Desarrollo de habilidades lingüísticas (I)

La importancia del lenguaje en las relaciones con los demás es tal que debemos estar pendientes a su adquisición y desarrollo en nuestro alumnado, al igual que a sus posibles alteraciones.

La evolución del lenguaje ha sido estudiada a lo largo de los años:

  • Hasta los años 60 predominó una forma de mantener las edades a las que aparecían los primeros hitos.
  • A partir de los años 60 el lingüista Chomsky muestra un considerable cambio, y es que presenta la principal diferencia entre los seres humanos y los animales, el lenguaje. Aparte desarrolla la idea de que la capacidad de hablar del ser humano se encuentra genéticamente determinada, y además, la adquisición del lenguaje es un proceso de desarrollo innato.
  • Desde los años 70 hasta nuestros días el punto de vista de N. Chomsky se fue ampliando por otros aspectos desarrollados por Piaget donde asegura que para que el niño desarrolle el lenguaje, es necesario que tenga una capacidad cognitiva general; y para que pueda usarlo debe ser capaz de emplear los símbolos.
  • El lenguaje se entiende como una capacidad exclusiva del ser humano que nos sirve para comunicarnos con nuestros iguales, lleva una progresión y cumple unas funciones.
  • Una vez que el niño adquiere el lenguaje y es capaz de dominarlo, se comporta y expresa de manera diferente según el momento en el que se encuentre, ya que asume las normas sociales y los hábitos adquiridos a través de la repetición verbal de las consignas.

LOS ASPECTOS NECESARIOS PARA LA ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE

  1. Una maduración progresiva en el niño que lleva su propio ritmo, ya que intervienen factores neurológicos y fisiológicos en el control del lenguaje, entre ellos:
  • La función respiratoria.
  • La función auditiva.
  • La función fonadora.
  • La función articulatoria.
  1. Una estimulación externa, ya que el lenguaje oral aparece de manera natural gracias a las relaciones que mantiene el niño con su entorno, sin que estas sean intencionadas.

El lenguaje se enseña y se aprende a través de la comunicación, de hecho, los primeros intercambios del niño con un adulto se basan en una interacción mutua con estas características por parte del adulto:

  • Lenguaje más pausado, lento y alargando las palabras.
  • Tono de voz más agudo.
  • Pronunciación más cuidada.
  • Entonación más expresiva.
  • Enunciados visiblemente más cortos y sencillos.
  • Repetición de palabras o frases.
  • Uso de sinónimos y ajuste de número de palabras.
  • Uso de gestos y mímica.

El niño aprenderá las palabras que le ayuden a solventar sus problemas y por supuesto, a cubrir sus necesidades.

El adulto interpreta las palabras que dice el niño según el contexto en el que se encuentren.

  1. Mezclar los dos elementos anteriores, tener una maduración apta para el uso del lenguaje y desarrollarlo en entornos externos con estímulos auditivos.

En el próximo post hablaré sobre los períodos del lenguaje infantil.

Alimentación BLW

El correcto crecimiento y desarrollo del lactante depende de los cuidados que se le dé en lo referente a la salud y la alimentación en sus primeros años de vida, en los primeros 6 meses la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan que la leche materna sea el único alimento que tome el pequeño, después y tras la maduración de su organismo, ya podrá pasar a tomar la alimentación complementaria para cubrir su demanda nutricional y fomentar su desarrollo neurológico y motor.

El término BLW fue acuñado por Gill Rapley, coautora del libro “Baby-Led Weaning: The Essential Guide to Introducing Solid Foods”, publicado en Reino Unido en el año 2008.

La alimentación BLW (Baby Led Weaning) es el comienzo de la alimentación complementaria a los 6 meses de forma autorregulada o a demanda, incorporando los alimentos sólidos en vez de triturados (en papilla) y con un tamaño adecuado para que el propio niño lo pueda coger por sí mismo y llevárselo a la boca.

Hay que tener en cuenta que a esa edad aún no hacen la pinza, por lo que los alimentos deben tener una forma apropiada para que puedan cogerlos con la mano entera (prensión palmar).

Mediante el BLW el lactante es el que decide cuándo y qué comer, cuánta cantidad y el tiempo que tarda en comérselo, participando activamente y fomentando su autonomía en este terreno, pero siempre bajo la supervisión del adulto.

Este método ayuda a los padres a disminuir el estrés y la preocupación que les causa dar de comer al niño en muchas ocasiones, observando a su vez que este disfruta de manera muy grata de la comida, ya que la puede tocar, oler, saborear…

¿Qué beneficios tiene el BLW?

