Los reflejos del bebé

Desde el día de nuestro nacimiento hasta que fallecemos, nuestro cuerpo interacciona constantemente con el entorno en el que se desenvuelve y desarrolla. Si somos capaces de, con el tiempo y a lo largo de cada etapa evolutiva, conocer nuestro cuerpo y sus propias necesidades tendremos una experiencia vital más sana y profunda.

Los bebés, antes de nacer, pueden ser estimulados hacia el quinto mes de embarazo, te preguntarás cómo…pues bien, hay ciertos estudios donde se ha demostrado que si escuchas música clásica o relajante durante el embarazo, cuando el bebé haya nacido y se muestre ansioso o inquieto, al ponerle este tipo de música será capaz de relajarse como hizo en el vientre materno.

Una vez que tu bebé ha nacido puedes estimularle con diversos ejercicios de manera que le ayudes en su desarrollo, en la escuela también suele hacerse para favorecer sus movimientos y su evolución.

Como bien sabemos la curiosidad de un niño es innata y no tiene límites, se afana en explorar el entorno una y otra vez y de distintas maneras, ya que en cada ocasión puede descubrir diferentes estímulos y eso le da pie a continuar su exploración.

Los reflejos son los movimientos que realiza el niño de forma involuntaria (no tienen que aprenderlos, les sale instintivo) en sus primeros meses de vida, estos movimientos se producen a causa de un estímulo y con el tiempo, cuando el sistema nervioso va madurando, se van perdiendo en pro de un control muscular.

Estos reflejos van desapareciendo en diferentes meses, y si no es así, si se mantienen en el tiempo, suelen ser un indicador de que algo no funciona bien, no obstante consulta a su pediatra.

Los reflejos del bebé

Reflejo de búsqueda

Cuando le tocas la cara, cerca de la boca, el pequeño abre la boca girando la cabeza hacia el mismo lugar donde se le ha tocado y comienza a succionar. Este reflejo sirve para el amamantamiento, para conseguir que abra la boca y se aferre al pecho.

Reflejo de la marcha automática

Se le sujeta al bebé por las axilas dejando que apoye las plantas de los pies en el suelo, cuando ha apoyado una, flexionará la rodilla levantando el otro pie queriendo dar un paso.

Este reflejo desaparece a los pocos días de su nacimiento.

Reflejo de Moro

Colocamos al niño sobre su espalda y le sujetamos la parte superior del cuerpo por los brazos, intentando no separarle de la superficie, ahora soltamos los brazos de golpe y observaremos que el pequeño los lleva hacia fuera cerrando los puños y aparentando sobresalto para pasar a abrir las manos y mostrar un semblante relajado.

Este reflejo suele protegerles de caídas ya que estiran los brazos y se protegen la cara, desaparece alrededor de los dos meses.

Reflejo tónico-asimétrico del cuello

El bebé en tendido supino, cuando su cabeza está girada hacia el lado derecho, el brazo derecho estará extendido y la rodilla izquierda se flexiona. Al girar la cabeza hacia el lado izquierdo invertiremos el resto también.

Desaparece hacia los 2-3 meses.

Reflejo de prensión

Si colocamos un dedo en la palma de la mano del niño, este la agarrará fuertemente incrementando la fuerza si queremos retirar el dedo.

Este reflejo suele desaparecer hacia los 5-6 meses.

Reflejo de Babinski

Si acariciamos con firmeza la planta del pie del bebé conseguiremos que el dedo gordo se doble hacia arriba y que el resto se extienda en abanico.

Este reflejo dura aproximadamente hasta los dos años de edad.

Reflejos abdominales

Si acariciamos un lado de la tripita del bebé se contraen los músculos de ese lado y parece como si el ombligo se moviera hacia ese lado.

Reflejo del paracaídas

Sosteniendo al niño en una posición erguida y girándole el cuerpo deprisa teniendo la cara hacia delante, como si se fuese a caer, los brazos se extenderán para evitar esa caída. Este reflejo comienza antes de que el niño comience a andar, sobre los 6-9 meses.

