Desarrollo de las emociones en 0-3 años

¿Para qué sirven las emociones?

Tienen varias funciones:

  • Actúan como impulso para realizar una tarea, intervienen en las decisiones que tomamos, por ejemplo, si le das una caja cerrada a un niño le causará sorpresa y curiosidad, la abrirá para saber qué hay dentro.
  • Nos indican si algo es relevante para nosotros o no, por ejemplo, si el niño está alegre al jugar con otro niño estará motivado y continuará haciéndolo.
  • Sirven para comunicar algo, muy beneficioso sobre todo cuando el niño aún no ha adquirido el lenguaje, por ejemplo cuando este llora porque tiene hambre.
  • Nos protegen ante los peligros, por ejemplo cuando un bebé se asoma por una escalera y recula porque siente miedo.

DESARROLLO DE LAS EMOCIONES DE 0 A 3 AÑOS

En el ciclo de 0 a 3 años la expresión emocional alcanza su máxime, el niño se inicia en la comprensión emocional propia y la de los demás; la regulación depende fundamentalmente de los adultos, aunque también aparecen estrategias reguladoras. También comienza a compartir emociones con sus primeras conductas empáticas. A los dos años se produce un cambio significativo a nivel cognitivo, permitiendo un avance en su desarrollo emocional.

A nivel emocional, el repertorio del bebé consiste en el llanto y la sonrisa como expresión comunicativa. A los dos meses aparece la expresión facial de emociones básicas como el miedo, alegría, tristeza, enfado y asco. Del segundo al cuarto mes aparece la expresión de sorpresa.

En los dos primeros meses la expresión emocional es indiscriminada, no siempre se ve reflejada al estímulo presente, por ejemplo, el bebé puede sorprenderse tanto por algo nuevo como por algo que ya conoce.

En un primer momento, las emociones nos sirven para la comunicación, los padres sabrán interpretar lo que quiere su bebé a través de ellas.

A los seis meses el bebé ya tiene un repertorio de expresiones emocionales, y de ahí hasta los dos años las distintas expresiones se van diferenciando más entre sí, se ajustan mejor a las situaciones y se manifiestan más rápidamente, con más intensidad y duración.

A partir de los dos años, más o menos, gracias a sus desarrolladas capacidades cognitivas, su conciencia de sí mismo y de los demás y su autoevaluación, aparecen las emociones sociomorales.

Con la adquisición del lenguaje, el niño ya puede expresar sus emociones de manera más adecuada, disminuye el llanto y aumenta progresivamente la capacidad de transmitir lo que le sucede, aunque al principio lo demostrará con ataques de ira.

El juego simbólico, que se inicia a los dos años, le ayuda a organizar sus sentimientos y hablar con más frecuencia sobre sus emociones y sentimientos mientras reproduce situaciones del día a día.

Los niños que juegan asiduamente al juego simbólico, suelen comunicarse mejor a nivel afectivo.

Respecto a la comprensión emocional, alrededor de los dos meses el bebé ya diferencia las expresiones emocionales de su madre, del cuarto al séptimo mes asocia un significado emocional a esas expresiones, del octavo al décimo mes ya hay una capacidad para interpretar las emociones usando la referencia social (el bebé mira a su madre y depende de cómo sea su expresión, actuará de una manera u otra), a los doce meses ya responde de forma correcta y selecta  a la expresión facial de su madre y comparte sus estados afectivos.

A partir de los dos años y con la adquisición del lenguaje, el niño comprende mejor sus emociones y las de los demás, puede ponerles nombres y eso le ayuda. Aquí comienza su capacidad empática y se interesa por los sentimientos ajenos con preguntas tipo ¿qué te pasa?

La capacidad empática es la capacidad para compartir emociones, se trata de una respuesta universal con base biológica (Hoffman, 1981) y sirve para moderar las relaciones sociales y anima a tener conductas prosociales.

El juego simbólico permite que el niño se ponga en el lugar del otro y desarrolla la capacidad empática.

La regulación emocional es la capacidad de controlar la intensidad y duración de los propios estados afectivos y de los procesos fisiológicos que se relacionan con la emoción.

La capacidad progresiva del bebé para regular sus emociones dependerá de su maduración neurológica y del papel de los adultos.

Sobre el octavo mes sabe que los estados emocionales se pueden controlar gracias a la seguridad que le otorga el apego, usa la distracción para su regulación, por ejemplo cuando usa el chupete.

Al año comienza la regulación de la expresión a través del modelado y el refuerzo selectivo de unas expresiones emocionales sobre otras, y entre el año y los dos años aparecen más maneras de distracción y esto le ayuda a autorregularse, aunque hasta los tres años esta regulación depende de los cuidadores.