  • Crea unos hábitos de alimentación más sanos ya que se respeta sus tiempos de comida.
  • Promueve una mejor y variada alimentación en el futuro a través de la manipulación y la exploración de diferentes sabores y texturas de los alimentos disfrutan de este momento, siendo más fácil que de mayores tengan una alimentación más equilibrada.
  • Los padres viven el momento de la comida desde una perspectiva más relajada y sin tener que obligar al pequeño a comer.
  • Fomenta la lactancia materna, según el método BLW se debe respetar las señales de hambre y sed del bebé, por lo que será él el que regule su apetito y solicite a demanda. (Este método se puede hacer también en niños que tomen leche en polvo).
  • Favorece la autonomía, el desarrollo de la motricidad fina y la coordinación óculo-manual del niño al tener que realizar la pinza al comer.
  • Ayuda en la transición a la alimentación sólida ya que comienzan antes a trabajar la masticación.

¿Qué riesgos tiene el BLW?

  • Inestabilidad nutricional al no contar con las porciones de verdura necesarias, de fruta o proteínas animales.
  • Peligro de atragantamiento o asfixia por diversos alimentos.

Algunos alimentos a evitar según pediatras:

  • Manzana cruda.
  • Salchichas.
  • Verduras crudas: Zanahoria, apio, ensalada.
  • Patatas de bolsa.
  • Galletas de arroz o de maíz.
  • Frutos secos o frutos desecados (pasas, arándanos)
  • Cerezas, uvas, cherry, maíz, guisantes
  • Caramelos u otros alimentos duros.

Si verdaderamente quieres que tu peque comience con el BLW es importante que:

  • Sea capaz de mantenerse sentado en la trona con estabilidad.
  • Haya desaparecido el reflejo de extrusión (expulsión de objetos o alimentos no líquidos con la lengua, desaparece entre los 4-6 meses).
  • Tenga una apropiada coordinación ojos-mano-boca.

Desarrollo de las emociones en 3-6 años

Como decía en el anterior post

¿Para qué sirven las emociones?

Tienen varias funciones:

  • Actúan como impulso para realizar una tarea, intervienen en las decisiones que tomamos, por ejemplo, si le das una caja cerrada a un niño le causará sorpresa y curiosidad, la abrirá para saber qué hay dentro.
  • Nos indican si algo es relevante para nosotros o no, por ejemplo, si el niño está alegre al jugar con otro niño estará motivado y continuará haciéndolo.
  • Sirven para comunicar algo, muy beneficioso sobre todo cuando el niño aún no ha adquirido el lenguaje, por ejemplo cuando este llora porque tiene hambre.
  • Nos protegen ante los peligros, por ejemplo cuando un bebé se asoma por una escalera y recula porque siente miedo.

En el ciclo de 3 a 6 años las nuevas experiencias y contextos permiten a los niños progresar, tanto en la comprensión como en la regulación de la expresión de emociones, en la autorregulación emocional y en la capacidad de respuesta empática.

Dentro de la expresión emocional, el niño ya usa, comprende y utiliza las normas de regulación, progresivamente va aprendiendo a expresar sus emociones de forma adecuada y a ocultar sus sentimientos en determinadas situaciones.

El niño usa su propia experiencia para comprender las emociones de los demás y piensa que si él se siente de una manera concreta en una determinada situación, los demás se sentirán igual.

No es hasta los cinco años cuando son conscientes de que no es así, y que cada uno tiene sus propios sentimientos y miedos. También comienzan a sufrir los sentimientos contradictorios (quiere a su hermano pero está enfadado con él porque le ha roto su coche).

En relación a la capacidad empática, a partir de los tres años comienza a tener una mayor expansión afectiva sobre sí mismo y los demás y la aflicción del otro hace que el niño responda de una manera más empática.

La empatía implica tener buenas estrategias de regulación porque para poder ayudar al otro hay que ser sensibles a su estado emocional, pero sin que llegue a causar ansiedad en uno mismo”.

-Laura Ocaña-

En este ciclo, el niño está más capacitado para regular las emociones y tiene otras estrategias de regulación, como la distracción conductual o la búsqueda de apoyo social, bien de un adulto o de sus iguales.

A partir de los cinco años algunos niños son capaces de usar la regulación cognitiva, analizando la emoción que está sintiendo en ese preciso instante y buscando alternativas para controlarla, por ejemplo rebajando la ansiedad que siente pensando que todo pasará.

La relación con sus iguales le ayuda a regular las emociones, ya que la interacción necesita un control emocional superior, surgiendo conflictos entre las diferentes partes que tendrá que aprender a solventar a través de sus reacciones emocionales.

