Los terrores nocturnos

Los terrores nocturnos, las pesadillas y el sonambulismo constituyen lo que los pediatras denominan “parasomnias”, y son habituales en los niños, más concretamente en un 17% de la población infantil. Pero no hay que preocuparse, la mayoría de las veces desaparecen con el tiempo y todo vuelve a la normalidad; eso sí, si los episodios son fuertes o agresivos es conveniente consultárselo al pediatra para que descarte alguna patología o le realicen un estudio del sueño.

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Características de los alumnos con Altas Capacidades

Como dije anteriormente en otro post, las Altas Capacidades (AA.CC) se pueden percibir en aquellas personas que presentan un nivel superior de rendimiento en una o varias áreas, que difieren de lo que “debería” ser normal o esperado a su edad, destacando de esta forma sobre los demás. Los niños con alta capacidad aprenden con facilidad, se caracterizan por tener un cociente intelectual superior a la media y sobresalir en algún aspecto como la inteligencia, creatividad, deportes, implicación en la tarea, etc.

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El trastorno específico del aprendizaje (TEA)

El trastorno específico del aprendizaje (TEA) se caracteriza por la dificultad que tiene un niño para aprender y ejecutar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas. Este trastorno se incluye dentro de los trastornos del neurodesarrollo y nada tiene que ver con el nivel de inteligencia del niño, de hecho, los niños diagnosticados con TEA suelen tener una inteligencia promedio o superior a la media, causando además ansiedad, problemas de conducta y frustración.

El trastorno específico del aprendizaje suele comenzar en edad escolar, aunque hay casos en los que no se ha manifestado hasta la adolescencia. Cuando hay una detección temprana junto con un apoyo apropiado, la probabilidad de superar estas dificultades son muy altas.

Principales Trastornos del Aprendizaje

 TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la lectura O DISLEXIA

La dislexia es una alteración que afecta la lectura y las habilidades relacionadas con el procesamiento del lenguaje. Cada caso es distinto, pudiendo presentarse los siguientes síntomas:

Síntomas relacionados con la lectura:

  • Fluidez de lectura
  • Decodificación y comprensión de palabras
  • Memoria
  • Escritura y ortografía
  • En ocasiones también afecta al habla

Hay dos tipos de dislexias, la dislexia adquirida (cuando hay una lesión cerebral específica), y la dislexia evolutiva (el niño presenta dificultades de aprendizaje debido al trastorno).
El tratamiento de la dislexia debe empezarse lo antes posible, evitando que aparezcan problemas mayores en el rendimiento académico, en las relaciones familiares, con los amigos o incluso el trabajo si se diagnostica a una edad más avanzada.

TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD en la escritura O DISGRAFÍA

La disgrafía es un trastorno relacionado con la dificultad a la hora de escribir. Empieza a manifestarse a partir de los seis años, por lo que es sumamente importante intervenir cuanto antes, para que sus síntomas no se desarrollen durante el crecimiento del niño. 

La disgrafía, se dividen en dos tipos:

  • Disgrafía motriz: Postura inadecuada al escribir, usa de modo incorrecto el lápiz, escribe con excesiva velocidad o lentitud.
  • Disgrafía específica: Es una desviación en la percepción de las grafías. El niño crea letras difíciles de reconocer (deformes, de tamaño desproporcionado, demasiado juntas…). Otro signo de la disgrafía específica son los muchos errores gramaticales que se cometen (de puntuación y de organización de los contenidos).

Síntomas relacionados con la disgrafía:

  • Les cuesta mucho esfuerzo escribir.
  • Posturas incorrectas, rigidez motora o excesiva laxitud.
  • Dificultad para organizar las letras dentro de la palabra o frase.
  • Distinto tamaño en palabras y letras.
  • Falta de control en la presión, los trazos no se mantienen uniformes.
  • Movimientos para escribir lentos, tensos y rígidos.
  • Problemas con las reglas ortográficas, en especial la acentuación.
TRASTORNO ESPECÍFICO DEL APRENDIZAJE CON DIFICULTAD MATEMÁTICA O DISCALCULIA

Es la dificultad para aprender, comprender y resolver tareas que requieran usar las matemáticas. Aunque no es tan conocido como la dislexia, tiene un porcentaje similar a ella. Se estima que entre el tres y el seis por ciento de los niños en edad escolar lo sufren. Aproximadamente la mitad de los niños con discalculia presentan también síntomas de dislexia.

