Reflexión sobre el aprendizaje

Comenzaré por explicar, brevemente, el significado de los conceptos clave de este ensayo de reflexión sobre el aprendizaje.

El aprendizaje es el proceso de adquisición de conocimientos de algo por medio del estudio o de la experiencia. Produce cambios más o menos duraderos en el comportamiento humano. De esta manera cada cosa nueva que se aprende, una vez asimilada, produce una modificación en la forma de pensar y/o actuar.

La zona de desarrollo próximo es la distancia entre el nivel real de desarrollo y el nivel de desarrollo potencial. El nivel real de desarrollo de un niño es el límite máximo de una tarea que es capaz de realizar de manera independiente, sin ayuda de nadie. El nivel potencial de desarrollo es el límite superior de una tarea que pueden realizar con la ayuda de una persona más competente.

Con lo cual, en la zona de desarrollo próximo, el niño está cerca de realizar la tarea sin ayuda pero aún no es capaz.

Dunlap y Grabinger (1995) resumieron el concepto de andamiaje como: «el andamiaje implica ofrecer un apoyo adecuado y guiar a los niños en función de su edad y el nivel de experiencia. El entorno auténtico busca el equilibrio entre el realismo y las habilidades, las experiencias, el grado de madurez, la edad y los conocimientos de lo aprendido. El andamiaje implica guiar a través de consejos, preguntas y material que dirigen al niño mientras resuelve problemas. Pero dirigir no quiere decir explicar”.

Los docentes del siglo XXI están mejor formados y más preparados para la nueva educación, esa que reniega de sus orígenes y vislumbra cambios significativos pero que no consigue llegar del todo a las aulas. Y es que cuesta tanto modificar años y años de tradición educativa, que lo único que se consigue es cambiar la ley, a veces, para dar un paso hacia atrás.

Los nuevos modelos educativos nos permiten adaptarnos a nuevas formas de enseñanza y a cambiar nuestra mentalidad, abriéndola hacia una mejora permanente en beneficio del alumno, porque este es el que verdaderamente importa en el proceso de enseñanza aprendizaje, y porque debemos hacer de él un ser humano íntegro, cognitiva, social y emocionalmente.

Los docentes debemos preparar el camino para que pueda identificar qué debe hacer en vez de explicarle una y otra vez la solución, tiene que ser capaz de solucionar los problemas preguntándose cómo o de qué manera puede hacerlo y para esto es muy importante que en el aula se fomente el trabajo en equipo y la colaboración entre compañeros.

El papel del docente es vital en la escuela o colegio, y aunque cada uno tiene su manera de dar clase y enseñar…

Para conseguir un aprendizaje significativo en el alumno debemos propiciar un ambiente agradable, donde se sienta a gusto e integrado. Es importante ofrecerle la confianza que necesita para que acepte nuestra ayuda y así, pueda construir su conocimiento para que, poco a poco, pueda llegar a lograr el autoconocimiento.

Actualmente podemos flexibilizar, en la medida de lo posible, el currículo, adaptar los tiempos y los contenidos en base a la consecución de ese aprendizaje significativo, ajustar el espacio y seleccionar el material que mejor se adapte a la actividad a realizar e incluso que sea el propio alumno el que elija el tema del cual se va a hablar y propiciar un debate entre todos, porque al fin y al cabo, esa es la finalidad de todo educador, ¿no? Conseguir que sus alumnos aprendan, sean autónomos, reflexivos, críticos, etc. para que nuestra sociedad sea mejor de lo que es ahora.

Es interesante también que haya momentos para experimentar, crear, imaginar o diseñar juegos, donde surjan inconvenientes para que el alumno pueda afrontarlos y aprender a superarlos, interviniendo el docente de forma individualizada si la situación lo requiere.

Es posible que no en todas las escuelas o colegios se pueda hacer de esta manera y la enseñanza sea un poco más arcaica, pero debemos hacer lo que esté en nuestra mano para que el proceso de enseñanza llegue a todos por igual.