Desarrollo de las emociones en 0-3 años

¿Para qué sirven las emociones?

Tienen varias funciones:

  • Actúan como impulso para realizar una tarea, intervienen en las decisiones que tomamos, por ejemplo, si le das una caja cerrada a un niño le causará sorpresa y curiosidad, la abrirá para saber qué hay dentro.
  • Nos indican si algo es relevante para nosotros o no, por ejemplo, si el niño está alegre al jugar con otro niño estará motivado y continuará haciéndolo.
  • Sirven para comunicar algo, muy beneficioso sobre todo cuando el niño aún no ha adquirido el lenguaje, por ejemplo cuando este llora porque tiene hambre.
  • Nos protegen ante los peligros, por ejemplo cuando un bebé se asoma por una escalera y recula porque siente miedo.

DESARROLLO DE LAS EMOCIONES DE 0 A 3 AÑOS

En el ciclo de 0 a 3 años la expresión emocional alcanza su máxime, el niño se inicia en la comprensión emocional propia y la de los demás; la regulación depende fundamentalmente de los adultos, aunque también aparecen estrategias reguladoras. También comienza a compartir emociones con sus primeras conductas empáticas. A los dos años se produce un cambio significativo a nivel cognitivo, permitiendo un avance en su desarrollo emocional.

A nivel emocional, el repertorio del bebé consiste en el llanto y la sonrisa como expresión comunicativa. A los dos meses aparece la expresión facial de emociones básicas como el miedo, alegría, tristeza, enfado y asco. Del segundo al cuarto mes aparece la expresión de sorpresa.

En los dos primeros meses la expresión emocional es indiscriminada, no siempre se ve reflejada al estímulo presente, por ejemplo, el bebé puede sorprenderse tanto por algo nuevo como por algo que ya conoce.

En un primer momento, las emociones nos sirven para la comunicación, los padres sabrán interpretar lo que quiere su bebé a través de ellas.

A los seis meses el bebé ya tiene un repertorio de expresiones emocionales, y de ahí hasta los dos años las distintas expresiones se van diferenciando más entre sí, se ajustan mejor a las situaciones y se manifiestan más rápidamente, con más intensidad y duración.

A partir de los dos años, más o menos, gracias a sus desarrolladas capacidades cognitivas, su conciencia de sí mismo y de los demás y su autoevaluación, aparecen las emociones sociomorales.

Con la adquisición del lenguaje, el niño ya puede expresar sus emociones de manera más adecuada, disminuye el llanto y aumenta progresivamente la capacidad de transmitir lo que le sucede, aunque al principio lo demostrará con ataques de ira.

El juego simbólico, que se inicia a los dos años, le ayuda a organizar sus sentimientos y hablar con más frecuencia sobre sus emociones y sentimientos mientras reproduce situaciones del día a día.

Los niños que juegan asiduamente al juego simbólico, suelen comunicarse mejor a nivel afectivo.

Respecto a la comprensión emocional, alrededor de los dos meses el bebé ya diferencia las expresiones emocionales de su madre, del cuarto al séptimo mes asocia un significado emocional a esas expresiones, del octavo al décimo mes ya hay una capacidad para interpretar las emociones usando la referencia social (el bebé mira a su madre y depende de cómo sea su expresión, actuará de una manera u otra), a los doce meses ya responde de forma correcta y selecta  a la expresión facial de su madre y comparte sus estados afectivos.

A partir de los dos años y con la adquisición del lenguaje, el niño comprende mejor sus emociones y las de los demás, puede ponerles nombres y eso le ayuda. Aquí comienza su capacidad empática y se interesa por los sentimientos ajenos con preguntas tipo ¿qué te pasa?

La capacidad empática es la capacidad para compartir emociones, se trata de una respuesta universal con base biológica (Hoffman, 1981) y sirve para moderar las relaciones sociales y anima a tener conductas prosociales.

El juego simbólico permite que el niño se ponga en el lugar del otro y desarrolla la capacidad empática.

La regulación emocional es la capacidad de controlar la intensidad y duración de los propios estados afectivos y de los procesos fisiológicos que se relacionan con la emoción.

La capacidad progresiva del bebé para regular sus emociones dependerá de su maduración neurológica y del papel de los adultos.

Sobre el octavo mes sabe que los estados emocionales se pueden controlar gracias a la seguridad que le otorga el apego, usa la distracción para su regulación, por ejemplo cuando usa el chupete.

