Cómo favorecer el lenguaje en casa

El lenguaje verbal es una habilidad que se emplea para expresar nuestras necesidades, intenciones, deseos, etc. interviniendo en nuestra capacidad organizativa, estructural y de asimilación mental de toda la información que recibimos desde el exterior.

Por norma general, comienza durante el primer año de edad a través de sonidos y balbuceos, y entorno a los dos años es cuando el niño empieza a estructurar las primeras palabras.

El lenguaje se enseña y se aprende a través de la comunicación, de hecho, los primeros intercambios del niño con un adulto se basan en una interacción mutua con estas características por parte del adulto:

  • Lenguaje más pausado, lento y alargando las palabras.
  • Tono de voz más agudo.
  • Pronunciación más cuidada.
  • Entonación más expresiva.
  • Enunciados visiblemente más cortos y sencillos.
  • Repetición de palabras o frases.
  • Uso de sinónimos y ajuste de número de palabras.
  • Uso de gestos y mímica.

El desarrollo del lenguaje infantil se centra en tres períodos:

  • Período prelingüístico.
  • Período de la palabra-frase.
  • Período de las primeras frases.

Dependiendo del período en el que se encuentre el niño podremos favorecer el lenguaje desde casa, estas son algunas recomendaciones si te decides a hacerlo:

Cuida su voz

  • Crea un ambiente tranquilo y relajado en casa.
  • Evita los ruidos, el bullicio o los gritos.
  • Intenta que no haya sonidos extras como la televisión o la radio.
  • Habla al niño directamente, de forma pausada y clara, despacio y con una intensidad normal.
  • Procura no hablarle en la lejanía para que te entienda correctamente, y no le llames desde otras habitaciones, acércate donde se encuentre.
  • Consigue que el niño no grite.
  • En caso de que su voz sea débil, insístele en que hable un poco más fuerte.
  • Cuida los excesos vocales durante las enfermedades asociadas a la voz, como la laringitis.

Ayúdale a ejercitar los órganos bucofonatorios

  • No alargues el uso de los chupetes y los biberones.
  • Ofrécele que chupe helados, fruta, etc.
  • Enséñale a beber en pajita.
  • Juega con él a poner caras en el espejo (poned morritos, sacad la lengua, movedla arriba, abajo, inflad los carrillos, sonreíd, daos besos…)
  • Anímale a soplar molinillos, inflar globos, hacer pompas, silbar un silbato.
  • Enséñale a sonarse la nariz.

Adapta tu lenguaje a su nivel

  • Sitúate enfrente del niño para que te pueda observar bien y vea y escuche claramente lo que haces y dices en cada momento.
  • Adecúa el ritmo de la conversación, si tienes que hablarle muy despacio, que así sea.
  • Adapta las frases a su nivel de comprensión.
  • Interpreta de forma positiva sus intentos comunicativos y házselo saber.
  • Sé paciente y atento hasta que se comunique.
  • No le digas o repitas palabras infantilizadas.

Acoge favorablemente todos sus intentos comunicativos

  • Atiéndele al 100% y escúchale.
  • Muéstrale con tu expresión y tu conducta que te gusta que te hable.
  • Evita la corrección directa cuando el niño diga mal alguna palabra o alguna frase, y si lo haces (que a veces nos sale solo), que sea desde el cariño.
  • Jamás le compares con otros niños, eso le hará sentir peor…y recuerda, cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, ¡déjale ser!

