Trastorno de Conducta Infantil: Causas, síntomas y tratamiento

El trastorno de conducta infantil es un trastorno del comportamiento que afecta a niños y adolescentes. Se caracteriza por un patrón persistente de comportamientos perturbadores y desafiantes que violan las normas y reglas sociales. Estos comportamientos suelen causar un malestar y un deterioro significativos en varias áreas de la vida del niño, como el rendimiento académico, las relaciones familiares y las interacciones sociales.

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El trastorno específico del aprendizaje (TEA)

El trastorno específico del aprendizaje (TEA) se caracteriza por la dificultad que tiene un niño para aprender y ejecutar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas. Este trastorno se incluye dentro de los trastornos del neurodesarrollo y nada tiene que ver con el nivel de inteligencia del niño, de hecho, los niños diagnosticados con TEA suelen tener una inteligencia promedio o superior a la media, causando además ansiedad, problemas de conducta y frustración.

El trastorno específico del aprendizaje suele comenzar en edad escolar, aunque hay casos en los que no se ha manifestado hasta la adolescencia. Cuando hay una detección temprana junto con un apoyo apropiado, la probabilidad de superar estas dificultades son muy altas.

Principales Trastornos del Aprendizaje

 TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la lectura O DISLEXIA

La dislexia es una alteración que afecta la lectura y las habilidades relacionadas con el procesamiento del lenguaje. Cada caso es distinto, pudiendo presentarse los siguientes síntomas:

Síntomas relacionados con la lectura:

  • Fluidez de lectura
  • Decodificación y comprensión de palabras
  • Memoria
  • Escritura y ortografía
  • En ocasiones también afecta al habla

Hay dos tipos de dislexias, la dislexia adquirida (cuando hay una lesión cerebral específica), y la dislexia evolutiva (el niño presenta dificultades de aprendizaje debido al trastorno).
El tratamiento de la dislexia debe empezarse lo antes posible, evitando que aparezcan problemas mayores en el rendimiento académico, en las relaciones familiares, con los amigos o incluso el trabajo si se diagnostica a una edad más avanzada.

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la escritura O DISGRAFÍA

La disgrafía es un trastorno relacionado con la dificultad a la hora de escribir. Empieza a manifestarse a partir de los seis años, por lo que es sumamente importante intervenir cuanto antes, para que sus síntomas no se desarrollen durante el crecimiento del niño. 

La disgrafía, se dividen en dos tipos:

  • Disgrafía motriz: Postura inadecuada al escribir, usa de modo incorrecto el lápiz, escribe con excesiva velocidad o lentitud.
  • Disgrafía específica: Es una desviación en la percepción de las grafías. El niño crea letras difíciles de reconocer (deformes, de tamaño desproporcionado, demasiado juntas…). Otro signo de la disgrafía específica son los muchos errores gramaticales que se cometen (de puntuación y de organización de los contenidos).

Síntomas relacionados con la disgrafía:

  • Les cuesta mucho esfuerzo escribir.
  • Posturas incorrectas, rigidez motora o excesiva laxitud.
  • Dificultad para organizar las letras dentro de la palabra o frase.
  • Distinto tamaño en palabras y letras.
  • Falta de control en la presión, los trazos no se mantienen uniformes.
  • Movimientos para escribir lentos, tensos y rígidos.
  • Problemas con las reglas ortográficas, en especial la acentuación.
TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD MATEMÁTICA O DISCALCULIA

Es la dificultad para aprender, comprender y resolver tareas que requieran usar las matemáticas. Aunque no es tan conocido como la dislexia, tiene un porcentaje similar a ella. Se estima que entre el tres y el seis por ciento de los niños en edad escolar lo sufren. Aproximadamente la mitad de los niños con discalculia presentan también síntomas de dislexia.

Síntomas relacionados con las matemáticas:

  • Dificultad para calcular, memorizar y organizar números.
  • Dificultad para razonar matemáticamente (resolver problemas).
  • Confundir símbolos (“+” y “-”).
  • Dificultad para comprender la hora.
  •  Contar.

Diagnóstico y tratamiento del trastorno específico del aprendizaje

Hay distintos tipos de evaluaciones:

Evaluaciones educacionales: Evalúan las capacidades en lectura, escritura, matemáticas y ortografía.

Evaluaciones neuropsicológicas: Perfil de las habilidades del niño en razonamiento, aprendizaje, memoria, procesamiento visual y auditivo, comprensión auditiva, expresión verbal, función ejecutiva y habilidades académicas.

A pesar de que no hay cura para el trastorno específico del aprendizaje, sí que hay muchas maneras para mejorar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas, desarrollando una estrategia de aprendizaje personalizada para aprovechar las fortalezas del niño e incluso incluyendo un sistema de educación multimodal (usar otros sentidos).