Al año comienza la regulación de la expresión a través del modelado y el refuerzo selectivo de unas expresiones emocionales sobre otras, y entre el año y los dos años aparecen más maneras de distracción y esto le ayuda a autorregularse, aunque hasta los tres años esta regulación depende de los cuidadores.

A los dos años usa el lenguaje para regular su conducta y sus posibles reacciones emocionales, el juego simbólico le ayuda a afrontar miedos, a compartir emociones, etc.

Desarrollo cognitivo en infantil (II)

En el anterior post hablé del ser humano, recordemos que este se desarrolla en varias áreas, social, afectivo, cognitivo, motor, lenguaje…todas están integradas en el mismo proceso de crecimiento, no olvidemos que el desarrollo es un proceso continuo y global, por lo tanto, todas estas áreas se relacionan unas con otras.

Uno de los autores destacados del aprendizaje cognitivo es Jean William Fritz Piaget, creador de la epistemología genética y famoso por sus aportes en el campo de la psicología evolutiva, sus estudios sobre la infancia y su teoría del desarrollo cognitivo.

Según Piaget, en el desarrollo cognitivo intervienen cuatro factores:

  • La maduración de las estructuras físicas heredadas.
  • Las experiencias con el ambiente.
  • El traspaso social del conocimiento y de la información.
  • El equilibrio.

El Equilibrio es un concepto en la teoría de Piaget que dice que cuando algo no encaja en los esquemas de una persona se produce un desequilibrio que conlleva a realizar un esfuerzo para poder recuperarlo, es entonces cuando se acomodan los esquemas anteriores y aparece un cambio de pensamiento.

Según el currículo actual de educación infantil, “el desarrollo es el resultado de las complejas interacciones entre los factores biológicos de la persona y la experiencia física y social, ello hace que cada niño/a tenga una personalidad única, particular e irrepetible”.

Para Piaget, la adquisición de conocimientos, además de darse por imitación y refuerzos, se produce a través de las propias acciones del niño sobre los objetos. De ahí que le asigne una especial importancia a lo interno del niño, estudiando la evolución que se va produciendo progresivamente en relación a cómo refleja la realidad.

El conocimiento, según Piaget, es consecuencia del desarrollo biológico y de la interacción que tiene el niño con el exterior. Ambos factores influyen de manera equitativa, sumándose la actividad del propio niño, la cual le permite conocer los objetos y establecer relaciones.

VYGOTSKY Y SU TEORÍA DEL DESARROLLO COGNITIVO

El conocimiento, según Vygotsky, no se construye de manera individual sino que se construye a través de las interacciones sociales con sus iguales y adultos; el conocimiento se encuentra en el contexto social del niño.

El ser humano nace con unas habilidades mentales como pueden ser la percepción o la memoria, y gracias a las interacciones sociales, estas habilidades pasan a ser funciones mentales superiores.

Hay cinco conceptos que Vygotsky consideraba vitales:

  • Las funciones mentales, hay dos tipos, las inferiores, que son esas con las que nacemos; y las superiores que son aquellas que se adquieren y se desarrollan a través de las interacciones sociales.
  • Las habilidades psicológicas aparecen en el ámbito social y en el individual, primeramente de forma interpsicológica (socialmente con otras personas) y de segundo de forma intrapsicológica (en el interior del niño), al principio depende de los demás para alcanzar el aprendizaje y después de interiorizarlo, ya puede conseguirlo solo.
  • Las herramientas del pensamiento son herramientas técnicas y psicológicas que usa el niño para interpretar su mundo y lo que le rodea, con las primeras altera los objetos o controla el ambiente, y con las segundas es capaz de organizar el propio pensamiento y su conducta.
  • Lenguaje y desarrollo, el lenguaje influye mucho en el desarrollo cognitivo del niño, ya que este se basa en el dominio del medio social del propio pensamiento, vamos, el lenguaje. Hay tres etapas en el uso del lenguaje: la etapa social, la egocéntrica y la del habla interna.
  • Zona de desarrollo próximo, representa la distancia entre lo que el niño puede hacer por sí solo y lo que puede hacer con ayuda; las interacciones con los adultos e iguales refuerzan al niño para conseguir un nivel superior.

La perspectiva sociocultural de Vygotsky contempla que la cultura en sí cumple un papel determinante en el desarrollo cognitivo, ya que los niños tienen ciertas funciones mentales básicas que con el tiempo van evolucionando debido a las diferentes culturas.

Por lo tanto, dos niños de diferentes culturas presentarán distintas formas de aprendizaje con las que desarrollarán sus funciones mentales superiores.