A los dos años usa el lenguaje para regular su conducta y sus posibles reacciones emocionales, el juego simbólico le ayuda a afrontar miedos, a compartir emociones, etc.

Desarrollo cognitivo en infantil (II)

En el anterior post hablé del ser humano, recordemos que este se desarrolla en varias áreas, social, afectivo, cognitivo, motor, lenguaje…todas están integradas en el mismo proceso de crecimiento, no olvidemos que el desarrollo es un proceso continuo y global, por lo tanto, todas estas áreas se relacionan unas con otras.

Uno de los autores destacados del aprendizaje cognitivo es Jean William Fritz Piaget, creador de la epistemología genética y famoso por sus aportes en el campo de la psicología evolutiva, sus estudios sobre la infancia y su teoría del desarrollo cognitivo.

Según Piaget, en el desarrollo cognitivo intervienen cuatro factores:

  • La maduración de las estructuras físicas heredadas.
  • Las experiencias con el ambiente.
  • El traspaso social del conocimiento y de la información.
  • El equilibrio.

El Equilibrio es un concepto en la teoría de Piaget que dice que cuando algo no encaja en los esquemas de una persona se produce un desequilibrio que conlleva a realizar un esfuerzo para poder recuperarlo, es entonces cuando se acomodan los esquemas anteriores y aparece un cambio de pensamiento.

Según el currículo actual de educación infantil, “el desarrollo es el resultado de las complejas interacciones entre los factores biológicos de la persona y la experiencia física y social, ello hace que cada niño/a tenga una personalidad única, particular e irrepetible”.

Para Piaget, la adquisición de conocimientos, además de darse por imitación y refuerzos, se produce a través de las propias acciones del niño sobre los objetos. De ahí que le asigne una especial importancia a lo interno del niño, estudiando la evolución que se va produciendo progresivamente en relación a cómo refleja la realidad.

El conocimiento, según Piaget, es consecuencia del desarrollo biológico y de la interacción que tiene el niño con el exterior. Ambos factores influyen de manera equitativa, sumándose la actividad del propio niño, la cual le permite conocer los objetos y establecer relaciones.

VYGOTSKY Y SU TEORÍA DEL DESARROLLO COGNITIVO

El conocimiento, según Vygotsky, no se construye de manera individual sino que se construye a través de las interacciones sociales con sus iguales y adultos; el conocimiento se encuentra en el contexto social del niño.

El ser humano nace con unas habilidades mentales como pueden ser la percepción o la memoria, y gracias a las interacciones sociales, estas habilidades pasan a ser funciones mentales superiores.

Hay cinco conceptos que Vygotsky consideraba vitales:

  • Las funciones mentales, hay dos tipos, las inferiores, que son esas con las que nacemos; y las superiores que son aquellas que se adquieren y se desarrollan a través de las interacciones sociales.
  • Las habilidades psicológicas aparecen en el ámbito social y en el individual, primeramente de forma interpsicológica (socialmente con otras personas) y de segundo de forma intrapsicológica (en el interior del niño), al principio depende de los demás para alcanzar el aprendizaje y después de interiorizarlo, ya puede conseguirlo solo.
  • Las herramientas del pensamiento son herramientas técnicas y psicológicas que usa el niño para interpretar su mundo y lo que le rodea, con las primeras altera los objetos o controla el ambiente, y con las segundas es capaz de organizar el propio pensamiento y su conducta.
  • Lenguaje y desarrollo, el lenguaje influye mucho en el desarrollo cognitivo del niño, ya que este se basa en el dominio del medio social del propio pensamiento, vamos, el lenguaje. Hay tres etapas en el uso del lenguaje: la etapa social, la egocéntrica y la del habla interna.
  • Zona de desarrollo próximo, representa la distancia entre lo que el niño puede hacer por sí solo y lo que puede hacer con ayuda; las interacciones con los adultos e iguales refuerzan al niño para conseguir un nivel superior.

La perspectiva sociocultural de Vygotsky contempla que la cultura en sí cumple un papel determinante en el desarrollo cognitivo, ya que los niños tienen ciertas funciones mentales básicas que con el tiempo van evolucionando debido a las diferentes culturas.

Por lo tanto, dos niños de diferentes culturas presentarán distintas formas de aprendizaje con las que desarrollarán sus funciones mentales superiores.

Desarrollo cognitivo en infantil (I)

El ser humano se desarrolla en varias áreas, social, afectivo, cognitivo, motor, lenguaje…todas están integradas en el mismo proceso de crecimiento, no olvidemos que el desarrollo es un proceso continuo y global, por lo tanto, todas estas áreas se relacionan unas con otras.