Los reflejos que mantenemos en la edad adulta

  • Reflejo del parpadeo, sucede cuando algún objeto se acerca a nuestros ojos o nos exponemos a una luz intensa.
  • Reflejo del estornudo, cuando las vías nasales se irritan.
  • Reflejo del bostezo, cuando se necesita más oxígeno.
  • Reflejo nauseoso, cuando se irrita la garganta o la parte posterior de la boca.

Consideraciones generales en la alimentación de 0-3 años

El proceso de aprendizaje de los hábitos alimentarios es muy importante en los primeros años de vida porque favorece el bienestar nutricional y el desarrollo correcto del pequeño, además de adquirir hábitos saludables para cuando sea adulto.

La infancia es una etapa vital en la cual se origina un mayor crecimiento físico y desarrollo psicomotor, por lo que la alimentación debe proporcionarle la suficiente energía como para cubrir todas sus necesidades relacionadas con el crecimiento y maduración.

Hasta los seis meses estas necesidades están cubiertas por la lactancia materna (si no es posible, por la leche adaptada) y después habrá que ir incorporando nuevos alimentos gradualmente.

Los beneficios de amamantar al bebé son numerosos, entre otros:

  • Protección frente a alergias e infecciones.
  • Reducción de muerte súbita.
  • Aparición de anticuerpos frente a enfermedades.
  • Disminución de poder padecer enfermedades respiratorias, como la neumonía y la bronquiolitis.

Además, la lactancia ayudará a la recuperación física de la mamá después del parto, reducirá el riesgo a sufrir cáncer de mama y de ovario, a padecer anemia y osteoporosis, entre otras patologías.

El niño pasa por diferentes etapas por las que habrá que ir adaptando la alimentación según vaya pasando por ellas.

Hasta los 3 años aprende diferentes formas de alimentarse: mamando, masticando, tragando…y manipula los alimentos, descubriendo las diferentes texturas, los sabores y los olores de cada uno de ellos. La educación en este ámbito debe ser coherente y adaptada a cada edad, ya que comerá en distintos entornos (su casa, la escuela, la casa de sus abuelos, restaurantes, etc.) y hay que inculcar una serie de hábitos saludables como pueden ser el uso de los cubiertos, la conducta en la mesa o la higiene, entre otros.

El proceso para ampliar la alimentación del pequeño se suele iniciar a partir de los seis meses, de forma paulatina, tranquila y en cantidades pequeñas. El pediatra, en caso de dudas, podrá resolverlas, y dará pautas a la familia en caso necesario.

Es importante que se respeten unos días entre los diferentes alimentos y así observar si los tolera bien o hay algún tipo de reacción. En caso de rechazo ante alguno es mejor tener una actitud receptiva y comprensiva ya que eso te asegura que sean momentos pasajeros.

El niño, poco a poco, va consiguiendo ciertas destrezas manuales que le posibilita a coger trocitos de comida con los dedos para dar paso a comer solo o beber de un vaso (sujetándolo con las dos manitas).

Evita los alimentos, que por su forma o tamaño, pueda causar atragantamiento.

Si el niño come poca cantidad es normal que te preocupes, aunque la problemática de la inapetencia es, a veces, la diferencia entre lo que el niño come realmente y lo que la familia quisiera que comiera. No obstante, si observas algo raro, no dudes en consultarlo con el pediatra.

Los docentes debemos tener presente que no todos los niños comen la misma cantidad de comida, aunque estén en la misma franja de edad, por tanto no hay que comparar entre ellos, cada uno tiene unas necesidades distintas que van variando con el paso del tiempo.

Y recuerda…una alimentación apropiada y que asegure el crecimiento y el desarrollo correcto del pequeño es aquella que se basa en una nutrición variada, equilibrada y adecuada en cantidad, de acuerdo con su edad y constitución.

Etapas del desarrollo psicosocial

El Desarrollo psicosocial es una de las teorías de la psicología evolutiva y la psicología del desarrollo que más se conocen, y se basa en estudiar al ser humano en sus diferentes etapas; en este post comentaré varios ítems sobre los comportamientos del niño desde los cero a los once años, desde un punto de vista emocional y psicosocial.

