¡Felices vacaciones!

Después del curso tan complicado que hemos tenido, conviviendo con el Covid-19 y las limitaciones que hemos vivido en lo que a educación se refiere…

¡Por fin llegan las merecidas vacaciones!

Os deseo a todos unos bonitos días, que los disfrutéis, que descanséis y que recarguéis las pilas a tope, que el nuevo curso llega muy rápido.

Y con esto y un bizcochoooo… ¡Nos vemos pronto!

¡¡Hasta Septiembre!!

Desarrollo perceptivo y motor

El desarrollo perceptivo es una cualidad del desarrollo cognitivo que proporciona al ser humano interpretar y entender la información sensorial. En el primer año del pequeño este tipo de desarrollo evoluciona muy rápido, por eso es importante proporcionarles un ambiente con variedad de estímulos.

El ser humano, en su nacimiento, presenta una maduración más baja a la de cualquier otro mamífero; el bebé cuenta con algunos reflejos automáticos y la mayoría de estos desaparecen a lo largo de su primer año de vida.

El desarrollo motor en la etapa de Infantil es vital para adquirir las habilidades motrices básicas: caminar, correr, saltar, escalar, trepar, cuadrupedia, reptación, lanzar y capturar. Estas habilidades aparecen por la maduración biológica del niño y por la actividad en su entorno.

Los niños emplean su propio cuerpo para percibir todo lo que les rodea, explorando; y más adelante, el mundo exterior, a través de la manipulación y la psicomotricidad.

Estos son algunos de los hitos más importantes dentro del desarrollo perceptivo y motor entre los 0-11 años:

0-2 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Percepción visual:

  • Diferenciación de los estímulos visuales.
  • Discriminación de la luz y la oscuridad.
  • Percepción de los colores y la profundidad.
  • Desarrollo de la visión binocular.
  • Dominio de la mirada para fijarla sobre el rostro de su madre si está frente a él.

Percepción auditiva:

  • Sensibilidad hacia los estímulos auditivos.
  • Capacidad para discriminar las voces o sonidos y su localización.

Percepción táctil:

  • Sensibilidad ante los estímulos táctiles y las sensaciones de frío o calor, y ante el dolor.

Percepción olfativa y gustativa:

  • Distinción de olores y sabores, asociándolos a experiencias.

Percepción multimodal:

  • Coordinación e integración de dos o más sentidos.

DESARROLLO MOTOR

Desarrollo motor, de la motricidad gruesa y fina:

  • Mantener la cabeza erguida.
  • Mientras está tumbado boca abajo, el niño se apoya en los antebrazos y levanta su cabeza.
  • Pasar de estar boca arriba, estando tumbado, a estar hacia un lado.
  • Coger objetos usando toda la mano.
  • Pasarse el objeto de una mano a otra.
  • Sujetarse de pie, en un principio, agarrándose a algo, para después hacerlo por sí mismo.
  • Mantenerse sentado.
  • Levantarse, agarrándose a algo, cuando está sentado.
  • Gatear, caminar y correr.
  • Caminar hacia atrás.
  • Subir escaleras con ayuda para posteriormente hacerlo sin ella. –Saltar.
  • Presión en pinza.
  • Control de estos movimientos, haciéndolos voluntarios y coordinados.
  • Etc.

2-6 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Afianzamiento de logros.

DESARROLLO MOTOR

Logros importantes en su coordinación:

  • Girar al correr, salto unipodal sin ayuda, lanzar la pelota con los pies fijos.
  • Montan en triciclo para acabar montando en una bicicleta.
  • Utilizan las tijeras, escriben números y letras.
  • Usan los utensilios de cocina para comer, comienzan a ser autónomos.
  • Dominancia lateral, desarrollo del esquema corporal, primeros garabatos, dominio de la motricidad fina.
  • Etc.

6/7- 11 AÑOS

DESARROLLO PERCEPTIVO

Afianzamiento de logros.