Alrededor del aprendizaje cognitivo hay múltiples autores, entre los que se encuentran Piaget, Tolman, Gestalt y Bandura. En este apartado destacaré como autor fundamental a Jean William Fritz Piaget, creador de la epistemología genética y famoso por sus aportes en el campo de la psicología evolutiva, sus estudios sobre la infancia y su teoría del desarrollo cognitivo.

Aunque aquí hablo sobre él y su teoría de una forma más amplia, no puedo dejar de mencionarle una vez más.

Hablamos de epistemología como una investigación sobre las capacidades cognitivas; y el uso que se le confiere al concepto “genética” se refiere a la investigación de la génesis del pensar en el humano, aunque Piaget reconoce que en cierto modo existen patrones que derivan de los genes.

Piaget cree que el pensar se extiende por una base genética mediante estímulos socioculturales y que se configura a través de toda la información que la persona va recibiendo; de esta forma va aprendiendo de manera inconsciente.

Para él, el desarrollo del pensamiento lógico es como un proceso que ocurre a través de cuatro etapas o estadios (el sensoriomotor, preoperacional o intuitivo, operaciones concretas y el de las operaciones formales o abstractas). En cada una de ellas, cada persona tiene su propia representación del mundo en un conjunto de estructuras cognitivas básicas.

Su principal influencia, además de Binet, fue James Mark Baldwin, de él tomó las nociones de adaptación por asimilación y acomodación.

EL DESARROLLO COMO CAMBIO DE LAS ESTRUCTURAS DEL CONOCIMIENTO

Piaget pensó que el ser humano organiza el conocimiento del mundo, a esto lo llamó esquemas, que no son más que una serie de conceptos, acciones físicas u operaciones mentales con las que organizamos y adquirimos información externa.

A medida que el niño crece y va pasando por las diferentes etapas o estadios, mejora su capacidad para usar esquemas más complejos y abstractos para organizar su conocimiento.

Para Piaget la elaboración paulatina de esquemas cada vez más complejos es lo que determina el desarrollo cognitivo.

Aparece mediante dos invariantes funcionales (heredadas) que actúan en cada una de las etapas del desarrollo:

  1. Organización, consta de la integración de patrones simples o esquemas mentales en un sistema de orden superior, por ejemplo cuando un bebé succiona o muerde un objeto y poco a poco se van asumiendo, apareciendo otros sistemas más complejos como puede ser agarrar.
  2. Adaptación, el niño tiene la capacidad de adecuar sus estructuras mentales o comportamientos a las exigencias del ambiente, esta adaptación incluye la asimilación y la acomodación, el aprendizaje es visto como una adquisición y modificación de estructuras de conocimiento; la adquisición de ese conocimiento es más que una acumulación de información. Para que se produzca una “acomodación” se deben establecer nuevas relaciones entre los diferentes puntos de información de los que ya disponemos, o entre la información nueva y lo que ya disponemos, para así cambiar la manera en cómo se organiza esta información. En definitiva, la asimilación consiste en la incorporación de un concepto nuevo dentro de las estructuras previas y la acomodación es el cambio de esas estructuras para incluir el conocimiento o la experiencia.

La celiaquía en infantil

La enfermedad celíaca es una patología multisistémica (pueden verse afectados otros sistemas, no solo el aparato digestivo) con base autoinmune que viene provocada por las proteínas del gluten (gliadinas, secalinas, hordeínas y, muy seguramente, aveninas) y que repercute de forma clínica y funcional, dependiendo de la edad de la persona y de sus características.

Cursa a lo largo de la vida y se da en niños genéticamente predispuestos a tenerla, al parecer la falta de lactancia materna, la ingesta elevada de gluten y la introducción prematura de estos cereales en la alimentación de los pequeños susceptibles son elementos de riesgo para el desarrollo.

Es necesaria una dieta sin gluten para que los síntomas desaparezcan, para volver así y poco a poco a recuperar y normalizar la mucosa intestinal.

Según la SEGHNP se estima que la celiaquía afectaría a 1 de cada 71 niños en nuestro país (España) y puede presentarse a cualquier edad, tanto en niños al introducir la alimentación complementaria, como en adolescentes.

