En qué consiste el periodo de adaptación

El periodo de adaptación es el espacio de tiempo que transcurre desde que el niño se incorpora hasta que se integra plenamente en la escuela. Hay que tener en cuenta que los niños deben asimilar una nueva situación a la cual no están acostumbrados, ya que para muchos será la primera vez que se separan de sus cuidadores habituales, además de encontrarse en un espacio desconocido para ellos.

El periodo de adaptación es importante porque:

  • El niño adquiere confianza en el entorno y en los docentes.
  • Los padres adquieren confianza en los docentes y en la institución, además de la capacidad de separación.
  • A los docentes les facilita el conocimiento de cada uno de los niños.

Para programar el periodo de adaptación es necesario que las familias colaboren en el proceso, el centro deberá establecer previamente un contacto con los padres mediante reuniones, entrevistas personales, etc.

Pasado un tiempo se debe realizar una reunión con las familias para valorar el proceso del periodo de adaptación.

Las dificultades que podemos encontrarnos en el periodo de adaptación son:

  • Motivos laborales, que los padres no puedan realizar la adaptación, ni pueda un familiar, con lo cual será más angustiosa para ambas partes.
  • Enfermedad del niño, supone una brusca interrupción del proceso y se pierden los avances conseguidos, lo que implica que a su vuelta se deba reiniciar el proceso.
  • Que la familia dificulte la adaptación, sucede cuando la familia no confía plenamente en el centro ni en la responsabilidad de los docentes, lo que dificulta la separación.
  • Que los padres se tomen licencias que no les corresponden durante dicho periodo, opinando o decidiendo sobre lo que se hace en la escuela. Debemos dejar claro el rol de cada uno  de manera asertiva.
  • Incorporaciones durante el curso, siempre habrá de tenerse en cuenta la necesidad de un periodo de adaptación, el periodo variará en función de las necesidades concretas de cada niño.

La función docente será acompañar a los niños, consolándoles si hace falta. Conforme se vayan sintiendo más seguros, ellos mismos se irán apartando para explorar el espacio. Planificará diversas actividades que vendrán determinadas por el estado afectivo de los niños, ya que lo prioritario es su bienestar.

Poder cumplir con una adaptación flexible y a medida de cada niño permite que el vínculo entre este y el docente se establezca de forma adecuada.

Para realizar la planificación se dividirá al grupo en cuatro subgrupos de cuatro alumnoscada uno (dependerá de la edad y ratio de cada aula). Se realizará un horario para la entrada de cada subgrupo que se le entregará a los padres para que estos estén informados.

Los primeros días cada subgrupo vendrá una hora repartida a lo largo de la mañana para no coincidir entre ellos y hacerles más llevadera la incorporación.

Posteriormente se irán mezclando los subgrupos de dos en dos para que se vayan conociendo e interactuando entre ellos.

Finalmente se juntarán los cuatro subgrupos y se quedará conformada la clase.

El periodo se dará por finalizado cuando el niño se sienta lo suficientemente seguro.

La necesidad de una revolución educativa

Nadie podría contradecir lo que se decía en el programa de “Redes”, el actual sistema educativo está tan obsoleto que nuestros niños y adolescentes se aburren en las aulas, provocando un alto índice de fracaso escolar.

El papel del maestro, aunque con el paso de los años ha cambiado ligeramente, sigue estando muy ligado a la explicación de un temario y la evaluación de unos ítems para su calificación final, aunque se puedan evaluar otras destrezas.

Me planteo las siguientes preguntas, ¿por qué en los colegios se dan unas materias y no otras? ¿Por qué prevalecen materias que a la mayoría de los alumnos no les motivan? Como bien decía Sir Ken Robinson, existe una jerarquía por motivos económicos, siempre sale más rentable que el niño estudie una ingeniería que danza clásica, por ejemplo, pero por supuesto, sale perjudicada siempre la felicidad, porque quizá ese niño no quería ser ingeniero.

Creo que debemos anteponer nuestros propios intereses, nuestros sueños e ilusiones, y su consecución debe comenzar en el colegio, aprender lo que verdaderamente te gusta y te motiva. ¿Qué pasaría si, desde los coles, se fomentasen las clases de cocina, de piano o de teatro? ¿Y si los niños en vez de aprenderse de memoria los ríos usaran las TIC en forma de juego para su mejor aprendizaje de asignaturas como sociales, naturales, etc.?