Estos ítems están enfocados en versiones de diferentes autores y sus términos principales que definen las características propias de los niños en las distintas etapas.

0-2 años

  • Comienzan a expresar enfado y miedo a causa de las experiencias sociales.
  • Aumento de su autoconciencia y expresión de sus emociones relacionadas consigo mismos (orgullo, vergüenza y pena) y con los demás (rebeldía, celos y afecto positivo).
  • Importancia del contexto familiar y social junto al aprendizaje.
  • Aumento de la autonomía del niño, aprende a controlar esfínteres, a comer solo, a adquirir el lenguaje verbal, etc. Si este no llega a alcanzar ciertos niveles de autonomía, puede dudar de sus capacidades y sentirse avergonzado.
  • Procesos activos entre el bebé y su cuidador:
  • Sincronía, reciprocidad por parte del niño y de su cuidador obteniendo una comunicación instantánea.
  • Apego, vínculo de afecto que se crea entre el niño y su cuidador.

Fases del apego en el primer año:

0-3 meses: predisposición del niño hacia los seres humanos sin mostrar preferencia alguna.

3-6 meses: preferencia por sus cuidadores, aunque no rechaza a los demás.

6-9 meses: preferencia clara por las personas con las que tiene un vínculo afectivo, quejándose ante la separación con estas y rechazando a los desconocidos.

9-12 meses: Independencia por las personas con las que tiene un vínculo de afecto, quejándose ante la separación con estas en situaciones críticas.

Tipos de apego:

Apego seguro: el niño explora el lugar en presencia de su madre, muestra algo de ansiedad ante la separación y alegría en el reencuentro.

Apego ansioso-ambivalente: el niño no explora el lugar en presencia de su madre, muestra bastante ansiedad ante la separación y reacciona ambivalentemente ante el reencuentro, siendo difícil poder consolarle.

Apego inseguro-evitativo: el niño explora el lugar en presencia de su madre, no muestra ansiedad ante la separación y evita a su madre en el reencuentro.

Apego desorganizado: el niño se muestra desorientado y tiene conductas contradictorias como gritar, autolesionarse, no sentir temor o no reaccionar ante el reencuentro.

Referencia social, es un proceso en el cual el niño observa al adulto con el propósito de entender y saber a qué atenerse con respecto a las expresiones y reacciones de la otra persona.

2-6 años

  • Construcción del autoconcepto, opinión que una persona tiene sobre sí misma y que incluye las características físicas, intelectuales, afectivas, sociales, etc.
  • Desarrollo de la capacidad para regular las emociones, si a un niño no se le permite hacer cosas por sí mismo, seguramente desarrollará un sentimiento de culpa. Si el sentimiento de culpabilidad se desarrolla excesivamente, los niños se autocontrolarán también en exceso, reprimiendo sus iniciativas y la libre expresión de su personalidad.
  • Importancia del juego para el aprendizaje de la regulación de las emociones y el desarrollo social, el juego simbólico, el juego sociodramático, el juego cooperativo, el juego de acoso y derribo o juego de lucha, etc.
  • Construcción de la autoestima y de la propia identidad a través de la imitación de los adultos.
  • Relaciones fundamentadas en la reciprocidad y la ayuda mutua con sus iguales, conteniendo actitudes agresivas o prosociales.
  • Aparición del amigo imaginario para practicar las habilidades sociales.
  • Estilos de crianza por parte de sus progenitores o cuidadores legales:
  • Estilo autoritario: Es una variante dictatorial en la que se establece un sistema comunicativo unidireccional y cerrado en el que los padres dan órdenes sin explicación alguna y restringen la autonomía de los hijos que suelen inhibirse.
  • Estilo democrático: Los padres explican las razones del establecimiento de las normas, se respeta la individualidad de cada integrante de la familia y sus derechos, se toman conjuntamente las decisiones para conseguir, de esta manera, promover las buenas conductas y eliminar las malas.
  • Estilo indulgente o permisivo: El control familiar es muy débil y el nivel de exigencia muy bajo. Los padres acceden rápidamente a los deseos del niño y se muestran tolerantes ante la ira o la agresividad de este. Se les da una excesiva protección para evitar que el niño se enfrente a dificultades de la vida, por lo que las normas serán poco estrictas.
  • Estilo negligente: Los padres renuncian a una responsabilidad familiar y educativa, la exigencia es baja o casi nula y no muestran ningún tipo de implicación en la vida del niño, llegando en algunos casos al abuso o malos tratos.
  • Desarrollo de la identidad de género, tomando conciencia de que el género no varía aunque la apariencia sea diferente.
  • Conductas morales primitivas donde las normas son respetadas y se mide la bondad del acto por el resultado.