Es muy necesario que la escuela tome un rol importante en este tipo de aprendizaje, manteniéndose en contacto con el especialista y familia para ayudar a determinar los servicios o ajustes que se necesitan y que puedan ayudar al niño.

Síndrome de Turner

El síndrome de Turner es un trastorno que afecta solamente al género femenino, producido por la falta parcial o completa de un cromosoma X.

La mayor parte de las personas tienen 46 cromosomas en cada una de sus células (23 por parte de la madre y otros 23 por parte del padre), el par 23 es el que determina si la persona es hombre o mujer, los llamados cromosomas sexuales (X e Y). Las mujeres tienen dos cromosomas X en la mayoría de sus células y los hombres uno X y otro Y, por lo que quedarían determinados 46 cromosomas XX en la mujer y 46 cromosomas XY en el hombre.

Este síndrome se caracteriza por la ausencia o alteración de un cromosoma (-X en vez de XX) y aparece en 1 de cada 2000 a 5000 niñas.

A algunas mujeres con síndrome de Turner les falta un cromosoma X completo (monosomía X o 45, X) debido a un error aleatorio en un óvulo o el esperma antes de la concepción, otras tienen dos cromosomas X pero uno de ellos está incompleto (tiene una deleción que ocurre de manera esporádica) pudiendo ser heredado por la madre o el padre o simplemente no ser hereditario, apareciendo sin más, y otras tienen el síndrome de Turner en mosaico, que es cuando una persona tiene algunas células con un cromosoma X (45,X) y algunas células con dos cromosomas X normales (46,XX).

Algunos síntomas son:

  • Baja estatura (unos 20 cm por debajo de la media).
  • Insuficiencia ovárica prematura.
  • Cuello corto y ancho.
  • Cabellos con implantación baja en la nuca.
  • Hinchazón (linfedema) de las manos y los pies.
  • Problemas renales.
  • Anomalías esqueléticas.
  • Infecciones en los oídos, incluyendo la sordera en algunos casos.
  • Defectos cardíacos congénitos.
  • Osteoporosis debido a una falta de estrógenos.
  • Glándula tiroides poco activa.
  • Inteligencia normal pero con retrasos en el desarrollo, problemas de aprendizaje y de conducta.

La mayoría de las mujeres son infértiles, pero con el procedimiento de óvulos de donantes o la ayuda de las técnicas de reproducción asistida tienen posibilidades de quedarse embarazadas.

El tratamiento que determine el médico puede incluir terapia hormonal para el crecimiento para conseguir aumentar un poco la estatura y la terapia de estrógeno para ayudar a estimular el desarrollo sexual (desarrollo del pecho, aparición de la menstruación, etc.)

Su esperanza de vida suele ser muy similar al de una persona sin este síndrome, a veces algo menor, pero es importante que se haga chequeos regulares para llevar un control y así adquirir mejoras en su calidad de vida.

Síndrome de Angelman

El Síndrome de Angelman (SA) es un severo trastorno neurológico de origen genético que fue reconocido en 1965 por Harry Angelman (pediatra inglés) aunque no fue hasta 1987 cuando se identificó el mecanismo genético que causaba este síndrome gracias a los avances de las técnicas de diagnóstico.

Se han realizado diversos estudios para esclarecer cuál es la incidencia de este síndrome en la población, pero resulta difícil ya que pueden existir muchos casos sin diagnosticar o diagnosticados de forma errónea. Aunque la prevalencia se desconoce realmente, se estima entre 1/12.000 y 1/24.000 nacidos.

El SA afecta por igual a hombres y a mujeres, y se presenta en todos los grupos raciales.

El síndrome de Angelman no se reconoce normalmente en los bebés debido a que los problemas de desarrollo que van asociados a él no se corresponden con esta etapa, así que el diagnóstico suele aparecer entre los 2 y 5 años, cuando las conductas o los rasgos de este síndrome son más representativos.

Los niños con SA pueden tener una boca parcialmente amplia y una lengua prominente, a veces con mentón saliente.

En el año 2006 el American Journal of Medical Genetics publicó un documento sobre los criterios de diagnóstico consensuados, es decir, las características físicas y las alteraciones de desarrollo que pueden tener estos niños.

Hay que resaltar que no todos los niños presentan todos los síntomas, aunque algunos de ellos sean comunes.

Fuente de la imagen: quepadres.com

Consistente (100%)

  • Desarrollo demorado, funcionalmente severo.
  • Alteración de movimientos o de equilibrio, usualmente ataxia en el caminar y/o movimientos temblorosos de los miembros.  El temblor en los movimientos puede ser leve. Puede no parecer realmente ataxia, pero suele ser un caminar vacilante, inestable, errático o con movimientos rápidos y torpes.
  • Peculiaridad en el comportamiento: cualquier combinación de risa/sonrisa frecuente, personalidad afable y sonriente, personalidad fácilmente excitable, a menudo con sus manos en alto, revoloteando o haciendo suaves movimientos.
  • Conducta hiperactiva.
  • Problemas de habla: ausencia del habla, o un uso mínimo de palabras. Mayor habilidad en la comunicación receptiva (comprensión) más que en la verbal.