Agrega lenguaje y acciones

  • Aprovecha cualquier situación de la vida diaria para favorecer el lenguaje del niño y así potenciar su comunicación, por ejemplo en el baño, con las tareas de casa, en un viaje, en el parque, en el transporte público, etc.
  • Háblale de forma continua, pero sin agobiarle, cuéntale lo que vas a hacer ese día, si vas a comprar porque necesitas algo para la casa, si tu compañera de trabajo tiene un perro y es de un tamaño u otro, etc.
  • Introduce palabras nuevas en las conversaciones para que vaya adquiriendo vocabulario de forma paulatina.
  • Amplía lo que va diciendo el niño con frases más largas pero que sean comprensibles para él (aunque no sea capaz de repetirlas).
  • Disfrutad de cuentos con imágenes y aprovecha para nombrar los elementos que aparezcan (animales, objetos, colores, etc.) haciéndole partícipe en cada momento.
  • Juega con él a menudo y anímale a cantar canciones imitando los movimientos con su cuerpo.

La relación existente entre pensamiento y lenguaje según Vygotsky

Vygotsky es uno de los autores más relevantes y presentes en la psicolingüística cognitiva; dentro de los paradigmas educativos se le relaciona con el constructivista. Junto a él se encuentran autores como Piaget (1952), Ausubel (1963) y Bruner (1960) entre otros.

A Vygotsky lo enmarcamos en el constructivismo social.

Basó su teoría acerca del origen del lenguaje en la teoría de Sapir (1921; citado por Vygotsky, 1934). Para él el lenguaje no depende del desarrollo cognitivo, sino de las relaciones sociales, de la relación con el medio. Sólo en un contexto social se logra aprendizaje significativo, a diferencia de Piaget, para el que el sistema cognitivo es el encargado de estructurar significados y no la interacción social.

La gran mayoría de la producción de su obra es anterior a 1940, y su influencia apareció en occidente en la década de 1960 y en la Unión Soviética en la década de 1980. Vygotsky es un autor que está lejos de los planteamientos propios de su época; y esto es debido a que su inspiración es la filosofía marxista, y por eso, toda su teoría se construye sobre el papel de “lo social”.

El lenguaje es importante ya que es social y se fomenta a través de las relaciones sociales, y es una función que se adquiere a partir de la relación de la persona con el entorno, ya que el niño tiene una capacidad biológica innata para producir signos de comunicación verbales (el lenguaje).

Además, dice Vygotsky, el niño tomará como ejemplo a las personas que sepan más sobre algún concepto que sea interesante para él y este a su vez lo desarrollará e interiorizará en un futuro próximo, además de hacer capaz al niño de resolver problemas que se le presenten de un modo más maduro que si lo intentara por sí solo.

Por este motivo, además de con sus iguales, los niños se relacionarán con otras personas más hábiles en la lengua, como pueden ser los padres o los docentes.

Consideró que el lenguaje era algo vital y le dio importancia a las funciones cognitivas que se fomentan en la escuela, ya que hay una comunicación diaria, tanto con los compañeros como con los docentes, gracias también a las actividades propuestas en la escuela.

Vygotsky habla de una zona de desarrollo próximo (se refiere a la distancia que existe entre el desarrollo psíquico actual del sujeto y su desarrollo potencial) en la que opina que los docentes deben fomentar y realzar el potencial del aprendizaje del niño antes de que amplíe sus conocimientos, ya que debe dejar sacar el potencial del niño en su totalidad; de esta forma, estos los aplicarán a las nuevas situaciones o problemas que se les presenten en un futuro próximo.

Este autor considera que el niño tiene dos tipos de lenguaje:

  • El social, que es la relación del niño con su entorno más cercano.
  • El egocéntrico, que viene del lenguaje social y tiene relación con el habla interiorizada, que sirve para el pensamiento simbólico.

Según Vygotsky (1934), la relación entre el pensamiento y el lenguaje del niño se da a lo largo de un proceso evolutivo; pero también dice que aunque estos dos procesos están interconectados, no son lo mismo ni se dan en paralelo. Sin embargo ni para la adquisición del pensamiento o del lenguaje Vygotsky especifica momentos concretos en el desarrollo, solo indica que estos se hacen posibles siempre a través de la interacción con el medio, a través de lo social.