6/7-11 años

  • Importancia de la familia en el desarrollo del niño. Funciones:
  • Proporcionar alimento, ropa y cobijo.
  • Promover el aprendizaje.
  • Fomentar una autoestima positiva.
  • Favorecer el compañerismo y amistad con sus iguales.
  • Facilitar un apoyo continuo, estabilidad y armonía.
  • Rivalidad entre hermanos (sobre todo si son de la misma edad más o menos y del mismo género) que entre sí fomentan las habilidades sociales frente a hijos únicos que tienen mejor adaptabilidad a las situaciones y gozan de una mejor autoestima y motivación de logro.
  • Disfrutan de un mayor conocimiento de sí mismos, diferenciado, coherente y abstracto.
  • Aumento de su autoestima, que se torna más diversificada y compleja, aunque a veces puede disminuir acerca de su conciencia de su identidad y sus limitaciones.
  • El concepto de amistad se vuelve más estable, basándose en la reciprocidad, el apoyo, la confianza y la compatibilidad psicológica.
  • Mejoría en sus respuestas empáticas y en las habilidades sociales, tan necesarias en la interacción social.
  • Preferencia de los juegos de reglas y las charlas entre iguales.
  • Manifiestan una moral autónoma basada en el apoyo, la cooperación y el establecimiento de normas consensuado.
  • Aumento de las conductas agresivas y prosociales con los iguales que definen la situación del niño dentro del grupo:
  • Populares: Preferencia alta e impacto social alto.
  • Rechazados: Preferencia social baja e impacto social alto.
  • Ignorados: Preferencia social intermedia e impacto social bajo.
  • Controvertidos: Preferencia social intermedia e impacto social alto.
  • Promedio: Preferencia social intermedia e impacto social intermedio.

Defectos del tubo neural

Los defectos del tubo neural (DTN) son malformaciones graves que se originan al comienzo de la gestación, son congénitos e intervienen factores genéticos y nutricionales (como la deficiencia de ácido fólico), la morbilidad y mortalidad suelen ser elevadas y varían de la zona geográfica o del país en el que se resida.

Durante el desarrollo del embrión se realiza el cierre del tubo neural alrededor de las seis semanas después de la concepción, estos defectos se producen por unas alteraciones en su cierre y pueden tener lugar a meninges a través de un defecto en el cráneo. La espina bífida reúne una serie de malformaciones que dan como resultado una hendidura a nivel de la columna vertebral que, en ocasiones, conduce a un prolapso de las meninges (meningocele) o de la médula espinal, causando el mielomeningocele.

Para que se entienda mejor, determinadas células conforman el tubo neural, el cual se termina convirtiendo en la médula espinal, el cerebro y las estructuras cercanas que los protegen, incluida la espina dorsal (columna vertebral o vértebras), mediante va avanzando el desarrollo, la zona superior se transforma en el cerebro y lo demás en la médula espinal.

El defecto se produce cuando el tubo no se cierra correctamente en alguna parte, provocando un orificio en la columna vertebral o algún otro problema relacionado.

