Teoría del aprendizaje social

Albert Bandura centra su estudio sobre los procesos de aprendizaje en la interacción entre el niño y el entorno social.

Es el principal exponente de la teoría del aprendizaje social. Esta corriente de pensamiento argumenta que la práctica totalidad de los esquemas de roles no son innatos y no están determinados, sino que son aprendidos.

Bandura distingue dos procesos por los que los niños adquieren los valores y las normas sociales:

  • Por enseñanza directa que realizan los adultos, bien como presentación de una conducta o a partir de acciones donde rompen normas sociales y ante lo cual el adulto enseña lo correcto y/o sanciona la infracción.
  • Por imitación de conductas. Los niños aprenden por imitación de las conductas de sus padres y otras personas adultas dotadas de significación para ellos.

El niño, gracias a la interacción, aprende a valorar y demandar los cuidados y la presencia de los adultos. Así, comprende que cuando imita sus comportamientos, ellos responden con atenciones y mimos, que es lo que él verdaderamente necesita, creándose un círculo reforzador de conductas.

El aprendizaje social tiene tres factores importantes que influyen en los cambios psicológicos que requiere el proceso de aprendizaje:

  • Los factores sociales.
  • Los factores cognitivos.
  • La conducta.

Un ejemplo claro sería el estudiante donde:

  • Los factores sociales (o ambiente) = estímulos que recibe por parte de sus padres o profesores.
  • Los factores cognitivos = expectativas que tiene el estudiante de su propio éxito.
  • La conducta = sus hábitos de estudio.

Además, Bandura le otorga una gran importancia a la Autoeficacia, creencia de que uno puede dominar una situación y producir resultados positivos, ya que está relacionado con la motivación intrínseca y a través de ella el alumno aumenta su rendimiento académico, puesto que realizan las tareas de forma más persistente para lograr un objetivo.

Pero no todas estas conductas deben ser practicadas con anterioridad para que sean aprendidas, aquí entra el aprendizaje por observación, otro de los pilares de Bandura. Al observar otras conductas y las consecuencias de estas, el niño aprende nuevas respuestas sin tener que realizarlas. Además, su teoría defiende que esta observación está relacionada con la cognición.

Del aprendizaje observacional hablaré en el siguiente post.

Estrategias de intervención para el alumnado de Altas Capacidades (II)

En el anterior post hablábamos sobre las diferentes estrategias que hay referente a los alumnos con Altas Capacidades, en este seguiremos profundizando sobre el tema.

Antes de nada, habría que destacar la importancia de la familia, tener una estrecha relación con ella y su total colaboración; la actitud siempre positiva y sincera del docente ante la situación; la organización previa y el seguimiento exhaustivo de la aceleración para que todo salga bien.

El Trabajo por Proyectos y los Talleres dan muy buenos resultados porque se adecúa más al ritmo de los alumnos, fomentando el aprendizaje autorregulado y la motivación, desarrolla el pensamiento divergente y la curiosidad intelectual, y permite la aplicación de habilidades y de conocimientos previos.

El trabajo por proyectos promueve la capacidad para conectar los conocimientos previos con los nuevos y mejorar en los conocimientos declarativos (conocer, saber cosas) y procedimentales o estratégicos (saber hacer), resolver problemas, por los que muestran gran interés, siendo competentes y flexibles en el manejo de alternativas. (Elices, Palazuelo y Del Caño, 2013).

Los programas de enriquecimiento sirven para desarrollar el talento de los alumnos, sean de altas capacidades o no, a través de aprendizajes enriquecidos, partiendo de sus propios intereses, y fomentar sus competencias clave como son la creatividad, colaboración, pensamiento crítico y comunicación.

Son programas flexibles y ofrecen al alumnado todos los recursos de los que dispone la escuela. El docente debe proveer de entornos de aprendizaje y desplegar toda su creatividad para encontrar retos y así motivar a los alumnos.

El Modelo Triádico de Enriquecimiento (SEM) de Renzulli es todo un ejemplo de ello, creado para fomentar el talento creativo y productivo de los niños a través de diferentes áreas que ellos eligen según sus intereses, para después entrenar sus habilidades profundizando en las áreas elegidas. 

Los objetivos de este programa son:

  • Fomentar la productividad creativa de la población joven presentándoles diversos temas, áreas de interés y campos de estudio.
  • Darles formación en la aplicación de contenidos avanzados, la adquisición de habilidades de procesamiento y el aprendizaje de metodología en áreas de conocimiento seleccionadas por ellos mismos de acuerdo a sus intereses.