DESARROLLO MOTOR

Nuevos logros motores:

  • Balancearse sobre un pie con los ojos cerrados, caminar sobre una barra de equilibrio, correr cada vez más rápido.
  • Mecanografiar, dibujar con detalles.
  • Ser más autónomos, abrocharse solos los botones o los cordones de las zapatillas, lavarse los dientes, asearse.
  • Etc.

Aplicaciones terapéuticas del juego

En la escuela nos podemos encontrar niños con dificultades motoras, cognitivas y/o emocionales que pueden hacer que no sigan el ritmo de la clase o que, incluso, les imposibilite jugar, lo que conlleva a la frustración, tanto en los pequeños como en el docente.

Cada actividad que se realice debe ir con las adaptaciones necesarias para que el niño pueda participar, por ello es importante la colaboración del equipo educativo, tanto para ofrecer ideas y pautas a seguir, como para servir de apoyo el día de la actividad si se requiriera.

En estos casos, el Equipo de Atención Temprana también nos puede guiar y aconsejar acerca de cuáles son las mejores actividades para realizar en el aula con un niño con este tipo de dificultades.

Podemos plantearnos ciertas preguntas para saber si la actividad que tenemos en mente es adecuada o no:

  • ¿Qué características tiene la actividad y qué pasos hay que seguir para realizarla?
  • ¿Qué hace que la actividad sea fácil o difícil?
  • ¿Se puede realizar de otra manera?
  • ¿Se pueden hacer modificaciones que hagan de la actividad más llamativa para el niño?

A continuación detallaré algunos aspectos necesarios que se deben adoptar si hay que realizar alguna adaptación:

Sobre los objetos:

Cuando vayamos a realizar una actividad o un juego se debe tener en cuenta si los materiales o los objetos son adecuados, por ejemplo, si vamos a utilizar los bloques de construcción hay que cerciorarse si estos tienen el tamaño correcto para que el niño pueda manipularlos bien, o dependiendo de la dificultad que tenga el niño, deberemos analizar la textura del material, los colores o el peso, entre otras características, para que se favorezca su uso y además le sirva para aumentar la información sensorial del mismo.

Sobre el espacio:

Debemos pensar en si la actividad o el juego se realiza en sedestación, bipedestación o decúbito, ya que estas posturas requieren que el niño pueda mantener el equilibrio y el control postural. Podemos modificarlo y hacerlo en vez de de pie en sedestación si de esta manera ayudamos al niño a tener una menor carga motora, por ejemplo, si vamos a pintar un mural sobre una mesa lo podemos hacer en el suelo.

Sobre el tiempo:

¿Cuánto dura la actividad o juego que vamos a realizar con los peques? Es una pregunta que tenemos que hacernos para saber si el niño es capaz de mantener la atención y la concentración mientras dure, ya que los niños con dificultades cognitivas es posible que les resulte difícil participar por completo, lo cual es mejor ajustar los periodos y dividir la actividad por partes, en diferentes días.

Sobre el nivel social:

Ya sabemos que existen juegos o actividades que se realizan de forma individual, paralela o en grupo.

En el individual el niño no necesita conductas para relacionarse como puede ser compartir material, la espera de turno, etc.

En el paralelo el niño debe compartir el espacio e incluso materiales.

En el grupal es cuando pueden surgir algunas dificultades, ya que el niño tiene que aprender a jugar con los demás y desarrollar aspectos importantes como la empatía. Por ello es necesario comenzar por juegos o actividades sencillas e ir subiendo de nivel según vayamos viendo al grupo.

Funciones y estructuras corporales:

Antes de comenzar con la actividad o el juego habría que analizar qué habilidades motoras, cognitivas, sensoriales y socio-afectivas van a ser necesarias, por ejemplo:

Habilidades motoras:

  • La postura.
  • La movilidad.
  • La coordinación.
  • La fuerza.
  • El esfuerzo.
  • La energía.

Habilidades cognitivas:

  • El conocimiento.
  • La organización temporal del espacio y los objetos.
  • La adaptabilidad.

Habilidades sensoriales:

  • El procesamiento visual.
  • El procesamiento táctil somato sensorial.
  • El procesamiento vestibular y propioceptivo.

