Aprendizaje por descubrimiento

El Aprendizaje por descubrimiento, también llamado heurístico, consiste en que los niños adquieran los conocimientos por sí mismos, el docente es el encargado de motivarles y estimularles para que sean ellos quienes descubran por sí solos las relaciones entre conceptos, y los ordene para adaptarlos a sus pensamientos previos.

El aprendizaje por descubrimiento es propio de la psicología cognitiva, un representante de este tipo de aprendizaje es J. Bruner. que pretende a través de este aprendizaje:

  • Afrontar los límites del aprendizaje mecanicista.
  • El docente debe motivar a los niños para que creen suposiciones intuitivas y ellos mismos puedan confirmar después.
  • Los niños deben potenciar las estrategias metacognitivas y el aprender a aprender hace que se parta de la idea de que el proceso educativo es al menos tan importante como su producto, dado que el desarrollo de la comprensión conceptual y de las destrezas y las estrategias cognitivas son el objetivo fundamental de la educación más que la adquisición de información actual.
  • Todo docente debe motivar a los niños en autoestima y seguridad para que ellos se sientan seguros de sí mismos y con motivación para la realización del aprendizaje.

Algunas de las ventajas del aprendizaje por descubrimiento son:

  • Desarrollo del pensamiento simbólico.
  • Aumento de su creatividad.
  • Crecimiento del potencial intelectual, el niño crea una motivación intrínseca, se domina la heurística del descubrimiento y ayuda a la conservación de la memoria.

Las condiciones para que se produzca este tipo de aprendizaje son:

  • La búsqueda es dirigida hacia el objetivo deseado.
  • Especificar tanto medios como objetivos de forma atrayente.  
  • Para su logro los niños tienen que tener conocimientos previos.  
  • La tarea planteada debe atraer la atención de los niños y tener sentido para ellos.

Bruner considera que este tipo de descubrimiento está motivado por la curiosidad, por lo que se debe proporcionar el material adecuado y estimularles para que ellos mismos observando, comparando, analizando semejanzas y diferencias lleguen a una conclusión.

Todo el material que es proporcionado por el docente se le llamará andamiaje.

Además este autor defiende que cualquier aprendizaje no debe limitarse solo a memorizar sino a conducir al niño a desarrollar capacidades para resolver problemas y poder enfrentarse a distintas situaciones.

Para J. Bruner, este tipo de aprendizaje persigue:

  • Evitar el aprendizaje mecánico favoreciendo la curiosidad de los niños.
  • Estimularles hacía el propio descubrimiento.
  • Potenciar las estrategias.
  • Mejorar la autoestima y la seguridad en sí mismos.

Existen 3 tipos de modelos dentro de este aprendizaje:

  • Modelo enactivo: consiste en manipular, imitar y actuar sobre objetos. Es la de la representación hecha por acción.
  • Modelo icónico: es la representación hecha por imágenes o por la percepción del ambiente a través de objetos o videos.
  • Modelo simbólico: a través de conceptos abstractos. Comprendiéndolos y representándolos después. Se dice de la representación por lenguaje.

Tipos de descubrimiento:

  • Descubrimiento inductivo: se introduce y ordena datos para llegar a una nueva categoría, concepto o generalización. A través de esos hechos observables luego formula leyes.
  • Descubrimiento deductivo: Combina ideas generales para llegar a enunciados específicos.
  • Descubrimiento transductivo: consiste en relacionar o comparar dos elementos particulares para después señalar los aspectos similares.

No hay que olvidar que el papel del docente no pierde importancia, simplemente hay que entenderlo de diferente forma: pasa a ser “mediador o guía” entre el niño y el aprendizaje. Debe organizar la clase de manera que los pequeños aprendan a través de su participación activa.

Por otra parte, es necesario que proporcione a los niños gran variedad de materiales y actividades y así, estimular su curiosidad para que formulen suposiciones intuitivas que posteriormente intentarán confirmar. Así, fomentaremos la capacidad de reflexión, crítica y de toma de decisiones.

