilidades relacionadas con el procesamiento del lenguaje. Cada caso es distinto, pudiendo presentarse los siguientes síntomas:

Síntomas relacionados con la lectura:

  • Fluidez de lectura
  • Decodificación y comprensión de palabras
  • Memoria
  • Escritura y ortografía
  • En ocasiones también afecta al habla

Hay dos tipos de dislexias, la dislexia adquirida (cuando hay una lesión cerebral específica), y la dislexia evolutiva (el niño presenta dificultades de aprendizaje debido al trastorno).
El tratamiento de la dislexia debe empezarse lo antes posible, evitando que aparezcan problemas mayores en el rendimiento académico, en las relaciones familiares, con los amigos o incluso el trabajo si se diagnostica a una edad más avanzada.

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la escritura O DISGRAFÍA

La disgrafía es un trastorno relacionado con la dificultad a la hora de escribir. Empieza a manifestarse a partir de los seis años, por lo que es sumamente importante intervenir cuanto antes, para que sus síntomas no se desarrollen durante el crecimiento del niño. 

La disgrafía, se dividen en dos tipos:

  • Disgrafía motriz: Postura inadecuada al escribir, usa de modo incorrecto el lápiz, escribe con excesiva velocidad o lentitud.
  • Disgrafía específica: Es una desviación en la percepción de las grafías. El niño crea letras difíciles de reconocer (deformes, de tamaño desproporcionado, demasiado juntas…). Otro signo de la disgrafía específica son los muchos errores gramaticales que se cometen (de puntuación y de organización de los contenidos).

Síntomas relacionados con la disgrafía:

  • Les cuesta mucho esfuerzo escribir.
  • Posturas incorrectas, rigidez motora o excesiva laxitud.
  • Dificultad para organizar las letras dentro de la palabra o frase.
  • Distinto tamaño en palabras y letras.
  • Falta de control en la presión, los trazos no se mantienen uniformes.
  • Movimientos para escribir lentos, tensos y rígidos.
  • Problemas con las reglas ortográficas, en especial la acentuación.
TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD MATEMÁTICA O DISCALCULIA

Es la dificultad para aprender, comprender y resolver tareas que requieran usar las matemáticas. Aunque no es tan conocido como la dislexia, tiene un porcentaje similar a ella. Se estima que entre el tres y el seis por ciento de los niños en edad escolar lo sufren. Aproximadamente la mitad de los niños con discalculia presentan también síntomas de dislexia.

Síntomas relacionados con las matemáticas:

  • Dificultad para calcular, memorizar y organizar números.
  • Dificultad para razonar matemáticamente (resolver problemas).
  • Confundir símbolos (“+” y “-”).
  • Dificultad para comprender la hora.
  •  Contar.

Diagnóstico y tratamiento del trastorno específico del aprendizaje

Hay distintos tipos de evaluaciones:

Evaluaciones educacionales: Evalúan las capacidades en lectura, escritura, matemáticas y ortografía.

Evaluaciones neuropsicológicas: Perfil de las habilidades del niño en razonamiento, aprendizaje, memoria, procesamiento visual y auditivo, comprensión auditiva, expresión verbal, función ejecutiva y habilidades académicas.

A pesar de que no hay cura para el trastorno específico del aprendizaje, sí que hay muchas maneras para mejorar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas, desarrollando una estrategia de aprendizaje personalizada para aprovechar las fortalezas del niño e incluso incluyendo un sistema de educación multimodal (usar otros sentidos).

Es muy necesario que la escuela tome un rol importante en este tipo de aprendizaje, manteniéndose en contacto con el especialista y familia para ayudar a determinar los servicios o ajustes que se necesitan y que puedan ayudar al niño.

Qué son las altas capacidades

La sociedad en la que vivimos se caracteriza por una sensibilización social que antaño no existía, las aulas atienden la diversidad y se busca cada vez más el poder dar solución a esa necesidad educativa de calidad que integre a todos y cada uno de los niños escolarizados, primando así las diferencias individuales.

De esta forma, el equipo educativo debe favorecer la igualdad entre los alumnos y fomentar un ambiente propicio para la adquisición del aprendizaje.

Según Javier Tourón en su blog sobre educación indica: “(…) Así, cuando nos referimos a un alumno de altas capacidades, hablamos de aquellos que poseen un cociente intelectual por encima de la media, que destacan en múltiples aspectos, tienen una gran capacidad creativa ya sea artística, literaria, científica, etc., y muestran gran implicación en aquellas tareas que les interesan.”.