Existen diferentes tipos, según la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE):

  • Sintomática: Los síntomas son muy variados aunque todos siguen una serología, histología y test genéticos que coinciden con la celiaquía.
  • Subclínica: No hay sintomatología pero las pruebas diagnósticas dan positivo.
  • Latente: Pueden ingerir gluten en algunos momentos sin tener síntomas, hay dos variantes, el tipo A y tipo B, en el primero fueron diagnosticados en la infancia y mejoraron después de comenzar la dieta sin gluten; en la segunda su mucosa intestinal era normal y desarrollaron la enfermedad con el paso del tiempo.
  • Potencial: Nunca han mostrado compatibilidad con la celiaquía pero tienen una predisposición genética para dar positivo en HLA-DQ2/DQ8 (los marcadores que sugieren su existencia para desarrollar la enfermedad).

La sintomatología más evidente en niños es:

  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Vómitos
  • Irritabilidad
  • Apatía
  • Tristeza
  • Inapetencia

Según un estudio realizado por la Facultad de Medicina de la UAM, el Hospital Infantil Universitario La Paz de Madrid y el Hospital Infantil Universitario La Fe de Valencia esta es la lista de alimentos sin gluten, con gluten y los que pueden contenerlo:

Alimentos sin gluten:

  • Leche y derivados: quesos, requesón, nata, yogures naturales y cuajada.
  • Todo tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas y en conserva al natural, cecina, jamón serrano y jamón cocido calidad extra.
  • Pescados frescos y congelados sin rebozar, mariscos frescos y pescados y mariscos en conserva al natural o en aceite.
  • Huevos.
  • Verduras, hortalizas y tubérculos.
  • Frutas.
  • Arroz, maíz y tapioca así como sus derivados.
  • Todo tipo de legumbres.
  • Azúcar y miel.
  • Aceites y mantequillas.
  • Café en grano o molido, infusiones y refrescos.
  • Toda clase de vinos y bebidas espumosas.
  • Frutos secos crudos.
  • Sal, vinagre de vino, especias en rama y grano y todas las naturales.

Alimentos con gluten:

  • Pan y harinas de trigo, cebada, centeno, avena o triticale.
  • Productos manufacturados en los que en su composición figure cualquiera de las harinas ya citadas y en cualquiera de sus formas: almidones, almidones modificados, féculas, harinas y proteínas.
  • Bollos, pasteles, tartas y demás productos de pastelería.
  • Galletas, bizcochos y productos de pastelería.
  • Pastas italianas (fideos, macarrones, tallarines, etc.) y sémola de trigo.
  • Bebidas malteadas.
  • Bebidas destiladas o fermentadas a partir de cereales: cerveza, agua de cebada, algunos licores, etc.

Alimentos que pueden contener gluten:

  • Embutidos: chorizo, morcilla, etc.
  • Productos de charcutería.
  • Yogures de sabores y con trocitos de fruta.
  • Quesos fundidos, en porciones, de sabores.
  • Patés diversos.
  • Conservas de carnes.
  • Conservas de pescado con distintas salsas.
  • Caramelos y gominolas.
  • Sucedáneos de café y otras bebidas de máquina.
  • Frutos secos fritos y tostados con sal.
  • Helados.
  • Sucedáneos de chocolate.
  • Colorante alimentario.

La poliomielitis

La poliomielitis es una enfermedad viral contagiosa, causada por un virus llamado «poliovirus», y que en su forma más agresiva, llamada poliomielitis paralítica, puede provocar daños en los nervios ocasionando parálisis total o parcial, debilidad muscular, dificultad en la respiración, meningitis o incluso la muerte.

El virus se propaga a través de las heces infectadas, el contacto con saliva, moco o flema infectados de la nariz o de la boca o el contacto directo con la persona contagiada (tos, estornudo, uso de los mismos utensilios de comida, etc.)

Una vez que el virus ha entrado en el cuerpo a través de la boca o de la nariz se propaga en la garganta y en el tracto intestinal donde es absorbido y se distribuye por la sangre y el sistema linfático. El periodo de incubación oscila entre los 5 y 35 días.

La mayoría de las personas contrae un tipo de poliomielitis que no provoca parálisis (poliomielitis abortiva) con la que no se presentan síntomas y otras, sin embargo, presentan síntomas leves de resfriado como:

  • Dolor de garganta.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
  • Náuseas o vómitos.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar generalizado y de cuerpo.
  • Pérdida de apetito.

La poliomielitis en sí no tiene cura, los casos más leves se pueden tratar con reposo y toma de líquidos, cuando existe dolor muscular se podrá tomar medicación para paliarlo, incluso se recomienda acudir a un fisioterapeuta para recuperar movilidad o simplemente no perderla por la falta de actividad.

