La Psicomotricidad

Técnica que tiene como objetivo el desarrollo global de la persona, siendo una disciplina educativa, reeducativa y terapéutica. Con ello el individuo desarrolla posibilidades motoras, expresivas y creativas de manera que se adapta al medio que le rodea.

Objetivos de la Psicomotricidad

El objetivo fundamental de la psicomotricidad es el desarrollo armónico de la persona. Sus aplicaciones prácticas persiguen los siguientes objetivos específicos:

  • Enriquecer las experiencias sensoriales, perceptivas, afectivas, cognitivas y motrices mediante el movimiento y el uso del cuerpo.
  • Desarrollar una buena autoestima y una ajustada imagen corporal.
  • Vivir y sentir el cuerpo en su globalidad y en interacción con el medio.
  • Permitir la expresividad motriz para comprender el mundo físico y social.
  • Desarrollar la capacidad de comunicación y creación.
  • Sentar las bases de aprendizajes posteriores de los niños (lectura, escritura, operaciones aritméticas o la comprensión de hechos pasados y futuros).
  • Restablecer, en el caso de trastornos o retrasos psicomotores, las competencias deficitarias o atenderlas para su mantenimiento.

Acción sobre el objeto

El movimiento corporal puro (levantar los brazos o andar) pierde peso en el comportamiento del niño ya que prima el movimiento con una finalidad concreta: la acción sobre el objeto. El niño manipula los objetos para dominar su uso y conocer las características del espacio-tiempo. Afianza una serie de destrezas psicomotoras.

Se involucran componentes cognitivos ausentes en niveles anteriores, donde la experimentación no estaba guiada por procesos intelectuales.

El niño demuestra que está estructurando la información que recibe del medio a través de sus sentidos e integrándola en esquemas que relacionan la información perceptiva y la motora.

Son acontecimientos donde aparecen la motricidad fina y la manipulación manual, descubrimiento del que puede transformar y manejar objetos por medio de la manipulación y le permite conseguir un control en el que se asentarán las bases del futuro aprendizaje de la lectoescritura.

La detección de las situaciones perceptivo-motóricas

Se identifican fácilmente porque el niño investiga el espacio y el tiempo con su movimiento. Esto se puede apreciar atendiendo a los siguientes detalles:

  • Juega con el espacio y lo tiene en cuenta en su acción. Ajusta su movimiento a las distancias y los tamaños de los objetos.
  • Intenta adaptar su juego a las propiedades del objeto: su peso, su tamaño, su forma, su textura e incluso su color.
  • Juega con el tiempo, ajustando su movimiento a un ritmo más lento o más rápido.

El docente debe aprovechar la motivación intrínseca del niño para estimular su toma de conciencia del espacio y del tiempo que le rodea, con el objetivo de que su relación con la realidad circundante sea más ajustada.

Uso de materiales, espacios y tiempo en las situaciones perceptivo-motóricas

En las situaciones perceptivo-motóricas se utiliza un espacio reducido, ya que los movimientos requieren más precisión que amplitud. Son característicos los lugares para aparecer y desaparecer y los pequeños rincones que sirven de escondrijos. Los objetos tienen mayor rigidez y formas estables, lo que permite su uso como instrumentos de manipulación o bien su combinación. Algunos materiales típicos:

  • Picas, aros o raquetas.
  • Pelotas de diferentes tamaños y pesos.
  • Productos con los que el niño pueda amasar, pintar o crear formas diversas: plastilina, pintura de dedos, témpera, harina y agua, etc.
  • Columpios o estructuras de psicomotricidad.
  • Juguetes para insertar, encajar, construir, fijar golpeando, guiar por un carril, etc.
  • Materiales de la vida cotidiana que requieran una manipulación muy precisa: el ratón del ordenador, el cepillo de dientes, los cubiertos, etc.

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