En su monografía Rethinking Giftedness and Gifted Education: A Proposed Direction Forward Based on Psychological Science, los autores postulan «La alta capacidad es la manifestación del rendimiento que se encuentra claramente en el extremo superior de la distribución en un dominio de talento específico, incluso en relación con otros individuos de alto nivel de funcionamiento en ese dominio. Más aún, la alta capacidad puede verse como un proceso de desarrollo en el que, en las primeras etapas, el potencial es la variable clave; en etapas posteriores, el rendimiento es la medida de la alta capacidad; y en los talentos completamente desarrollados, la eminencia es la característica que hace acreedor a esta denominación. Tanto las variables cognitivas como las psicosociales juegan un papel esencial en la manifestación de la alta capacidad en cualquiera de los estadios del desarrollo, son maleables y necesitan ser deliberadamente cultivadas” (Subotnik, Olszewski-Kubilius, & Worrell, 2011, p. 7).

Además, aprenden fácilmente, el vocabulario que emplean es más avanzado que el que usan sus pares, comprenden ideas complejas y abstractas, son creativos y tienen destreza para la resolución de problemas, se interesan en áreas intelectuales y son perfeccionistas e independientes en el pensamiento. (J. Alonso, J. Renzulli, Y. Benito).

Las Altas Capacidades (AA.CC) se pueden percibir en aquellas personas que presentan un nivel superior de rendimiento en una o varias áreas, que difieren de lo que “debería” ser normal o esperado a su edad, destacando de esta forma sobre los demás. Los niños con alta capacidad aprenden con facilidad, se caracterizan por tener un cociente intelectual superior a la media y sobresalir en algún aspecto como la inteligencia, creatividad, deportes, implicación en la tarea, etc.

La National Association for Gifted Children (NAGC), que en su “Position Statement” de marzo de 2010 titulado “Redefining Giftedness for a New Century: Shifting the Paradigm” afirma: “Personas de alta capacidad son aquellas que demuestran un nivel de aptitud sobresaliente (definido como una capacidad excepcional para razonar y aprender) o competencia (desempeño documentado o rendimiento que los sitúe en el 10% superior, o por encima, respecto al grupo normativo) en uno o más dominios”.

No obstante, existen gran variedad de definiciones en relación a las altas capacidades y todas son un tanto subjetivas, ya que el que se dé en un niño, depende de multitud de factores como puede ser la estimulación precoz, las situaciones ambientales y socio-económicas de la familia, el rápido diagnóstico por parte de la escuela y la propia intervención de esta, etc. Por otro lado, poseen una serie de características, que si bien cada uno tiene las suyas propias, son comunes a todos los niños con altas capacidades, por ejemplo, son autodidactas, leen y escriben a temprana edad, sus pensamientos son abstractos y complejos, tienen un sentido de la justicia muy desarrollado, entre otros.

Es primordial resaltar la importancia de realizar un buen diagnóstico, debido a que en ocasiones pueden detectarse altas capacidades en niños con algún tipo de trastorno, como el TDAH, trastornos del aprendizaje, TEA, etc. de este modo evitaremos errar en nuestra valoración, pudiendo identificar si existe doble excepcionalidad en alguno de los casos y poder ofrecerles una educación adecuada a sus características, ya que en caso contrario podría ser fatal para el niño.

Los colegios deben estar preparados para este tipo de alumnos y disponer de servicios adicionales de apoyo y programas específicos, tanto para los propios alumnos como para sus familias.

Las actividades extraescolares requieren adaptarse igualmente a su ritmo de aprendizaje para la obtención de un mayor rendimiento.

La formación de los docentes debe ser la adecuada, reciclándola con asiduidad para saber identificar correctamente a los alumnos con altas capacidades y así, poder intervenir y ofrecerles la mejor enseñanza posible.

Es importante que se tenga en cuenta que se debe potenciar al máximo los factores anteriormente mencionados a través de diversas estrategias o metodologías para que todos los alumnos, a su propio ritmo, puedan aprender.

Síndrome de Turner

El síndrome de Turner es un trastorno que afecta solamente al género femenino, producido por la falta parcial o completa de un cromosoma X.

La mayor parte de las personas tienen 46 cromosomas en cada una de sus células (23 por parte de la madre y otros 23 por parte del padre), el par 23 es el que determina si la persona es hombre o mujer, los llamados cromosomas sexuales (X e Y). Las mujeres tienen dos cromosomas X en la mayoría de sus células y los hombres uno X y otro Y, por lo que quedarían determinados 46 cromosomas XX en la mujer y 46 cromosomas XY en el hombre.

Este síndrome se caracteriza por la ausencia o alteración de un cromosoma (-X en vez de XX) y aparece en 1 de cada 2000 a 5000 niñas.