La etapa del lenguaje egocéntrico tiene mucho que ver con el contacto, los sentidos y los estímulos externos…pero, para el autor lo que permite la adquisición del lenguaje es la interacción social que tiene respaldo biológico; le da estructuras innatas al niño para la construcción de los signos lingüísticos.

Y en el caso del desarrollo del pensamiento, Vygotsky al contrario que Piaget, tampoco especifica un momento concreto para ello, más bien se limita a señalar que esto se hace posible a través de la interacción con el medio.

En definitiva, lo fundamental del enfoque de Vygotsky, radica en considerar al individuo como el resultado del proceso histórico y social. Es por medio de la acción sobre el medio como se produce el desarrollo de funciones como el pensamiento y el lenguaje. El funcionamiento de cada uno, individual, está determinado exclusivamente por el funcionamiento y la interacción social; y la estructura de los procesos mentales de un individuo refleja el medio social del cual provienen.

Defectos del tubo neural

Los defectos del tubo neural (DTN) son malformaciones graves que se originan al comienzo de la gestación, son congénitos e intervienen factores genéticos y nutricionales (como la deficiencia de ácido fólico), la morbilidad y mortalidad suelen ser elevadas y varían de la zona geográfica o del país en el que se resida.

Durante el desarrollo del embrión se realiza el cierre del tubo neural alrededor de las seis semanas después de la concepción, estos defectos se producen por unas alteraciones en su cierre y pueden tener lugar a meninges a través de un defecto en el cráneo. La espina bífida reúne una serie de malformaciones que dan como resultado una hendidura a nivel de la columna vertebral que, en ocasiones, conduce a un prolapso de las meninges (meningocele) o de la médula espinal, causando el mielomeningocele.

Para que se entienda mejor, determinadas células conforman el tubo neural, el cual se termina convirtiendo en la médula espinal, el cerebro y las estructuras cercanas que los protegen, incluida la espina dorsal (columna vertebral o vértebras), mediante va avanzando el desarrollo, la zona superior se transforma en el cerebro y lo demás en la médula espinal.

El defecto se produce cuando el tubo no se cierra correctamente en alguna parte, provocando un orificio en la columna vertebral o algún otro problema relacionado.

Los defectos más usuales son la espina bífida y la anencefalia:

  • La espina bífida supone que los huesos de la columna vertebral no lleguen a cerrase del todo, y una zona de la médula espinal sobresale por la columna vertebral, esto puede conllevar parálisis en las piernas y problemas de control de esfínteres.
  • La anencefalia es la forma más grave de defecto del tubo neural, en ella la zona superior del tubo neural que forma el cerebro no se cierra totalmente, por lo que el tejido cerebral no se desarrolla adecuadamente y termina provocando la muerte.

Las causas no se conocen con exactitud, pueden influir factores genéticos y ambientales, la  exposición materna  a  los  rayos  X  durante  la  gestación,  infecciones  como  la toxoplasmosis,  la  rubéola, la diabetes, la obesidad materna o su alimentación, la ingesta de alcohol o el tabaco, etc.; lo que sí está claro, según múltiples investigaciones, es que un déficit de folatos es una causa principal.

Tomar ácido fólico antes y durante los primeros meses del embarazo puede ayudar a prevenir defectos del tubo neural en el bebé. El ácido fólico es una vitamina B necesaria para que las células trabajen en el correcto desarrollo y crecimiento del pequeño.

La incidencia mundial de los DTN oscila entre 1-8 casos por cada 10.000 nacimientos, dependiendo de la zona geográfica donde se resida o del nivel socioeconómico de la familia. En España los datos se sitúan en 8 por cada 10.000 nacimientos.

Técnicas para practicar la asertividad

En el anterior post hablábamos sobre qué es la asertividad y sus tres tipos de conducta, en este hablaremos acerca de algunas técnicas para practicarla.

Todas las personas podemos llegar a ser asertivas, y aunque debemos ser conscientes de que cada uno es como es y actuamos en consonancia con nuestras vivencias y experiencias, no podemos limitarnos por ello, así que ármate de valor y entrena la asertividad.