El docente crea situaciones de interacción y enseñanza que propician, a través del andamiaje, la asimilación e internalización de los conceptos a aprender, siendo importante que se adapte a la capacidad de los alumnos, ya que cada uno puede llevar un ritmo diferente.

Está claro que su papel es muy valioso en la escuela, y que las metodologías que emplea ayudan al alumno a acercarse a su zona de desarrollo próximo, aunque por otro lado es muy lícito pensar que algo falla en el sistema, en este respecto, porque al alumno se le enseña a memorizar, no a aprender.

Bajo mi perspectiva, que puede ser errónea, pero es mi opinión, el actual sistema educativo está caduco y debería regenerarse por completo, creando una educación plena, una educación del siglo XXI, donde los alumnos no están sentados durante horas escuchando la explicación del docente, les mandan tareas a casa y cada cierto tiempo, se les realiza una prueba escrita para comprobar si han adquirido los conocimientos, lo que anteriormente he mencionado, memorizar.

No creo que en esta situación se dé el andamiaje, no se aprende, de hecho al poco tiempo se olvida lo que se ha retenido porque esa información va directa a la memoria a corto plazo.

¿A qué estamos esperando? Los estudios aseguran que existe un elevado fracaso escolar en España, sin embargo, en países como Finlandia el sistema educativo es impecable. ¿Por qué no podemos copiar algunos de los aspectos de este sistema para beneficiar a nuestros alumnos?

Me resulta tentador pensar en la posibilidad de una educación sin límites, sin barreras, con variantes para experimentar y aprender en base a su propia experiencia, haciendo, no memorizando, provocando así cambios significativos en nuestros alumnos, potenciándolos al máximo como personas.

Pero no termina de ser una utopía, un sueño lejano que tiene una escasa, sino nula, posibilidad de que ocurra y se haga realidad.

Creo firmemente que el docente hace su trabajo lo mejor que puede con lo poco que tiene, y estoy segura de que no solo yo tengo este tipo de pensamientos, que si fuera por la comunidad educativa, todo cambiaría, y se adaptaría el sistema a los tiempos en los que vivimos.

Pero por el momento tendremos que esperar y cada uno poner su granito de arena en su aula.

Puedo asegurar que en el primer ciclo de infantil, la zona de desarrollo de Vygotsky se hace muy patente en el aula, y es que los pequeños aprenden muy rápido, sobre todo a través de la imitación, y el educador es totalmente consciente de su aprendizaje continuo.

El alumno aprende tanto del docente como de sus iguales, y lo que hace uno, lo repite el otro.

Por ello creo que el docente es vital en el aprendizaje del alumno.

«Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción.»

Paulo Freire

Cómo favorecer el lenguaje en casa

El lenguaje verbal es una habilidad que se emplea para expresar nuestras necesidades, intenciones, deseos, etc. interviniendo en nuestra capacidad organizativa, estructural y de asimilación mental de toda la información que recibimos desde el exterior.

Por norma general, comienza durante el primer año de edad a través de sonidos y balbuceos, y entorno a los dos años es cuando el niño empieza a estructurar las primeras palabras.

El lenguaje se enseña y se aprende a través de la comunicación, de hecho, los primeros intercambios del niño con un adulto se basan en una interacción mutua con estas características por parte del adulto:

  • Lenguaje más pausado, lento y alargando las palabras.
  • Tono de voz más agudo.
  • Pronunciación más cuidada.
  • Entonación más expresiva.
  • Enunciados visiblemente más cortos y sencillos.
  • Repetición de palabras o frases.
  • Uso de sinónimos y ajuste de número de palabras.
  • Uso de gestos y mímica.

El desarrollo del lenguaje infantil se centra en tres períodos:

  • Período prelingüístico.
  • Período de la palabra-frase.
  • Período de las primeras frases.