Las personas que han contraído la polio con síntomas leves suele recuperarse al cabo de 1-2 semanas, incluso algunas pueden desarrollar el síndrome post-polio hasta 30 o 40 años después de haberla pasado, que consiste en ciertos dolores musculares o debilidad articular, llegando a encontrarse muy cansadas de forma continua.

Esta enfermedad se puede prevenir a través de la vacuna antipoliomielítica, esta vacuna hace que el sistema inmunitario fabrique los anticuerpos que luchan contra el poliovirus.

La vacuna de la polio que se aplica en la actualidad en España es una vacuna inactivada inyectable, forma parte de la campaña de vacunación junto a otros componentes (no se administra sola):

  • Hexavalente: Polio, difteria, tétanos, tosferina, H. influenzae tipo b y hepatitis B. (A los 2 meses).
  • Pentavalente: Polio, difteria, tétanos, tosferina y H. influenzae tipo B. (A los 4 meses).
  • Tdpa+VPI : Polio, tétanos, difteria y tosferina (A los 11 meses).
  • Última dosis: Se pondrá a los 6 años.

Cuatro dosis: primovacunación con 2 dosis, a los 2 y 4 meses, y refuerzos a los 11 meses (con hexavalentes) y a los 6 años (con DTPa-VPI o Tdpa-VPI). En los casos vacunados anteriormente con la pauta 3+1 (2, 4, 6 y 18 meses), no se precisan más dosis de VPI. (Info sacada de la web de la AEP).

La enfermedad boca-mano-pie

La enfermedad boca-mano-pie es una infección viral leve y muy contagiosa que es propia de la infancia (su máxima incidencia está entre los 1-3 años de edad) caracterizada por la aparición de llagas en la boca y erupción cutánea en las manos y en los pies.

Se produce por varias especies de unos virus llamados enterovirus, más concretamente el coxsackievirus. Esta enfermedad tan aparatosa suele darse durante todo el año, pero tiende a estar más presente en primavera y verano.

Se transmite fácilmente de un niño a otro a través del contacto directo o por vía aérea, secreciones de nariz o boca, gotitas que salen al toser, etc., y es capaz de sobrevivir un tiempo prolongado sobre los objetos (pañuelos, juguetes, toallas, sábanas, mesas, sillas, etc.) por lo que su transmisión suele ser inevitable. Además, el virus suele permanecer en las heces y en las vías respiratorias varias semanas después de padecer la enfermedad.

El periodo de incubación es de 3 a 6 días, tras algunos días con fiebre moderada y algún malestar, al niño le comienzan a aparecer erupciones y pequeñas ampollas alrededor de la boca y por dentro de esta, en las palmas de las manos de los pies y en el área del pañal.

Lo más frecuente es la aparición en las zonas de las manos y los pies (o entre los deditos), estas erupciones causan picor y terminan ulcerando hasta que se curan pasados los 5-10 días, dependiendo del caso.

En ocasiones, después de la erupción, puede caerse la uña del dedo que haya estado afectado, (onicomadesis), o aparecer surcos amarillentos en ella, rara vez suele complicarse, ya que es un proceso leve y sin secuelas.

Su diagnóstico es claro, las características de las erupciones y los síntomas que las acompañan no suelen dejar lugar a dudas, por lo que no es necesaria la realización de pruebas.

Aunque es una enfermedad más aparatosa que peligrosa, es recomendable acudir al pediatra para tratar la fiebre y las erupciones.

Si te estás preguntando si existe o no una vacuna contra el boca manos pies, te diré de antemano que no, así que ármate de paciencia si tu peque lo ha cogido, y dale muchos mimos.

Para evitar su propagación es importante tener una buena higiene, lavarse las manos de forma continuada, sobre todo después de los cambios de pañales, desinfectar las superficies que puedan estar contaminadas, los juguetes, etc.

Hay niños que cursan la enfermedad de forma asintomática, así que son portadores y propagadores del virus sin saberlo los padres o los docentes.

¿Puede el niño acudir a la escuela en caso de estar diagnosticado de boca-manos-pies?

Esta enfermedad no está considerada una causa de baja escolar, a no ser que el niño tenga fiebre claro, pero es importante apelar a la moralidad y pensar que si tu peque va a la escuela, lo más probable es que sus compañeros acaben contagiándose…y no solo ellos…sino el resto de los niños que acuden a la misma escuela, ya que es posible que algunos compartan espacios (baños, comedor, patio, etc.).

Y no solo eso, sino que es un virus que se puede contraer por segunda vez, (debido a que existen varios tipos) por lo que mi recomendación, siempre que sea posible, es que el peque no acuda a la escuela mientras le dure la enfermedad para evitar su propagación.