¡Felices fiestas!

Un año más que ha pasado…un año lleno de esperanza e inquietud dadas las circunstancias, pero también un año cargado de emociones y gratitud, esperando que este 2022 sea mejor que el anterior para todos y pronto vuelva esa normalidad que tanto ansiamos sin dejar atrás a más personas.

Os deseo unas felices fiestas, rodeados de vuestra gente, que esté llena de abrazos y risas, cargadas de felicidad y con mucha precaución para que esta pandemia no resurja…

¡Feliz Navidad y que tengáis un bonito comienzo de año!

¡Nos vemos a la vuelta de las vacaciones para seguir aprendiendo! Disfrutad de las merecidas vacaciones navideñas.

Un abrazo desde la distancia.

Maestra Online.

Educación emocional

La educación emocional es fundamental para mejorar y enriquecer las habilidades sociales, ya que se centra en el control y la expresión de las emociones, y aquí es donde cobra importancia el concepto de Inteligencia Emocional.

La Inteligencia Emocional (IE)

Tradicionalmente se ha medido la inteligencia a través del cociente intelectual (C.I.), pero se ha demostrado que una persona puede tener un CI alto y no evolucionar laboralmente o incluso no tener unas relaciones personales sanas o adecuadas. Para ello se integra el término de Inteligencia Emocional para estimar la capacidad de la consecución de esos logros intrínsecos que cada persona anhela, sean personales o sociales, a través del uso apropiado de las emociones.

En la actualidad se habla de diferentes inteligencias, Gardner propone la teoría de las inteligencias múltiples distinguiendo 8 tipos de inteligencias:

  • Inteligencia musical.
  • Inteligencia cinético-corporal.
  • Inteligencia lógico-matemática.
  • Inteligencia lingüística.
  • Inteligencia espacial.
  • Inteligencia naturalista.
  • Inteligencia interpersonal.
  • Inteligencia intrapersonal.

En su teoría de las inteligencias múltiples se destaca un conjunto de capacidades y habilidades que son desarrolladas por cada individuo en función de ciertos factores, como pueden ser los sociales, personales o biológicos, en definitiva, ocho maneras de aprender y de conocer y relacionarse con el mundo a través del lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo, de la comprensión de los demás o de nosotros mismos, o del contacto con el medio o el entorno que nos rodea.

Las dos últimas destacan en lo referente al punto emocional.

Este concepto de Inteligencia Emocional comienza a difundirse a raíz del best seller “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman (1995) donde afirma que en el éxito personal y profesional, el 20% depende del cociente intelectual y el 80% de la inteligencia emocional.

Goleman describe los elementos que componen la Inteligencia Emocional:

  • Conocimiento de uno mismo: Reconocer los propios sentimientos y emociones.
  • Regular las emociones: Control del impulso, expresarlas de forma adecuada.
  • Reconocer las emociones de los demás: Empatía.
  • Motivarse a sí mismo: Encaminar las emociones hacia el logro de objetivos.
  • Establecer relaciones positivas con uno mismo y con los demás.

En definitiva, la Inteligencia Emocional constituye la capacidad de distinguir, entender y regular las propias emociones y las de los demás para controlarlas y usarlas con el fin de mejorar las relaciones con mismos, con los demás y con el entorno.

Se ha comprobado que una buena inteligencia emocional mejora la salud física y psicológica de las personas, lo que conlleva a tener un mayor rendimiento laboral y académico, la toma de mejores decisiones y alcanzar una mayor felicidad.

“El pensamiento controla las emociones, y las emociones guían el pensamiento”

D. Goleman

Para que podamos desarrollar nuestra Inteligencia Emocional debemos trabajar las siguientes habilidades:

  • Autoconciencia: Conocer las propias emociones y lo que provocan en cada uno.
  • Comprensión emocional: Comprender lo que nos pasa y por qué nos pasa, y conseguir así estar mejor con nosotros mismos.
  • Automotivación: Ser capaces de usar las emociones para motivarse.
  • Empatía: Reconocer y comprender las emociones de los demás.
  • Autorregulación emocional: Regular y manejar las propias emociones e impulsos y no al revés.
  • Autocontrol y reducción de la ansiedad: Canalizar y superar las situaciones que nos provocan malestar, estrés, tensión, etc. sin alterarnos o perder los papeles.