Dependiendo del período en el que se encuentre el niño podremos favorecer el lenguaje desde casa, estas son algunas recomendaciones si te decides a hacerlo:

Cuida su voz

  • Crea un ambiente tranquilo y relajado en casa.
  • Evita los ruidos, el bullicio o los gritos.
  • Intenta que no haya sonidos extras como la televisión o la radio.
  • Habla al niño directamente, de forma pausada y clara, despacio y con una intensidad normal.
  • Procura no hablarle en la lejanía para que te entienda correctamente, y no le llames desde otras habitaciones, acércate donde se encuentre.
  • Consigue que el niño no grite.
  • En caso de que su voz sea débil, insístele en que hable un poco más fuerte.
  • Cuida los excesos vocales durante las enfermedades asociadas a la voz, como la laringitis.

Ayúdale a ejercitar los órganos bucofonatorios

  • No alargues el uso de los chupetes y los biberones.
  • Ofrécele que chupe helados, fruta, etc.
  • Enséñale a beber en pajita.
  • Juega con él a poner caras en el espejo (poned morritos, sacad la lengua, movedla arriba, abajo, inflad los carrillos, sonreíd, daos besos…)
  • Anímale a soplar molinillos, inflar globos, hacer pompas, silbar un silbato.
  • Enséñale a sonarse la nariz.

Adapta tu lenguaje a su nivel

  • Sitúate enfrente del niño para que te pueda observar bien y vea y escuche claramente lo que haces y dices en cada momento.
  • Adecúa el ritmo de la conversación, si tienes que hablarle muy despacio, que así sea.
  • Adapta las frases a su nivel de comprensión.
  • Interpreta de forma positiva sus intentos comunicativos y házselo saber.
  • Sé paciente y atento hasta que se comunique.
  • No le digas o repitas palabras infantilizadas.

Acoge favorablemente todos sus intentos comunicativos

  • Atiéndele al 100% y escúchale.
  • Muéstrale con tu expresión y tu conducta que te gusta que te hable.
  • Evita la corrección directa cuando el niño diga mal alguna palabra o alguna frase, y si lo haces (que a veces nos sale solo), que sea desde el cariño.
  • Jamás le compares con otros niños, eso le hará sentir peor…y recuerda, cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, ¡déjale ser!

Agrega lenguaje y acciones

  • Aprovecha cualquier situación de la vida diaria para favorecer el lenguaje del niño y así potenciar su comunicación, por ejemplo en el baño, con las tareas de casa, en un viaje, en el parque, en el transporte público, etc.
  • Háblale de forma continua, pero sin agobiarle, cuéntale lo que vas a hacer ese día, si vas a comprar porque necesitas algo para la casa, si tu compañera de trabajo tiene un perro y es de un tamaño u otro, etc.
  • Introduce palabras nuevas en las conversaciones para que vaya adquiriendo vocabulario de forma paulatina.
  • Amplía lo que va diciendo el niño con frases más largas pero que sean comprensibles para él (aunque no sea capaz de repetirlas).
  • Disfrutad de cuentos con imágenes y aprovecha para nombrar los elementos que aparezcan (animales, objetos, colores, etc.) haciéndole partícipe en cada momento.
  • Juega con él a menudo y anímale a cantar canciones imitando los movimientos con su cuerpo.

La relación existente entre pensamiento y lenguaje según Vygotsky

Vygotsky es uno de los autores más relevantes y presentes en la psicolingüística cognitiva; dentro de los paradigmas educativos se le relaciona con el constructivista. Junto a él se encuentran autores como Piaget (1952), Ausubel (1963) y Bruner (1960) entre otros.

A Vygotsky lo enmarcamos en el constructivismo social.

Basó su teoría acerca del origen del lenguaje en la teoría de Sapir (1921; citado por Vygotsky, 1934). Para él el lenguaje no depende del desarrollo cognitivo, sino de las relaciones sociales, de la relación con el medio. Sólo en un contexto social se logra aprendizaje significativo, a diferencia de Piaget, para el que el sistema cognitivo es el encargado de estructurar significados y no la interacción social.