Para empezar, y lo más importante, ten una actitud positiva hacia la asertividad y toma conciencia de cada momento en que surja la posibilidad de que puedas ponerla en práctica.

  • Piensa diferentes formas o situaciones donde podría darse y entrena tus respuestas.
  • Actúa en la vida real de forma asertiva y analiza y valora sus consecuencias positivas.
  • Para poner en práctica la asertividad en las relaciones con los demás:
  • Sé claro en la conversación y agrega detalles.
  • Describe la conducta del otro de forma objetiva, sin juzgar ni entrar en evaluaciones.
  • Especifica los sentimientos siempre en primera persona, de forma directa y pausada.
  • Reacciona solo a la conducta, no a la persona en sí.
  • Refuerza al otro y evita los calificativos o castigos.
  • Pide pequeños cambios y de uno en uno.
  • Presta atención a los derechos, opiniones, sentimientos, etc. de la otra persona.
  • Di claramente lo que quieres decir y observa la respuesta.
  • Intenta analizar qué sientes cuando tus conductas son pasivas o agresivas.

Existen algunas técnicas para entrenar la asertividad, por ejemplo:

Técnica del Disco Rayado:

Consiste en repetir una y otra vez tu punto de vista de forma pausada y tranquila, sin alterarse ni entrar en provocaciones.

Por ejemplo:

-Volvemos a llegar tarde al teatro por tu culpa.

-Lo siento, tenía que acabar el trabajo que tenía pendiente y no podía posponerlo más. (Disco rayado)

-Ya, pero siempre haces igual y lo dejas todo para el último momento.

-Es verdad lo que dices pero tenía que entregar el gtrabajo ya y no podía hacerlo en otro momento. (Disco rayado)

Aplazamiento Asertivo:

Consiste en posponer la respuesta hasta que sintamos que nos encontramos menos alterados y seamos capaces de responder de una manera tranquila.

Por ejemplo:

-Volvemos a llegar tarde al teatro por tu culpa.

-Mira, si te parece bien lo hablamos cuando lleguemos a casa más tranquilamente, ¿vale? (Aplazamiento asertivo).

Mensajes YO:

Mensajes en primera persona. Se usa para expresar nuestros problemas o necesidades o para proponer algún cambio. Normalmente se utiliza para definir los sentimientos, las opiniones o los deseos.

“Me siento mal cuando…”, “Opino o creo que…”, “Me gustaría que…”

Sobre todo, al utilizar esta técnica, evita los reproches, ya que sirve para expresar los sentimientos, opiniones o deseos de forma respetuosa.

Mensajes TÚ:

Son muy útiles y positivos para expresar a la otra persona aspectos positivos.

“Eres muy agradable con las personas mayores…”

¿Cómo se usa?

1. Detalla la situación.

Cuando ayer me dijiste que llegarías a casa para comer…

2. Describe los efectos de la situación.

Te estuve esperando hasta las 16 pero estaba cansada de todo el día en el trabajo y además tenía hambre…

3. Expresa tus sentimientos.

Me sentí muy mal, enfadada…

4. Si fuera necesario, podríamos pedir un cambio en la otra persona.

Me gustaría que la próxima vez que vuelva a suceder me llames para avisarme que no llegas a comer.

Oposición asertiva:

Consiste en responder de forma correcta a una situación o conducta que no nos gusta del otro.

Por ejemplo:

-No me gusta que cuando estamos hablando mires hacia otro lado…

Aceptación asertiva:

Consiste en transmitir al otro un cumplido o una opinión positiva acerca de una conducta que ha tenido.

Por ejemplo:

Me encantó cómo le hablaste el otro día a mi madre.

Existen más técnicas para entrenar la asertividad, ¿conoces alguna otra o has practicado estas que he descrito anteriormente?

La asertividad

La asertividad es un estilo de conducta descrita como socialmente hábil, ser asertivo es fundamental para mejorar las relaciones sociales con las demás personas.