La Educación emocional

La Inteligencia Emocional se puede aprender a través de la Educación Emocional en diferentes ámbitos, familia, escuela, entorno social, etc. es un proceso educativo, continuo y permanente que consiste en favorecer y potenciar el desarrollo emocional de forma integral. Un punto clave de esta educación es la comprensión de uno mismo para poder comprender a los demás.

Los objetivos fundamentales de la Educación emocional son:

  • Adquirir un mejor conocimiento de las propias emociones.
  • Identificar las emociones de los demás.
  • Tener la capacidad de expresar las emociones.
  • Adquirir la capacidad de comprender las emociones propias y ajenas.
  • Desarrollar la habilidad de regular las propias emociones.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.

La enfermedad boca-mano-pie

La enfermedad boca-mano-pie es una infección viral leve y muy contagiosa que es propia de la infancia (su máxima incidencia está entre los 1-3 años de edad) caracterizada por la aparición de llagas en la boca y erupción cutánea en las manos y en los pies.

Se produce por varias especies de unos virus llamados enterovirus, más concretamente el coxsackievirus. Esta enfermedad tan aparatosa suele darse durante todo el año, pero tiende a estar más presente en primavera y verano.

Se transmite fácilmente de un niño a otro a través del contacto directo o por vía aérea, secreciones de nariz o boca, gotitas que salen al toser, etc., y es capaz de sobrevivir un tiempo prolongado sobre los objetos (pañuelos, juguetes, toallas, sábanas, mesas, sillas, etc.) por lo que su transmisión suele ser inevitable. Además, el virus suele permanecer en las heces y en las vías respiratorias varias semanas después de padecer la enfermedad.

El periodo de incubación es de 3 a 6 días, tras algunos días con fiebre moderada y algún malestar, al niño le comienzan a aparecer erupciones y pequeñas ampollas alrededor de la boca y por dentro de esta, en las palmas de las manos de los pies y en el área del pañal.

Lo más frecuente es la aparición en las zonas de las manos y los pies (o entre los deditos), estas erupciones causan picor y terminan ulcerando hasta que se curan pasados los 5-10 días, dependiendo del caso.

En ocasiones, después de la erupción, puede caerse la uña del dedo que haya estado afectado, (onicomadesis), o aparecer surcos amarillentos en ella, rara vez suele complicarse, ya que es un proceso leve y sin secuelas.

Su diagnóstico es claro, las características de las erupciones y los síntomas que las acompañan no suelen dejar lugar a dudas, por lo que no es necesaria la realización de pruebas.

Aunque es una enfermedad más aparatosa que peligrosa, es recomendable acudir al pediatra para tratar la fiebre y las erupciones.

Si te estás preguntando si existe o no una vacuna contra el boca manos pies, te diré de antemano que no, así que ármate de paciencia si tu peque lo ha cogido, y dale muchos mimos.

Para evitar su propagación es importante tener una buena higiene, lavarse las manos de forma continuada, sobre todo después de los cambios de pañales, desinfectar las superficies que puedan estar contaminadas, los juguetes, etc.

Hay niños que cursan la enfermedad de forma asintomática, así que son portadores y propagadores del virus sin saberlo los padres o los docentes.

¿Puede el niño acudir a la escuela en caso de estar diagnosticado de boca-manos-pies?

Esta enfermedad no está considerada una causa de baja escolar, a no ser que el niño tenga fiebre claro, pero es importante apelar a la moralidad y pensar que si tu peque va a la escuela, lo más probable es que sus compañeros acaben contagiándose…y no solo ellos…sino el resto de los niños que acuden a la misma escuela, ya que es posible que algunos compartan espacios (baños, comedor, patio, etc.).

Y no solo eso, sino que es un virus que se puede contraer por segunda vez, (debido a que existen varios tipos) por lo que mi recomendación, siempre que sea posible, es que el peque no acuda a la escuela mientras le dure la enfermedad para evitar su propagación.

Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta alrededor de uno de cada 100 personas, siendo más común en niños que en niñas.

Un tercio, aproximadamente, de los niños con este trastorno presentan cierta discapacidad intelectual, influyendo en su adaptación funcional, lo que les lleva a tener problemas con el lenguaje, diagnosticándolos de trastorno específico del lenguaje (TEL).

Los otros dos tercios suelen presentar una dependencia bastante alta, aunque su capacidad intelectual se encuentre dentro de la normalidad.

Los niños con déficit semántico-pragmático (retraso en el desarrollo del lenguaje, así como dificultades a la hora de comprender y expresarse) son casos de TEA de alto funcionamiento (TEA-AF), sus intereses y comportamientos repetitivos tienden a ser más funcionales, antes se les diagnosticaba como trastorno de Asperger.

El término TEA-AF solo indica que no sufren discapacidad intelectual, y normalmente es en el entorno escolar o en la adolescencia cuando se observa claramente sus dificultades.

Para identificar a un niño que sospechemos que tiene TEA debemos observar su comunicación social y sus intereses o conductas repetitivas:

  • Dentro del primer factor podemos encontrarnos con un leve contacto visual con las demás personas, además de una clara ausencia de sonrisa social. Tienen un bajo acercamiento social y problemas para comunicarse asertivamente, por lo que suelen fracasar en las interacciones sociales.
  • Tienen dificultad para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales, hacer amigos o simplemente sentir interés hacia otras personas.
  • Su comunicación tiende a ser deficiente puesto que la comunicación no verbal está casi ausente, no mantienen un contacto visual, su lenguaje corporal no es el adecuado y no comprenden los gestos.
  • En algunos casos esta comunicación verbal no existe y puede ser que la expresión facial del pequeño se torne limitada.
  • En cuanto al segundo factor, son característicos los movimientos repetitivos, las ecolalias, el orden de los juguetes colocándolos en fila o su cambio de sitio.
  • Tienen rigidez frente a los cambios, ciertos patrones de pensamiento obsesivo como recorrer los mismos caminos para llegar a los sitios (a la escuela, por ejemplo).
  • También pueden tener un apego inusual por ciertos objetos o juguetes o intereses firmes y constantes, además es posible que sufran una hiper o hiporreactividad a estímulos sensoriales.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, quinta edición (DSM-5), ha cambiado los criterios que había para su clasificación, abreviándolo a dos dimensiones de síntomas, deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social y patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades:

A. Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diversos contextos, manifestado por lo siguiente, actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos):

  1. Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional, varían, por ejemplo, desde un acercamiento social anormal y fracaso de la conversación normal en ambos sentidos pasando por la disminución en intereses, emociones o afectos compartidos hasta el fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales.
  2. Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social, varían, por ejemplo, desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el uso de gestos, hasta una falta total de expresión facial y de comunicación no verbal.
  3. Las deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones, varían, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales pasando por dificultades para compartir juegos imaginativos o para hacer amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas.

B. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades, que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos, actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos):

  1. Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos (p. ej., estereotipias motoras simples, alineación de los juguetes o cambio de lugar de los objetos, ecolalia, frases idiosincrásicas).
  2. Insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal (p. ej., gran angustia frente a cambios pequeños, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales de saludo, necesidad de tomar el mismo camino o de comer los mismos alimentos cada día).
  3. Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés (p. ej., fuerte apego o preocupación por objetos inusuales, intereses excesivamente circunscritos o perseverantes).
  4. Hiper o hiporeactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno (p. ej., indiferencia aparente al dolor/temperatura, respuesta adversa a sonidos o texturas específicos, olfateo o palpación excesiva de objetos, fascinación visual por las luces o el movimiento).

C. Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del período de desarrollo (pero pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas, o pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida).

D. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual.

E. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o por el retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro del autismo con frecuencia coinciden; para hacer diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro del autismo y discapacidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo previsto para el nivel general de desarrollo.