Síntomas relacionados con las matemáticas:

  • Dificultad para calcular, memorizar y organizar números.
  • Dificultad para razonar matemáticamente (resolver problemas).
  • Confundir símbolos (“+” y “-”).
  • Dificultad para comprender la hora.
  •  Contar.

Diagnóstico y tratamiento del trastorno específico del aprendizaje

Hay distintos tipos de evaluaciones:

Evaluaciones educacionales: Evalúan las capacidades en lectura, escritura, matemáticas y ortografía.

Evaluaciones neuropsicológicas: Perfil de las habilidades del niño en razonamiento, aprendizaje, memoria, procesamiento visual y auditivo, comprensión auditiva, expresión verbal, función ejecutiva y habilidades académicas.

A pesar de que no hay cura para el trastorno específico del aprendizaje, sí que hay muchas maneras para mejorar las habilidades de lectura, escritura y matemáticas, desarrollando una estrategia de aprendizaje personalizada para aprovechar las fortalezas del niño e incluso incluyendo un sistema de educación multimodal (usar otros sentidos).

Es muy necesario que la escuela tome un rol importante en este tipo de aprendizaje, manteniéndose en contacto con el especialista y familia para ayudar a determinar los servicios o ajustes que se necesitan y que puedan ayudar al niño.

Qué son las altas capacidades

La sociedad en la que vivimos se caracteriza por una sensibilización social que antaño no existía, las aulas atienden la diversidad y se busca cada vez más el poder dar solución a esa necesidad educativa de calidad que integre a todos y cada uno de los niños escolarizados, primando así las diferencias individuales.

De esta forma, el equipo educativo debe favorecer la igualdad entre los alumnos y fomentar un ambiente propicio para la adquisición del aprendizaje.

Según Javier Tourón en su blog sobre educación indica: “(…) Así, cuando nos referimos a un alumno de altas capacidades, hablamos de aquellos que poseen un cociente intelectual por encima de la media, que destacan en múltiples aspectos, tienen una gran capacidad creativa ya sea artística, literaria, científica, etc., y muestran gran implicación en aquellas tareas que les interesan.”.

En su monografía Rethinking Giftedness and Gifted Education: A Proposed Direction Forward Based on Psychological Science, los autores postulan «La alta capacidad es la manifestación del rendimiento que se encuentra claramente en el extremo superior de la distribución en un dominio de talento específico, incluso en relación con otros individuos de alto nivel de funcionamiento en ese dominio. Más aún, la alta capacidad puede verse como un proceso de desarrollo en el que, en las primeras etapas, el potencial es la variable clave; en etapas posteriores, el rendimiento es la medida de la alta capacidad; y en los talentos completamente desarrollados, la eminencia es la característica que hace acreedor a esta denominación. Tanto las variables cognitivas como las psicosociales juegan un papel esencial en la manifestación de la alta capacidad en cualquiera de los estadios del desarrollo, son maleables y necesitan ser deliberadamente cultivadas” (Subotnik, Olszewski-Kubilius, & Worrell, 2011, p. 7).

Además, aprenden fácilmente, el vocabulario que emplean es más avanzado que el que usan sus pares, comprenden ideas complejas y abstractas, son creativos y tienen destreza para la resolución de problemas, se interesan en áreas intelectuales y son perfeccionistas e independientes en el pensamiento. (J. Alonso, J. Renzulli, Y. Benito).

Las Altas Capacidades (AA.CC) se pueden percibir en aquellas personas que presentan un nivel superior de rendimiento en una o varias áreas, que difieren de lo que “debería” ser normal o esperado a su edad, destacando de esta forma sobre los demás. Los niños con alta capacidad aprenden con facilidad, se caracterizan por tener un cociente intelectual superior a la media y sobresalir en algún aspecto como la inteligencia, creatividad, deportes, implicación en la tarea, etc.

La National Association for Gifted Children (NAGC), que en su “Position Statement” de marzo de 2010 titulado “Redefining Giftedness for a New Century: Shifting the Paradigm” afirma: “Personas de alta capacidad son aquellas que demuestran un nivel de aptitud sobresaliente (definido como una capacidad excepcional para razonar y aprender) o competencia (desempeño documentado o rendimiento que los sitúe en el 10% superior, o por encima, respecto al grupo normativo) en uno o más dominios”.