El Enriquecimiento de tipo I está planteado para mostrar a los alumnos diferentes disciplinas, profesiones, aficiones, etc. que por lo general no se presentan en el currículo normal. Se lleva a cabo a través de ponencias, congresos, concursos, proyecciones de películas, entre otros.

El Enriquecimiento de tipo II busca favorecer las competencias cognitivas y de gestión emocional, se consigue a través de actividades que lleven a la resolución de problemas, al saber hacer, al análisis y la organización, y a la investigación. Los alumnos que previamente han trabajado en el tipo I pueden profundizar sus conocimientos a través de investigaciones más avanzadas.

El Enriquecimiento de tipo III se dirige a los alumnos que ya han pasado por los dos anteriores y quieren seguir trabajando en sus áreas de interés. Esta investigación pueden decidir realizarla en el mismo centro, empresas colaboradoras, universidades, etc. Los alumnos tendrán mentores que les irán guiando hasta el final, trabajando la autonomía y la creatividad.

Los componentes del modelo SEM se organizan en forma de cubo en torno a 3 dimensiones, la prestación de servicios, las estructuras de centro y los recursos.

Sus objetivos son proporcionar a los alumnos diferentes niveles de enriquecimiento, integrar el programa especial en el currículo regular, minimizar las actitudes negativas o elitistas e incrementar la calidad del aprendizaje, promoviendo la excelencia.

Componentes del Modelo SEM (Renzulli, 1977)

Para ello es importante valorar los puntos fuertes de los alumnos, sus habilidades, intereses y estilos a través del portfolio total del talento, así como compactar el currículo, eliminando el trabajo o temario que ya dominan para dedicar más tiempo a programas de enriquecimiento o a estrategias de aceleración.

Estrategias de intervención para el alumnado de Altas Capacidades (I)

Es necesario comenzar por identificar las necesidades educativas de los alumnos de altas capacidades para poder integrarles en los programas que más se adecúen a sus características y de esta manera, se beneficien de una enseñanza enriquecida y de unas experiencias de aprendizaje idóneas (Cfr. Mills &Beaton, 1994).

La pedagogía diferencial se ocupa de buscar las diferencias entre los alumnos para ofrecerles una adaptación educativa acorde a sus capacidades y situaciones, siempre desde el respeto individual.

Orden Hoz (1975) define la pedagogía diferencial como “conocimiento científico de la educación diferenciada, apoyada en las diferentes características de los grupos e individuos humanos”.

De esta manera, es importante hacer la escuela más adaptativa para así, poder responder mejor ante las necesidades individuales de los alumnos. En una escuela donde se agrupa a los niños por edad, sin tener en cuenta sus diferencias, se podría pensar que todos los niños requieren de un trato similar y de una educación igualitaria, cuando es totalmente a la inversa.

De ahí la importancia de diferenciar las necesidades de los alumnos y de personalizar el currículo, ya que cada uno tiene características distintas y un ritmo de aprendizaje único.

Las adaptaciones curriculares estimulan al alumno al evitar las repeticiones en los contenidos, se sienten menos frustrados porque favorece su propio ritmo y la instrucción a su nivel, ofreciendo altas expectativas hacia el aprendizaje y su rendimiento.

Hay que tener en cuenta que “los talentos emergen y crecen evolutivamente, y para algunos no llegan a emerger porque no se produce una adecuada estimulación en la escuela y la familia. Es imperativo que todos los que trabajan con jóvenes vean los talentos y potencialidades como algo educable y emergente, y no como algo fijo e inmutable».

Treffinger y Feldhusen, 1996

El agrupamiento es una estrategia que une a los alumnos con necesidades de aprendizaje que tienen características semejantes. Puede hacerse por capacidad, rendimiento o competencia en algún área concreta. Los alumnos más capaces necesitan tareas que les reten intelectualmente, ya que de lo contrario, llegan a mostrar desinterés, y se frustran.

Se puede realizar de manera total, donde se juntan a los niños con características semejantes durante todas las horas lectivas; y de manera parcial, donde el agrupamiento solo se lleva a cabo durante una parte del tiempo lectivo, por ejemplo, en determinadas clases o materias.

Esta estrategia es una manera efectiva de enseñar adecuadamente a los alumnos, ya que acceden a contenidos de su nivel, más avanzados, y junto a compañeros de similares características. Sin embargo, goza de mala reputación, pues se piensa que puede llevar al elitismo o a la segregación, ya que no desemboca en igualdad para todos los alumnos.

El agrupamiento por capacidad ha sido definido como “una práctica que sitúa a los alumnos en clases o pequeños grupos basándose en evaluaciones iniciales de su preparación, conocimientos o capacidad”.