Concepto y características del juego

El juego es una de las características más importantes que realiza el ser humano, mientras dura nuestra infancia pasamos gran parte del tiempo jugando, bien de forma solitaria o en compañía.

A través del juego conseguimos grandes hitos de nuestro desarrollo, un niño que no juega posiblemente significa que está enfermo, puesto que su prioridad en su día a día es el juego, se involucra de manera plena y su proceso de maduración va a la par que el juego.

El juego es un área de ocupación humana, comprendiendo la ocupación como actividades, rutinas, hábitos que en patrones de tiempo, dan sentido y calidad a nuestra vida.

Pero jugar no es tan solo una ocupación, va mucho más allá, es una forma de aprendizaje activa, un indicador de que la salud del pequeño se encuentra en perfecto estado y un bienestar que hace de él un ser feliz.

El juego promueve el área cognitiva, psicológica, social, motora, sensorial, etc. el juego es vital en la vida de los niños.

La capacidad de jugar no es innata, se aprende a lo largo de los primeros meses del bebé y la forma de juego va evolucionando con el paso de los meses y años. Los estímulos que le ofrecen sus padres (o figuras de apego) es lo que provoca en él las respuestas lúdicas y de interacción que irán progresando poco a poco, comenzando por explorar su entorno, descubriendo los objetos que le llaman la atención, manipulándolos y haciéndolos sonar (si estos tienen sonido), consiguiendo placer en ello.

Otra forma de juego es la imitación de los adultos a través de los gestos, muecas, sonrisas, etc.

Existen, en la actualidad, muchas definiciones del juego, algunos autores la definen así:

El juego, según Carr «es un agente de crecimiento de los órganos y estimula la acción del sistema nervioso». «Es la base existencial de la infancia, agrega Rusell, una manifestación de la vida que se adapta perfectamente a la inmadurez del niño, al desequilibrio en el crecimiento de las diversas funciones y al curso asincrónico del desarrollo» . Y Sutton-Smith: «El juego existe en la niñez porque el pensamiento no está preparado para sus funciones».

“Una actividad libre y flexible en la que el niño se impone y acepta libremente unas pautas y unos propósitos que puede cambiar o negociar, porque en el juego no cuenta tanto el resultado como el mismo proceso del juego”.

Thió de Pol, Fusté, Martín, Palou, Masnou (2007).

Gross (1989) concibe el juego como “un modo de ejercitar o practicar los instintos antes de que éstos estén completamente desarrollados (…) el juego consiste en un ejercicio preparatorio para el desarrollo de funciones que son necesarias para la época adulta” (p. 236).

Piaget considera que el juego es el medio a través del cual el niño se desarrolla y entra en contacto con el medio que le rodea, es de este modo como mejor podrá comprender y asimilar la realidad.

“Un factor básico del desarrollo, un contexto específico de interacción en el que las formas de comunicación y de acción entre iguales se convierten en estructuras flexibles e integradoras que dan lugar a procesos naturales de adquisición de habilidades específicas y conocimientos concretos referidos a los ámbitos de los temas que se representan en el juego y a los recursos psicológicos que se despliegan en el mismo.

Vygostky.

Algunas características del juego:

  • Es divertido y placentero.
  • Involucra al niño a ser partícipe y hacer, sea como sea el juego.
  • Implica que pueda elegir libremente sin necesidad de una obligatoriedad.
  • Es intrínsecamente motivador y espontáneo.
  • No existen las reglas y el pequeño es guía de su propio juego.
  • No se enfoca en los resultados, sino en el proceso y en los objetivos.
  • Fomenta la creatividad y la imaginación, ya que no se limita por la realidad.
  • Favorece el proceso de socialización.
  • Es fuente de aprendizaje y desarrollo.
  • Tiene limitación temporal y espacial.

Los reflejos del bebé

Desde el día de nuestro nacimiento hasta que fallecemos, nuestro cuerpo interacciona constantemente con el entorno en el que se desenvuelve y desarrolla. Si somos capaces de, con el tiempo y a lo largo de cada etapa evolutiva, conocer nuestro cuerpo y sus propias necesidades tendremos una experiencia vital más sana y profunda.