Según la RAE (Real Academia Española) la asertividad es la cualidad de asertivo, y la definición de asertivo es, referente a una persona, que expresa su opinión de manera firme.

La asertividad, al fin y al cabo, es la capacidad que tienen las personas de defender sus propias ideas y de expresar sus sentimientos de forma adecuada, respetando siempre el punto de vista de los demás y actuando sin agresividad.

Al igual que en todas las habilidades sociales, en la asertividad intervienen los componentes cognitivos, emocionales y motóricos, que vienen a traducirse en aquello que se piensa, que se siente y que se hace.

Así, se pueden distinguir tres tipos de conducta en función de cómo la persona se relaciona con los demás y lo que transmite o produce en sí mismo y en los otros.

Conducta pasiva o inhibida

El individuo no expresa los sentimientos ni sus pensamientos o lo hace de forma nociva o ineficaz, anula su derecho de expresarse correctamente, mostrando cierta inferioridad frente al otro. Manifiesta inseguridad ante los demás, temor y falta de confianza sobre sí mismo. Normalmente se siente incomprendido o piensa que él mismo no es tenido en cuenta, por lo que se frustra y no consigue expresar sus opiniones, sentimientos o necesidades.

Su mensaje podría ser: “Yo doy igual, no importo, ni mis sentimientos ni mis opiniones, pero los tuyos sí”. Respeta el derecho de los demás pero no el suyo propio.

Conducta agresiva

El individuo expresa los sentimientos, opiniones, pensamientos, etc. de forma impositiva e incluso a veces violenta. Habla controlando a la otra persona, dificultando o impidiendo que esta pueda expresar su opinión, imponiendo, así, la suya propia. Considera tener la razón en lo que hace o dice y menosprecia las opiniones que son distintas a las suyas. Sus relaciones tienden a durar poco y no son agradables, ya que tiende a la dominación. Muestra sentimientos de poder y quiere lograr lo que quiere, repitiendo conductas una y otra vez, a pesar de los demás.

Su mensaje podría ser: “Esto pienso y quiero, lo que tú pienses o quieras me da igual” Respeta su propio derecho pero no el de los demás.

Conducta asertiva

El individuo expresa de forma directa sus sentimientos, pensamientos, opiniones, etc. respetando el derecho de los demás. Habla de forma que no humilla a los demás, expresa sus ideas sin imponerse sobre los otros y no deja que se aprovechen de él, defendiendo sus derechos, a la par que respeta las opiniones de los demás.

Este tipo de conducta permite relacionarse de una manera óptima y confiada, el individuo se siente pleno y seguro de sí mismo, produciendo en los demás la satisfacción de una comunicación precisa y concisa.

El mensaje podría ser: Esto es lo que pienso y siento, ¿y tú qué piensas o sientes? Respeta su propio derecho y el de los demás.

La teoría de las Inteligencias Múltiples

La Teoría de las Inteligencias Múltiples fue creada en 1983 por el psicólogo estadounidense Howard Gardner como contrapartida de lo que en ese momento existía, el paradigma de una única inteligencia.

Gardner define la inteligencia como la “capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”.

Gardner planteó que los seres humanos desarrollan varios tipos de inteligencia, junto a sus colaboradores de la Universidad de Harvard observaron que la inteligencia académica no es un componente decisivo para conocer realmente la inteligencia de un individuo.

No todas las personas disponemos de todas las inteligencias, algunas que son extremadamente buenas en el ámbito musical pueden no serlo tanto en las relaciones sociales, por ejemplo. Cada una desarrolla un tipo de inteligencia distinta.

Gardner pensaba que la inteligencia como tal no existía sino que había varias inteligencias independientes.