El docente debe potenciar las estrategias metacognitivas y el “aprender a aprender”. Se parte de la idea de que el proceso educativo es al menos tan importante como su producto.

Gracias al aprendizaje por descubrimiento, el niño va adquiriendo autonomía al ser el actor principal de dicho aprendizaje. Es decir, fomenta la independencia en los primeros años de la escuela. Además, va aumentando su autoestima y seguridad, puesto que es él mismo el que va descubriendo, averiguando y aprendiendo cosas nuevas.

Este tipo de aprendizaje minimiza el riesgo del fracaso y respeta los diferentes niveles y ritmos de aprendizaje de cada niño.

El juego simbólico y sus beneficios

El juego es, en general, cualquier actividad lúdica en la cual el niño se divierte; el juego simbólico es un tipo de juego donde predominan los símbolos o la función simbólica. Es decir, los objetos que se usan tienen un significado extra, se transforman para simbolizar otros objetos que no están presentes en el momento del juego, por ejemplo, una pala de pádel puede hacer de sartén.

Pero no solo entran en juego los objetos, sino los niños y las conductas, la representación de sus actos puede estar transformada por el juego en sí mismo. Lo real pasa a ser pura fantasía. Un niño coge un plátano y hace una llamada telefónica con él a su madre, la vivencia es real, aunque imaginaria, incluso mantiene una conversación con ella.

Este juego tiene tal relevancia que el niño es capaz de volcar en él sus sentimientos o experiencias, y mostrar sus emociones sin pensar en que pueda ser reñido, por lo que es un factor importante para el docente, ya que puede observar conductas que se intuyan como “no normales”. Por ejemplo, un niño que está cuidando a un bebé y comienza a darle de comer despacio, pero de pronto le grita, le echa la comida por encima y termina pegándole.

Todo en nuestros alumnos es observable, solo hay que estar pendiente de cada uno de ellos.

También permite el acercamiento social, comienzan a jugar paralelamente y se inician las habilidades sociales, las actividades senso-motoras se subordinan a la representación e imitación, llevándoles a un enriquecimiento lingüístico y a un desarrollo cognitivo.

Evoca situaciones, personas y objetos que no están presentes en el momento del juego y esto hace que su pensamiento se haga más complejo, simulando situaciones que ya han ocurrido y planteando estrategias de resolución.

Los recursos materiales usados en el juego simbólico son claros mediadores mediante los cuales los pequeños pueden expresar sus sentimientos, crean sus propias representaciones mentales según sus vivencias, desarrollan diferentes roles y les ayuda a potenciar su imaginación y creatividad.

Estos deben ser simples y de la vida diaria, ya que cualquier tipo de objeto cotidiano es válido para representar este juego, al igual que los propios juguetes, ya que los utilizan para otro fin. Los docentes les ofrecerán materiales que logren estimular su desarrollo integral y obviamente, que sean seguros y atractivos para que nazca en ellos su curiosidad innata.

El juego simbólico es un juego muy presente en las escuelas infantiles ya que contribuye a la formación y la maduración del niño, al igual que el cesto de los tesoros y el juego heurístico en los años anteriores.

Este juego comienza alrededor de los dos años, coincidiendo con su andadura lingüística, como he comentado anteriormente tiene una gran cantidad de beneficios en el niño, entre ellos:

  • Potencia la creatividad, la curiosidad y la imaginación.
  • Fomenta el desarrollo cognitivo y emocional.
  • Adquiere nuevo vocabulario según va recreando nuevos escenarios.
  • Favorece las habilidades sociales, la empatía o la colaboración.
  • Ayuda a manifestar sus propios sentimientos y emociones, sus miedos, su tristeza, su alegría, etc.
  • Estimula la estructuración del pensamiento y la función simbólica.
  • Fomenta la autoestima y la autoconfianza.
  • Favorece el aprendizaje acerca del entorno en el cual vive.