Los defectos más usuales son la espina bífida y la anencefalia:

  • La espina bífida supone que los huesos de la columna vertebral no lleguen a cerrase del todo, y una zona de la médula espinal sobresale por la columna vertebral, esto puede conllevar parálisis en las piernas y problemas de control de esfínteres.
  • La anencefalia es la forma más grave de defecto del tubo neural, en ella la zona superior del tubo neural que forma el cerebro no se cierra totalmente, por lo que el tejido cerebral no se desarrolla adecuadamente y termina provocando la muerte.

Las causas no se conocen con exactitud, pueden influir factores genéticos y ambientales, la  exposición materna  a  los  rayos  X  durante  la  gestación,  infecciones  como  la toxoplasmosis,  la  rubéola, la diabetes, la obesidad materna o su alimentación, la ingesta de alcohol o el tabaco, etc.; lo que sí está claro, según múltiples investigaciones, es que un déficit de folatos es una causa principal.

Tomar ácido fólico antes y durante los primeros meses del embarazo puede ayudar a prevenir defectos del tubo neural en el bebé. El ácido fólico es una vitamina B necesaria para que las células trabajen en el correcto desarrollo y crecimiento del pequeño.

La incidencia mundial de los DTN oscila entre 1-8 casos por cada 10.000 nacimientos, dependiendo de la zona geográfica donde se resida o del nivel socioeconómico de la familia. En España los datos se sitúan en 8 por cada 10.000 nacimientos.

Desarrollo perceptivo y motor

El desarrollo perceptivo es una cualidad del desarrollo cognitivo que proporciona al ser humano interpretar y entender la información sensorial. En el primer año del pequeño este tipo de desarrollo evoluciona muy rápido, por eso es importante proporcionarles un ambiente con variedad de estímulos.

El ser humano, en su nacimiento, presenta una maduración más baja a la de cualquier otro mamífero; el bebé cuenta con algunos reflejos automáticos y la mayoría de estos desaparecen a lo largo de su primer año de vida.

El desarrollo motor en la etapa de Infantil es vital para adquirir las habilidades motrices básicas: caminar, correr, saltar, escalar, trepar, cuadrupedia, reptación, lanzar y capturar. Estas habilidades aparecen por la maduración biológica del niño y por la actividad en su entorno.

Los niños emplean su propio cuerpo para percibir todo lo que les rodea, explorando; y más adelante, el mundo exterior, a través de la manipulación y la psicomotricidad.

Estos son algunos de los hitos más importantes dentro del desarrollo perceptivo y motor entre los 0-11 años:

0-2 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Percepción visual:

  • Diferenciación de los estímulos visuales.
  • Discriminación de la luz y la oscuridad.
  • Percepción de los colores y la profundidad.
  • Desarrollo de la visión binocular.
  • Dominio de la mirada para fijarla sobre el rostro de su madre si está frente a él.

Percepción auditiva:

  • Sensibilidad hacia los estímulos auditivos.
  • Capacidad para discriminar las voces o sonidos y su localización.

Percepción táctil:

  • Sensibilidad ante los estímulos táctiles y las sensaciones de frío o calor, y ante el dolor.

Percepción olfativa y gustativa:

  • Distinción de olores y sabores, asociándolos a experiencias.

Percepción multimodal:

  • Coordinación e integración de dos o más sentidos.

DESARROLLO MOTOR

Desarrollo motor, de la motricidad gruesa y fina:

  • Mantener la cabeza erguida.
  • Mientras está tumbado boca abajo, el niño se apoya en los antebrazos y levanta su cabeza.
  • Pasar de estar boca arriba, estando tumbado, a estar hacia un lado.
  • Coger objetos usando toda la mano.
  • Pasarse el objeto de una mano a otra.
  • Sujetarse de pie, en un principio, agarrándose a algo, para después hacerlo por sí mismo.
  • Mantenerse sentado.
  • Levantarse, agarrándose a algo, cuando está sentado.
  • Gatear, caminar y correr.
  • Caminar hacia atrás.
  • Subir escaleras con ayuda para posteriormente hacerlo sin ella. –Saltar.
  • Presión en pinza.
  • Control de estos movimientos, haciéndolos voluntarios y coordinados.
  • Etc.