Inteligencias múltiples: 8 tipos de inteligencia

Es de suma importancia que reconozcamos y alimentemos todas las inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Todos somos tan diferentes en parte porque todos poseemos combinaciones distintas de inteligencias. Si reconocemos este hecho, creo que al menos tendremos más posibilidades de enfrentarnos adecuadamente a los numerosos problemas que se nos plantean en esta vida.

Howard Gardner (1987).

Su investigación le llevó a identificar hasta siete tipos de inteligencia totalmente diferentes a la que sumó una octava tiempo después: la lingüística-verbal, la musical, la lógica-matemática, la espacial, la corporal-cinestésica, la intrapersonal, la interpersonal, y la naturalista. Además, puede ser que haya una novena inteligencia, la existencial/espiritual, pero aún está pendiente de demostrar.

Gardner planteó que la inteligencia trata de la capacidad de resolver problemas y crear productos en un entorno rico en contextos.

En su teoría de las inteligencias múltiples se destaca un conjunto de capacidades y habilidades que son desarrolladas por cada individuo en función de ciertos factores, como pueden ser los sociales, personales o biológicos, en definitiva, ocho maneras de aprender y de conocer y relacionarse con el mundo a través del lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo, de la comprensión de los demás o de nosotros mismos, o del contacto con el medio o el entorno que nos rodea.

Inteligencia lingüística-verbal

Es la capacidad de controlar el lenguaje y saber comunicarse eficazmente con los demás de diferentes formas, sea verbal, no verbal, escrita, etc.  Implica la habilidad de comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura, al hablar y al escuchar.

Esta inteligencia permite hacer distintos usos del lenguaje, según Thomas Armstrong “Algunos de estos usos son la retórica (uso del lenguaje para convencer a otros de que realicen una acción determinada), la mnemotecnia (uso del lenguaje para recordar información), la explicación (uso del lenguaje para informar) y el metalenguaje (uso del lenguaje para hablar del propio lenguaje).

Algunas profesiones: Políticos, poetas, narradores, periodistas, editores, etc.

Inteligencia lógico-matemática

Es la capacidad de usar los números con eficacia, la resolución de problemas matemáticos, la comprensión de símbolos matemáticos y de razonar correctamente, incluyendo la sensibilidad a relaciones lógicas, afirmaciones o proposiciones y otras abstracciones relacionadas, la categorización, deducción, hipótesis, cálculo, etc.

Armstrong considera que los individuos con esta inteligencia más desarrollada tienen algunas de estas características: les gusta experimentar, trabajar con números, hacer preguntas y explorar patrones y relaciones.

Algunas profesiones: Científicos, contables, matemáticos, programadores informáticos, etc.

Inteligencia espacial

Es la capacidad de distinguir el mundo viso-espacial de forma concreta y realizar transformaciones que se basen en esas distinciones, implicando en ello la sensibilidad a la forma, el espacio, los colores, las líneas, y la relación entre sí. Son capaces de visualizar y representar gráficamente ideas visuales o espaciales y orientarse correctamente espacialmente.

Según Campbell, “proporciona la capacidad de pensar en tres dimensiones. Permite al individuo percibir imágenes externas e internas, recrearlas, transformarlas y modificarlas, recorrer el espacio o hacer que los objetos lo recorran y producir o decodificar información gráfica”.

Algunas profesiones: Arquitectos, interioristas, guías, cazadores, inventores, etc.

Inteligencia cinético­corporal

Es el dominio del cuerpo para expresar ideas y pensamientos y la habilidad para el uso de las manos para crear o transformar los objetos. Además incorpora habilidades como la coordinación, la velocidad, la flexibilidad, el equilibrio, la destreza, la fuerza o las capacidades propioceptivas.

Algunas profesiones: Cirujanos, mecánicos, actores, mimos, bailarines, artesanos, etc.

Inteligencia musical

Es la capacidad de percibir, diferenciar, modificar y expresar las formas musicales. Se tiene una especial sensibilidad al ritmo, el tono, la melodía y al timbre de una pieza musical. Según Armstrong “Se puede entender la música desde una perspectiva figural o «de arriba hacia abajo» (global, intuitiva), formal o «de abajo hacia arriba» (analítica, técnica), o ambas”.