El juego heurístico y su práctica

El término “heurístico” proviene la palabra griega “heurisko” que significa investigar o descubrir por sí mismo.

El juego heurístico es una actividad en la cual los niños juegan de forma libre con los objetos expuestos, pudiendo combinarlos de la manera que ellos prefieran, de esta manera vivencian la manipulación, exploran y descubren sus características, y poco a poco van adquiriendo nociones de textura, volumen, peso, color, etc. ayudándoles a clasificarlos.

Esta continuidad del “cesto de los tesoros” fue creado por Elinor Goldschmied en 1981 y va dirigido a niños entre los 12 y 24 meses, siendo un gran recurso en las escuelas infantiles.

Según el Oxford Dictionary el aprendizaje heurístico es “un sistema de educación en el que al alumno se le enseña a descubrir por sí mismo las cosas”.

La duración de esta actividad está sujeta a los ritmos de la escuela, que suele rondar los 30-45 minutos, pero si lo realizas en casa junto a tu peque puedes ampliarlo a una hora, una o dos veces por semana.

 Se trata de un juego libre, por lo que el educador no dirige la actividad del niño, a no ser que surja algún tipo de problema en el aula, como que un niño moleste a otro o ambos quieran el mismo objeto.

Esto permitirá que cada niño aprenda a su ritmo, investigando acerca de las diferentes posibilidades de asociación que tienen los objetos entre sí, promoviendo aspectos como la coordinación visomotriz y la curiosidad innata que le llevará finalmente al aprendizaje.

El juego heurístico favorece la autonomía del niño y la concentración, fomenta su capacidad cognitiva ya que poco a poco va percibiendo la relación de causa-efecto y las cualidades de cada objeto, discriminándolos y categorizándolos en grupos.

A través del reconocimiento y la comparación van desarrollando el razonamiento y el pensamiento lógico matemático, estructurando con el tiempo el pensamiento y el lenguaje.

Como el niño utiliza todo su cuerpo, desarrolla el equilibrio estático y dinámico y aumenta su coordinación motora fina y gruesa.

Su desarrollo motor y sensorial es potenciado por la interacción que tiene con los objetos a través de su cuerpo, de sus acciones y sus sentidos.

Por lo que puedes observar, es muy beneficioso en muchos aspectos, de ahí la importancia que tiene en las escuelas.

Es un juego individual y en paralelo, lo que significa que cada niño jugará a su manera centrándose únicamente en los objetos que tiene delante, aunque con el paso del tiempo es posible que observe a los demás e imite lo que hacen.

Los niños con algún tipo de discapacidad serán ayudados en base a sus necesidades pero intentando interferir lo menos posible en el juego.

El desarrollo del juego heurístico se compone de tres fases:

  • Preparación, donde el educador prepara el juego y distribuye los materiales, colocándolos en 4-5 focos con una distancia amplia entre uno y otro.
  • Exploración, los niños exploran e interaccionan con los diferentes objetos, recalco de nuevo que es un juego libre.
  • Recogida, los niños clasifican los objetos en las bolsas, esta parte del juego es importante en su aprendizaje, ya que les ayuda a organizar y estructurar su pensamiento.

El espacio debe estar libre de estímulos para que no interfieran en el juego, solo pueden encontrarse en el suelo los objetos del juego heurístico.

¿Cuáles son los objetos idóneos para los niños?

En relación a esto hay multitud de objetos que puedes utilizar, normalmente en cada sesión se emplean 3 o 4 categorías, así que puedes ir alternándolas según las características de tu grupo, algunos de estos objetos son:

Tapones de corcho, anillas de cortina, cucharas, pinzas de la ropa, coladores, botes de leche en polvo o cola cao, tapas, pinceles, juegos de llaves, cajas de cartón, coladores de té, tubos de cartón, brochas de maquillaje, bolsas de tela, cestos de mimbre, pelotas de tenis, cajas de metal, bigudíes, telas, bolas de lana, etc.