Habilidades socioafectivas:

  • La expresión corporal.
  • El intercambio de información y las relaciones.
  • La empatía.
  • La reciprocidad.

Perspectiva sociocultural de Vygotsky

Vygotsky dirigió numerosos estudios sobre el pensamiento infantil. Debido a que destacó la importancia de la sociedad y la cultura para la promoción del desarrollo cognitivo, su teoría suele denominarse también perspectiva sociocultural.

Principales ideas:

Los procesos mentales complejos tienen su origen en actividades sociales; a medida que los niños se desarrollan, van interiorizando progresivamente tales procesos hasta que pueden utilizarlos sin depender de las personas que les rodean. El proceso mediante el cual las actividades sociales se convierten en actividades mentales internas, se denomina internalización. Pero no todos los procesos mentales se originan en las interacciones entre niños y adultos; algunos también proceden de las interacciones que los niños establecen con sus propios compañeros.

Durante los primeros años de vida, el pensamiento y el lenguaje se van haciendo cada vez más interdependientes. Vygotsky propuso que durante esos años, el pensamiento se produce de manera independiente del lenguaje, y cuando este aparece, suele utilizarse como un medio de comunicación y no tanto como un mecanismo de pensamiento. Pero, en torno a los dos años, el pensamiento y el lenguaje comienzan a entrelazarse: los niños empiezan a expresar su pensamiento cuando hablan y, también, a pensar con palabras.

Cuando se combina el lenguaje con el pensamiento empezamos a hablar para nosotros mismos, lo que se conoce también como habla privada. Llega un momento en que este tipo de habla evoluciona a un habla interna: los niños se hablan a sí mismos, pero ahora la hacen mentalmente y no en voz alta. Según Vygotsky, tanto el habla privada como el habla interna sirven al mismo propósito: cuando se hablan a sí mismos, los niños están aprendiendo a dirigir su propia conducta de una manera similar a como lo habían hecho antes los adultos cuando les ayudaban. Por lo tanto, el habla privada y el habla interna son casos específicos de un proceso de interiorización: los niños interiorizan progresivamente las instrucciones que inicialmente habían recibido de las personas que había a su alrededor, hasta que son capaces de dirigirse a sí mismos.

Estudios recientes apoyan la hipótesis de Vygotsky respecto a la evolución y el papel del habla privada y del habla interna. La frecuencia del habla privada audible disminuye a lo largo de los años de preescolar, si bien dicha disminución va acompañada de un incremento de los susurros y de los movimientos labiales silenciosos, lo que aparentemente refleja la transición hacia el habla interna. Es más, el habla privada aumenta cuando los niños realizan tareas muy difíciles.

– Tanto a través de las conversaciones informales como de la escolaridad formal, los adultos transmiten a los niños las diversas maneras en las que su cultura interpreta y responde al mundo. A lo largo de su interacción con los niños, los adultos comparten el significado que ellos mismos atribuyen a los objetos, acontecimientos y a la experiencia humana. En este proceso median en las situaciones que van encontrando los niños. Si bien Vygotsky, al igual que Piaget, veía interesante permitir a los niños que descubrieran algunos conceptos por sí mismos, su propuesta más importante radica en el papel que tienen los adultos cuando describen y comunican los descubrimientos de las generaciones anteriores.

En la medida en que cada cultura transmite conceptos, ideas y creencias singulares, los niños que se desarrollan en el seno de cada una, terminarán por desarrollar conocimientos, habilidades y formas de pensar diferentes.

 Por lo tanto, la teoría de Vygotsky induce a esperar una mayor diversidad entre los niños, al menos en lo que concierne a su desarrollo cognitivo, de lo que se desprende de la teoría de Piaget. Por ejemplo, en algunas culturas es frecuente utilizar mapas que se enseñan a los niños muy pronto, mientras que en otras culturas los mapas son un artilugio casi desconocido.

– Los niños pueden realizar tareas más difíciles cuando reciben la ayuda de personas cognitivamente más competentes que ellos. Vygotsky distinguió dos tipos de capacidad que los niños pueden poner de manifiesto en un momento concreto de su desarrollo.