A algunas mujeres con síndrome de Turner les falta un cromosoma X completo (monosomía X o 45, X) debido a un error aleatorio en un óvulo o el esperma antes de la concepción, otras tienen dos cromosomas X pero uno de ellos está incompleto (tiene una deleción que ocurre de manera esporádica) pudiendo ser heredado por la madre o el padre o simplemente no ser hereditario, apareciendo sin más, y otras tienen el síndrome de Turner en mosaico, que es cuando una persona tiene algunas células con un cromosoma X (45,X) y algunas células con dos cromosomas X normales (46,XX).

Algunos síntomas son:

  • Baja estatura (unos 20 cm por debajo de la media).
  • Insuficiencia ovárica prematura.
  • Cuello corto y ancho.
  • Cabellos con implantación baja en la nuca.
  • Hinchazón (linfedema) de las manos y los pies.
  • Problemas renales.
  • Anomalías esqueléticas.
  • Infecciones en los oídos, incluyendo la sordera en algunos casos.
  • Defectos cardíacos congénitos.
  • Osteoporosis debido a una falta de estrógenos.
  • Glándula tiroides poco activa.
  • Inteligencia normal pero con retrasos en el desarrollo, problemas de aprendizaje y de conducta.

La mayoría de las mujeres son infértiles, pero con el procedimiento de óvulos de donantes o la ayuda de las técnicas de reproducción asistida tienen posibilidades de quedarse embarazadas.

El tratamiento que determine el médico puede incluir terapia hormonal para el crecimiento para conseguir aumentar un poco la estatura y la terapia de estrógeno para ayudar a estimular el desarrollo sexual (desarrollo del pecho, aparición de la menstruación, etc.)

Su esperanza de vida suele ser muy similar al de una persona sin este síndrome, a veces algo menor, pero es importante que se haga chequeos regulares para llevar un control y así adquirir mejoras en su calidad de vida.

El síndrome de Lesch-Nyhan

El síndrome de Lesch-Nyhan es un trastorno genético y metabólico que produce graves trastornos neurológicos, alteraciones cognitivas y diferentes problemas de conducta; al deberse a una mutación de un gen ubicado en el cromosoma X y ser de herencia recesiva (los dos genes deben ser anormales para que se produzca el trastorno) da como resultado que esté alterado el metabolismo de las purinas (compuestos nitrogenados que forman el ADN y el ARN).

Esta alteración genética produce un déficit de la enzima – hipoxatina- guanina – fosforibosil – transferasa (HPRT), donde se acumula la producción de ácido úrico en el organismo y aparecen los problemas cognitivos y conductuales.

Explicado de una forma más científica y elaborada:

El síndrome de Lesch-Nyhan “es una enfermedad genética ligada al cromosoma X, originada por un defecto en el gen que codifica la hipoxantia guanina fosforribosiltransferasa (HGPRT). Esta enzima participa en la recuperación de la guanina e hipoxantina. La deficiencia enzemática conlleva una acumulación exagerada del ácido úrico. La deficiencia total o casi total de la enzima produce el síndrome de Lesch-Nyhan, el cual se caracteriza por hiperruricemia, hiperaciduria, coreoatetosis, hiperreflexia, retardo mental y autoagresividad. La deficiencia parcial de la enzima ocasiona artritis gotosa y nefrolitiasis sin daño neurológico”.

(Barrera, L. A., Rodríguez, F., Gómez, A., Echeverry, O., & Escudero, E. 1992, pág. 447-52).

Su incidencia es de 1/380 000 de los recién nacidos y sus principales manifestaciones aparecen entre los 3 y 6 meses de edad, apareciendo principalmente en niños que en niñas.

Entre sus síntomas está la aparición de cristales de ácido úrico de color naranja que se observan en el pañal del niño, con la sobreproducción del ácido se forman cálculos en los riñones, en la uretra o en la vejiga, a veces van a parar a las articulaciones y a la larga produce artritis u otras afecciones.

Estos niños tienden a autolesionarse, se muerden las yemas de los dedos, los labios, los carrillos o la lengua, y presentan retraso psicomotor (retraso en la sedestación, hipotonía, etc.)

Como el síndrome puede provocar discapacidad intelectual, se ve agraviado su aprendizaje, por lo que requerirá de ayuda externa (terapia ocupacional, logopeda, etc.), y en lo referente a su escolarización, por sus características, necesitará acudir a un centro con necesidades educativas especiales.

También pueden sufrir de espasticidad (espasmos), reflejos demasiado exagerados, disartria (dificultad para articular sonidos), disfagia (alteraciones al tragar alimentos) y problemas de tipo muscular, como los opistótonos (sujeción del cuerpo en una posición anormal).

Es posible ayudar al pequeño usando técnicas de reducción del estrés y de conducta positiva, ofreciéndole mucho amor y cariño, cubriendo, de esta manera, sus necesidades afectivas y sociales.