Frecuente (más del 80%)

  • Retraso en el crecimiento de la circunferencia de la cabeza, que resulta en microcefalia: 2 desvíos estándar del Perímetro Cefálico normal a los 2 años de edad. La microcefalia es más pronunciada en aquellos con deleciones del cromosoma 15q11.2-q13.
  • Convulsiones que comienzan habitualmente antes de los 3 años de edad.  La gravedad de las convulsiones disminuye con la edad, pero persisten durante la edad adulta.
  • Electroencefalogramas anormales, con un patrón característico. Las anormalidades del EEG4 pueden observarse en los primeros 2 años de vida y pueden preceder las características clínicas, motivo por el cual a menudo no se correlacionan con los episodios clínicos de convulsiones.

Asociados (20-80%)

  • Occipucio plano.
  • Hendidura occipital.
  • Lengua protuberante.
  • Sacar la lengua, problemas para chupar/tragar.
  • Problemas de alimentación y/o hipotonía troncal durante la infancia.
  • Prognatismo.
  • Boca ancha, dientes espaciados.     
  • Babeo frecuente.
  • Masticación excesiva de objetos que muchas veces se llevan a la boca.
  • Estrabismo.
  • Piel hipopigmentada, cabello claro y el color claro de los ojos (en comparación con su familia) que se ve solamente en casos de deleción.
  • Reflejos hiperactivos en los miembros inferiores.
  • Brazos levantados, flexionados, especialmente cuando deambula.
  • Marcha con pasos amplios y tobillos pronados o posicionados en valgo.
  • Sensibilidad aumentada al calor.
  • Ciclos anormales de sueño/despertar, así como una disminución en la necesidad de dormir.
  • Atracción/fascinación por el agua, fascinación por objetos crujientes, tal como cierta clase de papeles o plásticos.
  • Conductas anormales en la alimentación.
  • Obesidad (en los niños mayores).
  • Escoliosis.
  • Constipación.

En el aula, los niños con Síndrome de Angelman presentan diferentes retos en las áreas de comunicación, social, cognitivo y físico, por lo que el docente debe tener el suficiente conocimiento acerca del síndrome como para cumplir con las adaptaciones e intervenciones adecuadas e individualizar, tanto el currículo, como el trato hacia el alumno con esta necesidad educativa.

Como suelen precisar de mucha ayuda, es importante ofrecerles mucha motivación y estimularles cuando están aprendiendo una habilidad nueva o nuevos conceptos. Las habilidades funcionales deben ser consideradas parte de su aprendizaje y promoverlas activamente para que logren ser autosuficientes e independientes.

En definitiva, brindarles oportunidades para que adquieras destrezas y experiencias nuevas y satisfactorias.

Qué es el retraso madurativo

El retraso madurativo es un diagnóstico que suelen recibir los niños entre 2 y 6 años cuando su desarrollo no sigue los estándares normales, provocando dificultad en diversas áreas como la motricidad, la comunicación, el lenguaje o el desarrollo cognitivo.

Esta patología suele afectar a una o varias áreas del desarrollo, en caso de afectar solo a una hablaríamos de retraso en esa área, por ejemplo retraso del lenguaje o retraso motor.

La edad en la que los síntomas comienzan a aparecer es variable, pero suele ser dentro del primer año de vida, donde los hitos de desarrollo están marcados por la sucesión de los mismos.

Se suele utilizar el test de Haizea-Llevant con niños de un mes a cinco años, los padres deben responder a una serie de preguntas referentes a cuatro áreas (socialización, lenguaje y lógica matemática, manipulación y control postural) para poder determinar las dificultades que tiene el niño.

Este test permite observar el nivel de desarrollo cognitivo, social y motor del niño otorgando un marco normal en la adquisición de algunas habilidades que se adquieren durante la infancia.

El niño diagnosticado con retraso madurativo, generalmente, progresa de manera favorable en su desarrollo si recibe una estimulación correcta, en caso contrario, si pasada la infancia continúa presentando un retraso general podría tratarse de algún tipo de trastorno del neurodesarrollo o mental.

Es importante resaltar el papel de las familias y los docentes como principales detectores en esta patología.

Finalmente, y dependiendo de la gravedad de cada caso y de las necesidades educativas que tenga cada niño, pasarán a ser alumnos con necesidades educativas especiales.