 El nivel actual de desarrollo de un niño es el límite máximo de una tarea que es capaz de realizar de manera independiente, sin ayuda de nadie. El nivel potencial de desarrollo es el límite superior de una tarea que pueden realizar con la ayuda de una persona más competente.

Vygotsky sugirió que para captar el auténtico nivel de desarrollo cognitivo de un niño, deberíamos evaluar sus capacidad tanto de manera individual como cuando recibe ayuda de otra persona.

Lo normal es que los niños puedan realizar tareas más difíciles cuando reciben ayuda de los adultos que cuando las hacen individualmente. Por ejemplo, los estudiantes pueden resolver problemas matemáticos más difíciles cuando su profesor les ayuda a identificar los componentes cruciales del problema, y les enseña estrategias fructíferas para resolverlo.

– Las tareas difíciles promueven un desarrollo cognitivo máximo. El conjunto de tareas que los niños todavía no pueden hacer por sí mismos, pero sí con la ayuda de otras personas más competentes, recibe el nombre de zona de desarrollo próximo (ZDP) e incluye las capacidades de aprendizaje y de resolución de problemas que están a punto de empezar a desarrollarse en el niño.

Vygotsky defendía que los niños aprenden más cuando intentan resolver problemas que sólo pueden solucionar en colaboración con alguien más competente, esto es, cuando se enfrentan a tareas que están dentro de su zona de desarrollo próximo. Son los desafíos de la vida, más que el éxito fácil, lo que promueve el desarrollo cognitivo.

Los dientes del bebé

La salida de los dientes del bebé, los dientes de leche, son importantes para el desarrollo del pequeño, con ellos comenzará su andadura en el camino del masticar, y por ello debemos observar su boca con gran detenimiento.

Pero, ¿cuánto tardan en salir los dientes? ¿Es normal que haya diferencias entre niños? ¿Suelen llevar un orden de salida?

Son muchas las preguntas que suelen surgir en relación a este tema…

Como norma general, los primeros dientes salen entre los seis y los doce meses de edad, aunque no siempre es así, en algunos niños aparecen a partir de los cuatro meses, otros a partir de los doce…no comienza a ser un problema hasta que no cumplen los 14 ó 15 meses, que entonces sí habría que mirar cuál es el motivo por el cual no han aparecido ya.

También se han dado casos en los que el bebé nace con un diente, aunque no es lo habitual, claro.

Los periodos de dentición están ligados a factores hereditarios, por lo que puede ser que el retraso se deba a un patrón genético de un familiar.

Un dato interesante es que el género también influye, y es que las niñas suelen ser más precoces que los niños en lo que a la dentición se refiere.

Existe un orden de salida, aunque no siempre se respeta y como siempre, depende del ritmo de cada niño, de su evolución, el orden marcado sería:

Primero salen los incisivos centrales inferiores, seguidos por los incisivos superiores, los cuatro premolares, los caninos y, por último, los molares.

Es importante resaltar que no es motivo de preocupación que a un niño le tarden más en salir los dientes, no quiere decir que no esté sano o esté menos sano que los demás, solo lleva su propio ritmo de desarrollo, al igual que aparezcan en otro orden, no existe ningún problema asociado a la dentición.

¿Y qué pasa cuándo rompen esos primeros dientes?

A veces permanecen escondidos bajo las encías durante largo tiempo o perforan el tejido gingival de repente, cuando el diente está a punto de salir la encía se hincha y se irrita, provocando un abultamiento duro al tacto, de color blanquecino y que normalmente es doloroso para el bebé.

Los síntomas que acompañan a la salida de dientes suelen ser:

  • Irritación.
  • Molestias.
  • Dolor.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
  • Rechazo de la comida.
  • Problemas para dormir.
  • Salivación abundante.

Algunas recomendaciones para aliviar esos malestares son:

  • Coger una gasa estéril y envolver un dedo con ella para masajearle la encía.
  • Ofrecerle mordedores de goma dura, incluso puedes meterlos en el frigorífico para enfriarlos y así reducir la inflamación y que el alivio sea mayor.
  • Frotar la encía con un trocito de hielo envuelto en una gasa.
  • Existen geles para las encías, recetados por el pediatra, que calman el dolor o la molestia generada por la aparición de los dientes.