La gran mayoría de la producción de su obra es anterior a 1940, y su influencia apareció en occidente en la década de 1960 y en la Unión Soviética en la década de 1980. Vygotsky es un autor que está lejos de los planteamientos propios de su época; y esto es debido a que su inspiración es la filosofía marxista, y por eso, toda su teoría se construye sobre el papel de “lo social”.

El lenguaje es importante ya que es social y se fomenta a través de las relaciones sociales, y es una función que se adquiere a partir de la relación de la persona con el entorno, ya que el niño tiene una capacidad biológica innata para producir signos de comunicación verbales (el lenguaje).

Además, dice Vygotsky, el niño tomará como ejemplo a las personas que sepan más sobre algún concepto que sea interesante para él y este a su vez lo desarrollará e interiorizará en un futuro próximo, además de hacer capaz al niño de resolver problemas que se le presenten de un modo más maduro que si lo intentara por sí solo.

Por este motivo, además de con sus iguales, los niños se relacionarán con otras personas más hábiles en la lengua, como pueden ser los padres o los docentes.

Consideró que el lenguaje era algo vital y le dio importancia a las funciones cognitivas que se fomentan en la escuela, ya que hay una comunicación diaria, tanto con los compañeros como con los docentes, gracias también a las actividades propuestas en la escuela.

Vygotsky habla de una zona de desarrollo próximo (se refiere a la distancia que existe entre el desarrollo psíquico actual del sujeto y su desarrollo potencial) en la que opina que los docentes deben fomentar y realzar el potencial del aprendizaje del niño antes de que amplíe sus conocimientos, ya que debe dejar sacar el potencial del niño en su totalidad; de esta forma, estos los aplicarán a las nuevas situaciones o problemas que se les presenten en un futuro próximo.

Este autor considera que el niño tiene dos tipos de lenguaje:

  • El social, que es la relación del niño con su entorno más cercano.
  • El egocéntrico, que viene del lenguaje social y tiene relación con el habla interiorizada, que sirve para el pensamiento simbólico.

Según Vygotsky (1934), la relación entre el pensamiento y el lenguaje del niño se da a lo largo de un proceso evolutivo; pero también dice que aunque estos dos procesos están interconectados, no son lo mismo ni se dan en paralelo. Sin embargo ni para la adquisición del pensamiento o del lenguaje Vygotsky especifica momentos concretos en el desarrollo, solo indica que estos se hacen posibles siempre a través de la interacción con el medio, a través de lo social.

La etapa del lenguaje egocéntrico tiene mucho que ver con el contacto, los sentidos y los estímulos externos…pero, para el autor lo que permite la adquisición del lenguaje es la interacción social que tiene respaldo biológico; le da estructuras innatas al niño para la construcción de los signos lingüísticos.

Y en el caso del desarrollo del pensamiento, Vygotsky al contrario que Piaget, tampoco especifica un momento concreto para ello, más bien se limita a señalar que esto se hace posible a través de la interacción con el medio.

En definitiva, lo fundamental del enfoque de Vygotsky, radica en considerar al individuo como el resultado del proceso histórico y social. Es por medio de la acción sobre el medio como se produce el desarrollo de funciones como el pensamiento y el lenguaje. El funcionamiento de cada uno, individual, está determinado exclusivamente por el funcionamiento y la interacción social; y la estructura de los procesos mentales de un individuo refleja el medio social del cual provienen.

¡Felices vacaciones!

Después del curso tan complicado que hemos tenido, conviviendo con el Covid-19 y las limitaciones que hemos vivido en lo que a educación se refiere…

¡Por fin llegan las merecidas vacaciones!

Os deseo a todos unos bonitos días, que los disfrutéis, que descanséis y que recarguéis las pilas a tope, que el nuevo curso llega muy rápido.

Y con esto y un bizcochoooo… ¡Nos vemos pronto!

¡¡Hasta Septiembre!!