El cesto de los tesoros y sus características

El cesto de los tesoros es una actividad que va dirigida a los niños entre 6 y 12 meses, en las escuelas es un recurso fundamental en la cual los peques aprenden a través de sus sentidos.

La edad es algo orientativa, ya que podemos usar esta actividad desde que el niño se mantiene sentado hasta pasados los 12 meses, pero cuanto más mayor es, menos caso le hará y tendremos que pasar al juego heurístico.

Fue creado por Elinor Goldschmied, una propuesta que ofrece a los niños la oportunidad de investigar el mundo a partir de sus acciones, favoreciendo su aprendizaje gracias a sus propios descubrimientos.

El educador será un mero observador, a no ser que surja algo por lo que deba intervenir, claro, de esta manera respetaremos la evolución y desarrollo de cada niño. Así que siéntate, observa a tus peques y disfruta del momento que están viviendo y experimentando.

¿Por qué digo que aprende a través de sus sentidos?

  • A través de la vista ve los objetos, los observa y examina.
  • A través del tacto los coge, los manipula y los reconoce.
  • A través del gusto los saborea y nota la diferencia entre unos y otros objetos.
  • A través del olfato experimentará su olor cuando se lleve el objeto a la boca.
  • A través del oído percibirá sus diferentes sonidos en caso de tenerlos, o al chocar unos objetos con otros.

¿Cómo se juega al cesto de los tesoros?

Usaremos un cesto de mimbre y lo llenaremos con objetos variados con diferentes texturas, colores, peso, temperatura, sonidos y materiales para que causen un efecto de curiosidad y así puedan percibir las diferencias entre unos y otros. La cantidad de objetos dependerá del tamaño del cesto, pero debemos asegurarnos de que haya un número grande de objetos para que el aprendizaje sea mayor.

Los objetos no son simples juguetes, sino objetos cotidianos, debes asegurarte de que su tamaño se lo suficientemente grande como para que no se lo pueda tragar, que no tenga bordes afilados con los que dañarse, que sea resistente y no se parta o rompa y que no tenga componentes nocivos o tóxicos.

También debes limpiarlos después de cada uso para mantener la higiene en el aula (o si lo practicas con tu peque en casa) y cambiarlos si ves que alguno se estropea o se rompe. Es importante variar los objetos de vez en cuando para que no pierdan la curiosidad y se puedan crear nuevos estímulos para un aprendizaje mayor.

Algunos ejemplos de estos objetos pueden ser:

Cucharas de madera, esponjas de baño, rulos del pelo, morteros de madera, cepillos del pelo, piñas, trozos de tela, pinzas de la ropa, moldes de silicona de pasteles, coladores, batidores, hueveras de cartón, cepillos de uñas, piedra pómez, calabazas secas, ovillos de lana, brochas de afeitar, cepillos de calzado, brochas de maquillaje, cepillos de dientes, cucharas de metal, abridores de botellas, armónicas, tubos de cartón, funda de las gafas, espátula de goma, cintas de tela de diferentes texturas y colores, embudos, cadenas, etc.

¿Qué beneficios tiene el cesto de los tesoros?

  • Favorece la coordinación motora y óculo-manual.
  • Se inician en la exploración y observación de objetos, que les resultará útil para futuras categorizaciones.
  • Aprenden a su propio ritmo a través de la estimulación sensorial.
  • Fomenta la motricidad gruesa y la motricidad fina.
  • Estimula la capacidad de atención y la concentración.
  • Descubre los diferentes atributos de los objetos: peso, volumen, color, sonido, textura, etc.
  • Disfruta y experimenta la emoción de la sorpresa.
  • Se divierte aprendiendo.