Kulik, 1992

Es importante saber que las estrategias que se usan para todos los alumnos de un mismo aula, un grupo heterogéneo, si el docente ofrece el mismo currículo, será poco productivo para ellos, ya que no existirá la diferenciación, ni se tendrá en cuenta las capacidades o el rendimiento de cada uno.

La aceleración, por otro lado, es una estrategia donde el alumno de alta capacidad puede moverse de manera rápida y flexible por el currículo a través de la adaptación del mismo a su capacidad.

Rogers (citado por Ranz, 2014) expone que esta intervención tiene tres objetivos básicos:

1) Ajustar el currículum ordinario a la capacidad e intereses del alumno;

2) Proporcionar un nivel de reto adecuado que evite su aburrimiento y desmotivación;

3) Reducir el tiempo habitualmente requerido para cumplimentar una determinada etapa educativa.

La aceleración, sea cual sea, habría que adaptarla a cada alumno, individualizando al máximo, analizando previamente aspectos como sus características, su perfil cognitivo, sus aptitudes, su desarrollo psicosocial, emocional, etc.

Existen distintos tipos de aceleración clasificados en dos categorías, por áreas de conocimiento y por cursos. Algunos son:

  • Acceso a la etapa infantil o primaria de forma temprana.
  • Avance de uno o varios cursos (Grade skipping).
  • Realización de dos cursos a la vez (Grade telescoping)
  • Aceleración de alguna materia de cursos superiores (Subject acceleration)
  • Compactación del currículo.
  • Programas de enriquecimiento.
  • Formación online a través de estudios independientes o con mentores, etc.

Los métodos analítico y sintético en la enseñanza

El método analítico es un método que forma parte de una enseñanza más global, a partir de unidades con significado como pueden ser las palabras, las frases o los textos, el niño asocia significados a la palabra escrita completa, al contrario del método sintético, que lo hace a partir de unidades subléxicas, sin significado, como los fonemas, las letras y las sílabas, el niño aprende a separar las letras, después forma sílabas y por último palabras.

MÉTODO ANALÍTICO

El proceso de aprendizaje a través del método analítico es más lento que con el método sintético porque implica que el niño deba conocer todas las palabras como unidades diferentes y eso es algo que a veces lleva al fracaso, sobre todo si el texto contiene una variedad amplia de palabras.

Además, el alumno debe conocer el código escrito para poder identificar las palabras nuevas, lo que repercute, inevitablemente, en el proceso que se lleva a cabo, ya que ralentiza su aprendizaje.

Si un niño desconoce por completo, o en parte, este código, esta metodología está abocada al fracaso, sin embargo, para él, es idóneo otro tipo de método.

El método analítico se centra en enseñar desde el nivel superior para poco a poco ir bajando, con lo cual al niño le puede costar más trabajo e irá más despacio a la hora de adquirir esos conocimientos.

Se supone, según maestros que han usado este método, que los niños están más motivados porque se parte de estructuras mayores (palabras, oraciones y textos) que contienen ideas completas. Pero como contrapuesto está la inadecuada aplicación, ya que el maestro no sabe bien qué hacer y cómo llegar a las unidades mínimas, y esto puede llevar al fracaso en el aula.

MÉTODO SINTÉTICO

El método sintético comienza desde lo más bajo, que puede ser enseñarle a los niños las formas de las letras, su uso, cómo se pronuncian, etc. subiendo de nivel con cada aprendizaje nuevo, para que, de esta manera, construyan un aprendizaje significativo, aprendiendo a partir de lo que ya conocen, y esto pueda resultarles más fácil.

Es un método más sencillo, tanto para el docente, las familias y los propios niños, ya que hay mucha variedad de recursos en los que se pueden apoyar y con los que el niño se divertirá a la par que aprende.

Sería importante tener en cuenta el estado sociocultural de las familias, y por tanto, de los propios niños, ya que puede afectar en su aprendizaje.

No es lo mismo un niño de una familia con una posición social alta o media, que tenga la posibilidad de tener libros a su alrededor, donde su familia mantenga conversaciones constructivas y de calidad, y el niño pueda aprender palabras nuevas, a un niño de una familia con una posición social baja o desestructurada y no tenga las mismas oportunidades que el primero.

Según la siguiente frase: La práctica docente permite observar que mediante procedimientos diferentes se pueden alcanzar distintos tipos de resultados y que ningún método de enseñanza puede tener una superioridad inherente que le permita alcanzar de forma plenamente satisfactoria todos los resultados que se pretende, no existe el método perfecto, pero debemos adecuarnos al alumno y usar el que mejores resultados nos ofrezca.

Mendoza (1996:72)

Definitivamente, lo ideal sería trabajar con los niños desde un método mixto, un método que tiene lo mejor de ambas metodologías y que ello beneficie al alumno lo máximo posible.