Ante cualquier duda, lo mejor es acudir al pediatra para que nos la resuelva, él nos dará las pautas que debemos seguir para ayudar a nuestro pequeño a aliviar esos molestos síntomas derivados por la aparición de los dientes de leche.

Trastorno del Aprendizaje No Verbal (TANV)

El Trastorno del Aprendizaje No Verbal (TANV), también llamado TAP (siglas de Trastorno del Aprendizaje Procedimental), está relacionado con una alteración de las funciones que se encuentran en el hemisferio derecho, que es el encargado del procesamiento de la información visual, espacial y sonora, además, tiene la capacidad de percibir y expresar emociones, controlando los aspectos no verbales de la comunicación.

El hemisferio derecho es considerado el área creativa e imaginativa del cerebro, vinculándolo con el aprendizaje rápido e innovador, pudiendo acarrear problemas en el aprendizaje, torpeza social o desorientación del espacio en caso de que exista alguna disfunción en esta área del cerebro.

El TANV es un tipo específico de trastorno del aprendizaje, aunque no están definidos los criterios diagnósticos, ya que no aparece en las categorías diagnósticas CIE-10 o DSM-IV .o DSM-5.

El TANV es un síndrome que se caracteriza por los déficit primarios en la percepción táctil y visual, en las habilidades de coordinación psicomotora y en la destreza para tratar con material o con circunstancias nuevas. En consecuencia, aparecen problemas en el aprendizaje (memoria táctil y visual) y en funciones ejecutivas (formación de conceptos, resolución de problemas, razonamiento abstracto y velocidad de procesamiento de la información). Los efectos finales de estas circunstancias son las dificultades académicas y socioemocionales.

(Rigau-Ratera et al., 2004.)

Sin embargo, la función del hemisferio izquierdo no está afectada, por lo que su percepción, atención, memoria auditiva y sus habilidades motoras simples están intactas, y algunas de las habilidades académicas podrían ser notables o sobresalientes.

Una de las áreas que nos pueden preocupar serían los problemas sociales y emocionales que suelen tener los pequeños, ya que tienen dificultades procesando la información no verbal y espacial, y esto les lleva a errar las interpretaciones de las señales sociales que van vinculadas a la comunicación no verbal.

Los niños con este trastorno les cuesta comprender las expresiones faciales, los diferentes tonos de voz o los gestos que empleamos en una conversación, llevándoles, en muchos casos, al aislamiento social, y acabando a la larga en problemas psicopatológicos como la depresión, la ansiedad, fobias, dolores de cabeza, de estómago, etc.

Algunas de las características de estos niños durante el desarrollo son:

  • Exceso de pasividad y poca exploración del medio.
  • Poco interés en los estímulos externos, sea de forma verbal o no verbal.
  • No les gusta participar en los juegos.
  • Ligero retraso en el desarrollo de las habilidades motoras y en el inicio de la marcha.
  • Escasa coordinación motora.
  • Se caen frecuentemente.
  • Dificultades en las tareas relacionadas con la vida diaria (comida, aseo, etc.)
  • Poco interés en actividades como la construcción de bloques, puzles, etc.
  • Retraso en las habilidades académicas como colorear, recortar, reconocimiento y copia de números y letras (matemáticas, lectura y escritura).
  • Dificultades para confrontar situaciones nuevas.
  • Dificultades visioperceptivas y de orientación espacial.
  • Disfunciones sociocognitivas.
  • Uso inadecuado de la pragmática verbal.
  • Déficits en la cognición social.

La sensación frustrante y de fracaso suele estar patente en estos niños debido a las dificultades que viven diariamente en su vida académica y social, por lo que afectará de forma negativa a su autoestima; ayudarles a aceptar esas dificultades y ofrecerles herramientas para afrontarlas debe ser una prioridad para el docente, que con el apoyo de la familia y el resto del equipo educativo, logrará que se centren más en sus aspectos positivos y consigan avanzar pausadamente.