Perspectiva sociocultural de Vygotsky

Vygotsky dirigió numerosos estudios sobre el pensamiento infantil. Debido a que destacó la importancia de la sociedad y la cultura para la promoción del desarrollo cognitivo, su teoría suele denominarse también perspectiva sociocultural.

Principales ideas:

Los procesos mentales complejos tienen su origen en actividades sociales; a medida que los niños se desarrollan, van interiorizando progresivamente tales procesos hasta que pueden utilizarlos sin depender de las personas que les rodean. El proceso mediante el cual las actividades sociales se convierten en actividades mentales internas, se denomina internalización. Pero no todos los procesos mentales se originan en las interacciones entre niños y adultos; algunos también proceden de las interacciones que los niños establecen con sus propios compañeros.

Durante los primeros años de vida, el pensamiento y el lenguaje se van haciendo cada vez más interdependientes. Vygotsky propuso que durante esos años, el pensamiento se produce de manera independiente del lenguaje, y cuando este aparece, suele utilizarse como un medio de comunicación y no tanto como un mecanismo de pensamiento. Pero, en torno a los dos años, el pensamiento y el lenguaje comienzan a entrelazarse: los niños empiezan a expresar su pensamiento cuando hablan y, también, a pensar con palabras.

Cuando se combina el lenguaje con el pensamiento empezamos a hablar para nosotros mismos, lo que se conoce también como habla privada. Llega un momento en que este tipo de habla evoluciona a un habla interna: los niños se hablan a sí mismos, pero ahora la hacen mentalmente y no en voz alta. Según Vygotsky, tanto el habla privada como el habla interna sirven al mismo propósito: cuando se hablan a sí mismos, los niños están aprendiendo a dirigir su propia conducta de una manera similar a como lo habían hecho antes los adultos cuando les ayudaban. Por lo tanto, el habla privada y el habla interna son casos específicos de un proceso de interiorización: los niños interiorizan progresivamente las instrucciones que inicialmente habían recibido de las personas que había a su alrededor, hasta que son capaces de dirigirse a sí mismos.

Estudios recientes apoyan la hipótesis de Vygotsky respecto a la evolución y el papel del habla privada y del habla interna. La frecuencia del habla privada audible disminuye a lo largo de los años de preescolar, si bien dicha disminución va acompañada de un incremento de los susurros y de los movimientos labiales silenciosos, lo que aparentemente refleja la transición hacia el habla interna. Es más, el habla privada aumenta cuando los niños realizan tareas muy difíciles.

– Tanto a través de las conversaciones informales como de la escolaridad formal, los adultos transmiten a los niños las diversas maneras en las que su cultura interpreta y responde al mundo. A lo largo de su interacción con los niños, los adultos comparten el significado que ellos mismos atribuyen a los objetos, acontecimientos y a la experiencia humana. En este proceso median en las situaciones que van encontrando los niños. Si bien Vygotsky, al igual que Piaget, veía interesante permitir a los niños que descubrieran algunos conceptos por sí mismos, su propuesta más importante radica en el papel que tienen los adultos cuando describen y comunican los descubrimientos de las generaciones anteriores.

En la medida en que cada cultura transmite conceptos, ideas y creencias singulares, los niños que se desarrollan en el seno de cada una, terminarán por desarrollar conocimientos, habilidades y formas de pensar diferentes.

 Por lo tanto, la teoría de Vygotsky induce a esperar una mayor diversidad entre los niños, al menos en lo que concierne a su desarrollo cognitivo, de lo que se desprende de la teoría de Piaget. Por ejemplo, en algunas culturas es frecuente utilizar mapas que se enseñan a los niños muy pronto, mientras que en otras culturas los mapas son un artilugio casi desconocido.

– Los niños pueden realizar tareas más difíciles cuando reciben la ayuda de personas cognitivamente más competentes que ellos. Vygotsky distinguió dos tipos de capacidad que los niños pueden poner de manifiesto en un momento concreto de su desarrollo.