Los bebés, antes de nacer, pueden ser estimulados hacia el quinto mes de embarazo, te preguntarás cómo…pues bien, hay ciertos estudios donde se ha demostrado que si escuchas música clásica o relajante durante el embarazo, cuando el bebé haya nacido y se muestre ansioso o inquieto, al ponerle este tipo de música será capaz de relajarse como hizo en el vientre materno.

Una vez que tu bebé ha nacido puedes estimularle con diversos ejercicios de manera que le ayudes en su desarrollo, en la escuela también suele hacerse para favorecer sus movimientos y su evolución.

Como bien sabemos la curiosidad de un niño es innata y no tiene límites, se afana en explorar el entorno una y otra vez y de distintas maneras, ya que en cada ocasión puede descubrir diferentes estímulos y eso le da pie a continuar su exploración.

Los reflejos son los movimientos que realiza el niño de forma involuntaria (no tienen que aprenderlos, les sale instintivo) en sus primeros meses de vida, estos movimientos se producen a causa de un estímulo y con el tiempo, cuando el sistema nervioso va madurando, se van perdiendo en pro de un control muscular.

Estos reflejos van desapareciendo en diferentes meses, y si no es así, si se mantienen en el tiempo, suelen ser un indicador de que algo no funciona bien, no obstante consulta a su pediatra.

Los reflejos del bebé

Reflejo de búsqueda

Cuando le tocas la cara, cerca de la boca, el pequeño abre la boca girando la cabeza hacia el mismo lugar donde se le ha tocado y comienza a succionar. Este reflejo sirve para el amamantamiento, para conseguir que abra la boca y se aferre al pecho.

Reflejo de la marcha automática

Se le sujeta al bebé por las axilas dejando que apoye las plantas de los pies en el suelo, cuando ha apoyado una, flexionará la rodilla levantando el otro pie queriendo dar un paso.

Este reflejo desaparece a los pocos días de su nacimiento.

Reflejo de Moro

Colocamos al niño sobre su espalda y le sujetamos la parte superior del cuerpo por los brazos, intentando no separarle de la superficie, ahora soltamos los brazos de golpe y observaremos que el pequeño los lleva hacia fuera cerrando los puños y aparentando sobresalto para pasar a abrir las manos y mostrar un semblante relajado.

Este reflejo suele protegerles de caídas ya que estiran los brazos y se protegen la cara, desaparece alrededor de los dos meses.

Reflejo tónico-asimétrico del cuello

El bebé en tendido supino, cuando su cabeza está girada hacia el lado derecho, el brazo derecho estará extendido y la rodilla izquierda se flexiona. Al girar la cabeza hacia el lado izquierdo invertiremos el resto también.

Desaparece hacia los 2-3 meses.

Reflejo de prensión

Si colocamos un dedo en la palma de la mano del niño, este la agarrará fuertemente incrementando la fuerza si queremos retirar el dedo.

Este reflejo suele desaparecer hacia los 5-6 meses.

Reflejo de Babinski

Si acariciamos con firmeza la planta del pie del bebé conseguiremos que el dedo gordo se doble hacia arriba y que el resto se extienda en abanico.

Este reflejo dura aproximadamente hasta los dos años de edad.

Reflejos abdominales

Si acariciamos un lado de la tripita del bebé se contraen los músculos de ese lado y parece como si el ombligo se moviera hacia ese lado.

Reflejo del paracaídas

Sosteniendo al niño en una posición erguida y girándole el cuerpo deprisa teniendo la cara hacia delante, como si se fuese a caer, los brazos se extenderán para evitar esa caída. Este reflejo comienza antes de que el niño comience a andar, sobre los 6-9 meses.

Los reflejos que mantenemos en la edad adulta

  • Reflejo del parpadeo, sucede cuando algún objeto se acerca a nuestros ojos o nos exponemos a una luz intensa.
  • Reflejo del estornudo, cuando las vías nasales se irritan.
  • Reflejo del bostezo, cuando se necesita más oxígeno.
  • Reflejo nauseoso, cuando se irrita la garganta o la parte posterior de la boca.