No obstante, existen gran variedad de definiciones en relación a las altas capacidades y todas son un tanto subjetivas, ya que el que se dé en un niño, depende de multitud de factores como puede ser la estimulación precoz, las situaciones ambientales y socio-económicas de la familia, el rápido diagnóstico por parte de la escuela y la propia intervención de esta, etc. Por otro lado, poseen una serie de características, que si bien cada uno tiene las suyas propias, son comunes a todos los niños con altas capacidades, por ejemplo, son autodidactas, leen y escriben a temprana edad, sus pensamientos son abstractos y complejos, tienen un sentido de la justicia muy desarrollado, entre otros.

Es primordial resaltar la importancia de realizar un buen diagnóstico, debido a que en ocasiones pueden detectarse altas capacidades en niños con algún tipo de trastorno, como el TDAH, trastornos del aprendizaje, TEA, etc. de este modo evitaremos errar en nuestra valoración, pudiendo identificar si existe doble excepcionalidad en alguno de los casos y poder ofrecerles una educación adecuada a sus características, ya que en caso contrario podría ser fatal para el niño.

Los colegios deben estar preparados para este tipo de alumnos y disponer de servicios adicionales de apoyo y programas específicos, tanto para los propios alumnos como para sus familias.

Las actividades extraescolares requieren adaptarse igualmente a su ritmo de aprendizaje para la obtención de un mayor rendimiento.

La formación de los docentes debe ser la adecuada, reciclándola con asiduidad para saber identificar correctamente a los alumnos con altas capacidades y así, poder intervenir y ofrecerles la mejor enseñanza posible.

Es importante que se tenga en cuenta que se debe potenciar al máximo los factores anteriormente mencionados a través de diversas estrategias o metodologías para que todos los alumnos, a su propio ritmo, puedan aprender.

Desarrollo de las emociones en 3-6 años

Como decía en el anterior post

¿Para qué sirven las emociones?

Tienen varias funciones:

  • Actúan como impulso para realizar una tarea, intervienen en las decisiones que tomamos, por ejemplo, si le das una caja cerrada a un niño le causará sorpresa y curiosidad, la abrirá para saber qué hay dentro.
  • Nos indican si algo es relevante para nosotros o no, por ejemplo, si el niño está alegre al jugar con otro niño estará motivado y continuará haciéndolo.
  • Sirven para comunicar algo, muy beneficioso sobre todo cuando el niño aún no ha adquirido el lenguaje, por ejemplo cuando este llora porque tiene hambre.
  • Nos protegen ante los peligros, por ejemplo cuando un bebé se asoma por una escalera y recula porque siente miedo.

En el ciclo de 3 a 6 años las nuevas experiencias y contextos permiten a los niños progresar, tanto en la comprensión como en la regulación de la expresión de emociones, en la autorregulación emocional y en la capacidad de respuesta empática.

Dentro de la expresión emocional, el niño ya usa, comprende y utiliza las normas de regulación, progresivamente va aprendiendo a expresar sus emociones de forma adecuada y a ocultar sus sentimientos en determinadas situaciones.

El niño usa su propia experiencia para comprender las emociones de los demás y piensa que si él se siente de una manera concreta en una determinada situación, los demás se sentirán igual.

No es hasta los cinco años cuando son conscientes de que no es así, y que cada uno tiene sus propios sentimientos y miedos. También comienzan a sufrir los sentimientos contradictorios (quiere a su hermano pero está enfadado con él porque le ha roto su coche).

En relación a la capacidad empática, a partir de los tres años comienza a tener una mayor expansión afectiva sobre sí mismo y los demás y la aflicción del otro hace que el niño responda de una manera más empática.

La empatía implica tener buenas estrategias de regulación porque para poder ayudar al otro hay que ser sensibles a su estado emocional, pero sin que llegue a causar ansiedad en uno mismo”.

-Laura Ocaña-

En este ciclo, el niño está más capacitado para regular las emociones y tiene otras estrategias de regulación, como la distracción conductual o la búsqueda de apoyo social, bien de un adulto o de sus iguales.

A partir de los cinco años algunos niños son capaces de usar la regulación cognitiva, analizando la emoción que está sintiendo en ese preciso instante y buscando alternativas para controlarla, por ejemplo rebajando la ansiedad que siente pensando que todo pasará.

La relación con sus iguales le ayuda a regular las emociones, ya que la interacción necesita un control emocional superior, surgiendo conflictos entre las diferentes partes que tendrá que aprender a solventar a través de sus reacciones emocionales.