Los principales síntomas del retraso madurativo son:

  • Afectación a una o varias áreas del desarrollo, como he comentado antes, este es uno de los primeros signos que se observan.
  • Mayor tardanza en conseguir diferentes hitos del desarrollo que son considerados normales dentro de un grupo de edad, por ejemplo el gateo, balbucear o pronunciar palabras. El niño sigue evolucionando pero con una demora en el tiempo.
  • Dificultades en el aprendizaje (lectoescritura, lógico-matemáticas, concentración, etc.)
  • En ocasiones se asocia a una baja autoestima lo que conlleva a que tengan poca motivación por las cosas.

Las causas que pueden producir el retraso madurativo pueden ser:

  • Motivos pre-natales como las infecciones, enfermedades maternas, causas genéticas, etc.
  • Nacimiento prematuro y con bajo peso.
  • Motivos post-natales como los golpes o traumatismos.
  • Ausencia de estimulación, en estos casos es muy importante que el niño tenga oportunidades para desarrollarse adecuadamente en todas las áreas.
  • Educación inadecuada, tanto la sobreprotección como la desprotección son malos en estos casos, debemos ayudar y apoyar a los pequeños en la consecución de su propia autonomía (control de esfínteres, vestirse solos, comer solos, etc.)
  • Causa desconocida, un porcentaje de casos no tienen un origen claro.

¿Qué hacer en caso de sospecha?

Lo primero y más importante es acudir al pediatra para que valore al pequeño, este se ocupará de derivarle al especialista.

Mantener una reunión con el docente de la escuela o del colegio, ya que cuanta más información tengamos acerca de su evolución, más detalles podremos aportar al especialista.

Una vez tengamos el diagnóstico es hora de ponerse manos a la obra, el especialista le recomendará la estimulación necesaria para el niño, ya que cada uno puede verse afectado en un área diferente.

De nuevo hablaremos con el docente para que tenga la información oportuna y pueda trabajar paralelamente con la familia.

Con una estimulación adecuada y mucho cariño el niño mejorará progresivamente.

Síndrome del cromosoma X frágil

El síndrome del cromosoma X frágil (FXS, siglas en inglés) es un trastorno genético que conlleva cambios en los genes de la persona que lo sufre, concretamente en el gen 1 del cromosoma X frágil (FMR1, siglas en inglés).

Este gen produce una proteína (FMRP, siglas en inglés) necesaria para que el cerebro se desarrolle de manera natural y funcione correctamente, las personas con este síndrome no la producen, y las que padecen otros trastornos que están asociados al cromosoma X frágil suelen sufrir cambios en el gen FMR1, aunque ellas sí producen algunos niveles de la proteína.

Este síndrome afecta tanto a mujeres como a hombres, aunque los síntomas de las mujeres tienden a ser más leves, y es una de las causas conocidas más habitual de discapacidad intelectual transmitida de forma hereditaria.

Se desconoce el número exacto de personas que tienen FXS, pero una revisión de estudios de investigación estimó que aproximadamente 1 de cada 7.000 hombres y aproximadamente 1 de cada 11.000 mujeres han sido diagnosticadas con FXS.

Algunos de estos síntomas son:

  • Problemas con la memoria a corto plazo y el lenguaje.
  • Dificultades en las habilidades numéricas y visoespaciales.
  • Retraso en la consecución de diferentes hitos como caminar o control de esfínteres.
  • Conductas anómalas como ansiedad, humor dispar, comportamiento agresivo, etc.
  • Comportamientos similares al autismo como aleteo de manos, evitación del contacto visual, fobia social, etc.
  • Otitis recurrentes y crisis convulsivas.
  • TDAH y desinhibición conductual.

En mujeres los síntomas son más leves, como dije anteriormente, incluyendo la timidez, la ansiedad social y los problemas de aprendizaje, entre otros.

Los trastornos asociados con el cromosoma X frágil incluyen:

  • Insuficiencia ovárica primaria asociada al cromosoma X frágil (FXPOI): Es una causa de infertilidad y menopausia temprana en mujeres adultas, estas dejan de tener ciclos menstruales y pasan a tener síntomas menopáusicos antes de cumplir los 40 años, incluyendo el riesgo de tener hijos con FXS.
  • Síndrome de temblor/ataxia asociado al cromosoma X frágil (FXTAS): Es un trastorno del sistema nervioso que causa temblores o dificultades en el equilibrio, en el caminar, en la memoria e incluso trastornos en los estados de ánimo.

En la actualidad no existe una cura para el síndrome del cromosoma X frágil, pero un diagnóstico a tiempo puede ayudar a la familia en la obtención de apoyo externo y un tratamiento para el niño, hay servicios educacionales, conductuales y terapéuticos que ofrecerán asistencia a las familias.

Aquí te dejo un vídeo sobre las causas del FXS publicado en la web del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).