 El nivel actual de desarrollo de un niño es el límite máximo de una tarea que es capaz de realizar de manera independiente, sin ayuda de nadie. El nivel potencial de desarrollo es el límite superior de una tarea que pueden realizar con la ayuda de una persona más competente.

Vygotsky sugirió que para captar el auténtico nivel de desarrollo cognitivo de un niño, deberíamos evaluar sus capacidad tanto de manera individual como cuando recibe ayuda de otra persona.

Lo normal es que los niños puedan realizar tareas más difíciles cuando reciben ayuda de los adultos que cuando las hacen individualmente. Por ejemplo, los estudiantes pueden resolver problemas matemáticos más difíciles cuando su profesor les ayuda a identificar los componentes cruciales del problema, y les enseña estrategias fructíferas para resolverlo.

– Las tareas difíciles promueven un desarrollo cognitivo máximo. El conjunto de tareas que los niños todavía no pueden hacer por sí mismos, pero sí con la ayuda de otras personas más competentes, recibe el nombre de zona de desarrollo próximo (ZDP) e incluye las capacidades de aprendizaje y de resolución de problemas que están a punto de empezar a desarrollarse en el niño.

Vygotsky defendía que los niños aprenden más cuando intentan resolver problemas que sólo pueden solucionar en colaboración con alguien más competente, esto es, cuando se enfrentan a tareas que están dentro de su zona de desarrollo próximo. Son los desafíos de la vida, más que el éxito fácil, lo que promueve el desarrollo cognitivo.

El pensamiento lógico

El pensamiento lógico es aquel pensamiento que surge de la interacción entre el sujeto y el medio físico y social y procede de la propia elaboración del individuo, es decir, no puede enseñarse de forma directa sino que se desarrolla a través de la observación sensorial del entorno, la manipulación, experimentación, comparación y clasificación de los objetos, la verbalización de los descubrimientos y el JUEGO.

Estas acciones sobre el mundo real llevarán al niño a construir las relaciones que conforman los conocimientos lógico-matemáticos:

  • Conservación de la materia.
  • Reversibilidad.
  • Correspondencia término a término.
  • Seriación (relación de orden).
  • Clasificación (relación de equivalencia).

A nivel matemático, este pensamiento, acompañado de la simbolización progresiva, proporciona al niño una serie de habilidades que le permiten construir conocimientos relativos a los números y sus operaciones, la resolución de problemas, la geometría, la magnitud y la medida.

Una actividad que se puede realizar en el aula para trabajar el pensamiento lógico podría ser:

“Baile numérico”

Nivel: De 4 a 6 años

Material: un radiocasete para la música, flashcard o cartulinas con los números que queramos usar.

Número de jugadores: Todo el grupo aula.

Reglas: Se pone música para que los niños bailen por la sala, mientras se desplazan por ella el docente detendrá la música y dirá un número, de modo que los niños tendrán que hacer grupos del número que haya dicho.

Variante 1: Mientras bailan, el docente puede aprovechar para trabajar las nociones espaciales (arriba, abajo, derecha, izquierda, etc.).

Variante 2: En vez de decir el número en alto, el docente enseñará una flashcard o una cartulina con el número escrito.

Variante 3: La cartulina tendrá una suma sencilla para formar el grupo.

Competencias y Objetivos:

  • Reconocer los números que va diciendo el docente.
  • Vivenciar el juego a través del propio cuerpo y del movimiento.
  • Fomentar el trabajo en equipo.

Contenidos:

  • Posiciones espaciales.
  • Números.

Vocabulario que se trabaja:

  • Las palabras relativas a las nociones espaciales.
  • Los números que se quieran trabajar en dicha sesión.

Diálogo o comentario posterior: “¿Qué números hemos trabajado hoy? ¿El 6 va detrás de qué número? ¿Y cuál va delante? Vamos a repasar las sumas de la actividad…4+3, ¿cuánto habíamos dicho que es?”