Algunas profesiones: Críticos musicales, intérpretes, compositores, directores de orquesta, etc.

Inteligencia interpersonal

Es la capacidad de percibir y diferenciar los estados anímicos, los sentimientos, las motivaciones o las intenciones de otras personas, incluyendo la sensibilidad hacia las voces, los gestos o expresiones faciales y así, actuar con efectividad.

Según Campbell, “la inteligencia interpersonal es la capacidad de comprender a los demás e interactuar eficazmente con ellos”.

 Algunas profesiones: Maestros, terapeutas, consejeros, etc.

Inteligencia intrapersonal

Es la capacidad para actuar sobre un autoconocimiento, teniendo una imagen clara de sí mismo, sabiendo los pros y contras, los puntos fuertes y las limitaciones, reconociendo cada estado de ánimo por el que va pasando, sus motivaciones, intenciones o deseos, reconociendo también y gestionando de forma correcta todas sus emociones, analizándolas y reflexionando sobre ellas. Tiene la capacidad de la introspección, autocomprensión, autoestima y autodisciplina.

Según Gardner, la inteligencia intrapersonal define la capacidad de conocerse a uno mismo, así como entender, explicar y discriminar los propios sentimientos como medio de dirigir las acciones y lograr varias metas en la vida.

Inteligencia naturalista

Es la capacidad para reconocer y organizar las diferentes especies de flora y fauna existentes, teniendo cierta sensibilidad hacia el clima, los fenómenos naturales y las características geológicas de la tierra.

Para Lapalma, “Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elemento del medioambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural, incluye las habilidades de observación, experimentación, reflexión y cuestionamiento de nuestro entorno”.

La inteligencia naturalista se incorporó doce años después de la creación de la Teoría de las Inteligencias Múltiples (en el año 1999), Gardner vio necesario incluirla ya que se trataba de una inteligencia vital para la supervivencia.

¿Qué ocurre con las llamadas Inteligencias espiritual o existencial (llamada también trascendental)?

En La Inteligencia Reformulada (1999) Gardner integra a su lista una octava inteligencia, la naturalista, considerando incluir también las inteligencias espiritual, existencial y moral (esta última la descartó finalmente).

De conservarse la inteligencia moral, representaría “las capacidades o tendencias relacionadas con el carácter sagrado de la vida humana y la postura personal de cada individuo en relación con este carácter sagrado”.

Según Gardner, la Inteligencia espiritual es “la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos, así como la capacidad de situarse a sí mismo con respecto a los rasgos existenciales de la condición humana como el significado de la vida, el significado de la muerte y el destino final del mundo físico y psicológico en profundas experiencias como el amor a otra persona o la inmersión en un trabajo de arte.”

Juan Antonio Mora Mérida y Miguel Luis Martín Jorge, consideran que “La supuesta inteligencia espiritual está relacionada con a) la inquietud por cuestiones cósmicas o existenciales, más allá del plano material; b) la capacidad para alcanzar determinados estados psicológicos o experiencias consideradas espirituales; y c) el efecto que un individuo, dotado de gran fuerza espiritual, puede ejercer sobre los demás a través de sus actuaciones. Esta facultad podría ser considerada una variante de la inteligencia existencial, entendida como la capacidad de posicionarse ante cuestiones trascendentales (lo infinito, la existencia humana, el significado de la vida y la muerte, etc.)”.

La inteligencia existencial es más filosófica que otra cosa, ya que abarca preguntas cuyas respuestas son bastante trascendentales, por ejemplo: ¿Por qué existe la vida?, ¿Por qué estamos aquí?, ¿Qué hay detrás de la muerte?, ¿Qué sucederá en el futuro?, etc. Por lo que ambas inteligencias son más que parecidas, una se adentra en la otra (espiritual y existencial).