2-6 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Afianzamiento de logros.

DESARROLLO MOTOR

Logros importantes en su coordinación:

  • Girar al correr, salto unipodal sin ayuda, lanzar la pelota con los pies fijos.
  • Montan en triciclo para acabar montando en una bicicleta.
  • Utilizan las tijeras, escriben números y letras.
  • Usan los utensilios de cocina para comer, comienzan a ser autónomos.
  • Dominancia lateral, desarrollo del esquema corporal, primeros garabatos, dominio de la motricidad fina.
  • Etc.

6/7- 11 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Afianzamiento de logros.

DESARROLLO MOTOR

Nuevos logros motores:

  • Balancearse sobre un pie con los ojos cerrados, caminar sobre una barra de equilibrio, correr cada vez más rápido.
  • Mecanografiar, dibujar con detalles.
  • Ser más autónomos, abrocharse solos los botones o los cordones de las zapatillas, lavarse los dientes, asearse.
  • Etc.

Los dientes del bebé

La salida de los dientes del bebé, los dientes de leche, son importantes para el desarrollo del pequeño, con ellos comenzará su andadura en el camino del masticar, y por ello debemos observar su boca con gran detenimiento.

Pero, ¿cuánto tardan en salir los dientes? ¿Es normal que haya diferencias entre niños? ¿Suelen llevar un orden de salida?

Son muchas las preguntas que suelen surgir en relación a este tema…

Como norma general, los primeros dientes salen entre los seis y los doce meses de edad, aunque no siempre es así, en algunos niños aparecen a partir de los cuatro meses, otros a partir de los doce…no comienza a ser un problema hasta que no cumplen los 14 ó 15 meses, que entonces sí habría que mirar cuál es el motivo por el cual no han aparecido ya.

También se han dado casos en los que el bebé nace con un diente, aunque no es lo habitual, claro.

Los periodos de dentición están ligados a factores hereditarios, por lo que puede ser que el retraso se deba a un patrón genético de un familiar.

Un dato interesante es que el género también influye, y es que las niñas suelen ser más precoces que los niños en lo que a la dentición se refiere.

Existe un orden de salida, aunque no siempre se respeta y como siempre, depende del ritmo de cada niño, de su evolución, el orden marcado sería:

Primero salen los incisivos centrales inferiores, seguidos por los incisivos superiores, los cuatro premolares, los caninos y, por último, los molares.

Es importante resaltar que no es motivo de preocupación que a un niño le tarden más en salir los dientes, no quiere decir que no esté sano o esté menos sano que los demás, solo lleva su propio ritmo de desarrollo, al igual que aparezcan en otro orden, no existe ningún problema asociado a la dentición.

¿Y qué pasa cuándo rompen esos primeros dientes?

A veces permanecen escondidos bajo las encías durante largo tiempo o perforan el tejido gingival de repente, cuando el diente está a punto de salir la encía se hincha y se irrita, provocando un abultamiento duro al tacto, de color blanquecino y que normalmente es doloroso para el bebé.

Los síntomas que acompañan a la salida de dientes suelen ser:

  • Irritación.
  • Molestias.
  • Dolor.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
  • Rechazo de la comida.
  • Problemas para dormir.
  • Salivación abundante.

Algunas recomendaciones para aliviar esos malestares son:

  • Coger una gasa estéril y envolver un dedo con ella para masajearle la encía.
  • Ofrecerle mordedores de goma dura, incluso puedes meterlos en el frigorífico para enfriarlos y así reducir la inflamación y que el alivio sea mayor.
  • Frotar la encía con un trocito de hielo envuelto en una gasa.
  • Existen geles para las encías, recetados por el pediatra, que calman el dolor o la molestia generada por la aparición de los dientes.

Ante cualquier duda, lo mejor es acudir al pediatra para que nos la resuelva, él nos dará las pautas que debemos seguir para ayudar a nuestro pequeño a aliviar esos molestos síntomas derivados por la aparición de los dientes de leche.