En ningún caso digo de eliminar ciertos temarios importantes, sino de aprenderlos de manera más lúdica y eficaz, que los niños aprendan a través de juegos, motivados a jugar y aprender, a la vez que se incorporan al currículo más diversidad de materias como por ejemplo:

  • El ajedrez, tiene múltiples beneficios como el desarrollo de la inteligencia, la abstracción y la memoria, entre otros.
  • La filosofía, para fomentar el pensamiento y el razonamiento, la decisión y el análisis de sus propias conclusiones.
  • Las diferentes disciplinas artísticas como pueden ser la danza, la escultura, la pintura, el teatro, etc.

Es importante que se creen asignaturas orientadas a las nuevas tecnologías y la robótica, ya que el ámbito laboral nos lleva en esa dirección, y que se estudien desde infantil, tanto en centros públicos, concertados y privados. Además, los niños están más que acostumbrados a las TIC, y son verdaderos expertos desde muy pequeños.

Por otro lado, al aburrirse en clase, el niño deja de atender o molesta a sus compañeros, y es entonces cuando se le diagnostica TDAH, ¿por qué? Porque su potencial se ve sumido en una gran frustración al no poder hacer nada más que escuchar la explicación del docente, otro motivo más por el cual es necesario cambiar el sistema educativo. Los niños con altas capacidades también se ven frenados en su aprendizaje por su mala identificación, llegando igualmente a la frustración y fracaso escolar.

El docente, reprimido en muchos aspectos, debe cumplir las metas y objetivos que le marca el currículo y eso, en ocasiones, deriva en una falta de motivación y disfrute de su trabajo.

¿Qué hay que hacer para conseguir un cambio educativo? ¿Qué más motivos hacen falta? ¿Por qué continuamos con este sistema caduco que repele casi la totalidad de estudiantes y docentes?

Me imagino todo lo que podemos llegar a hacer en la educación si verdaderamente somos capaces de convertirla en un espacio de cooperación, inclusión y equidad, sería como una revolución educativa donde el docente desempeña su papel de orientador en el proceso de enseñanza-aprendizaje del alumno, y este verdaderamente consigue desarrollarse en toda su plenitud a nivel social, cognitivo, físico, etc.

El nuevo enfoque vendría de la mano de nuevas metodologías docentes que nos ayudaran a conseguir la motivación en nuestros alumnos, a través de estrategias y recursos novedosos, la implementación de las TIC en todas las aulas y la creación de nuevos espacios para la creatividad.

Es cierto que, echando la vista atrás, hemos mejorado mucho en educación, pero estamos en un momento de estancamiento donde la única vía posible es mirar hacia delante y renovarnos de cara al futuro, ofreciendo a nuestros alumnos una mejora educativa, para que puedan aprender de una manera más eficaz.

Con el paso de los años el papel del docente ha cambiado, se ha humanizado en cierto sentido, y ha pasado de ser una persona autoritaria e impositiva a ser una persona democrática, innovadora y comprometida con su trabajo y sus alumnos.

Asimismo, el alumno ha tomado el rol, no solo de escuchar al docente, sino de interactuar, participar y expresar sus pensamientos, algo totalmente impensable en el enfoque tradicional.

Tenemos una escuela alegre, llena de entusiasmo por crecer, que lo único que necesita es un enfoque diferente para impulsar a nuestros alumnos hacia un aprendizaje seguro que les motive a crecer como personas, a creer en sí mismos y a empatizar y creer en los demás.

Y debe empezar por nosotros, por nuestra formación, nuestra mentalidad y nuestra motivación por crear una educación mejor.

Principales patologías en Atención Temprana

La OMS define como recién nacido al niño que nace de la semana 37 a la 42 de gestación, considerando a todos los recién nacidos con menos de 37 semanas como recién nacidos pretérmino y de más de 42 semanas como postérmino.

Son considerados recién nacidos de riesgo:

  • A los que hayan nacido con menos de 37 semanas de gestación (recién nacidos pretérmino).
  • A los que hayan nacido con más de 42 semanas de gestación (recién nacidos postérmino).
  • A los recién nacidos que pesen menos de 2.500 gramos y a los que pesen más de 4.500 gramos.
  • A los recién nacidos cuyas madres tengan algún tipo de patología como hepatitis, rubeola, diabetes, hipertensión arterial, adicciones a alguna sustancia o droga, etc.
  • A los recién nacidos que hayan sufrido traumatismos durante el parto o tenga alguna malformación.

Otras causas de riego para los pequeños son:

  • La malnutrición materna.
  • La toma de tabaco, alcohol o drogas por parte de la madre.
  • La falta de cuidados neonatales.
  • La edad de la madre (adolescencia o edad elevada).
  • Embarazos múltiples.

RECIÉN NACIDOS PRETÉRMINO

Los recién nacidos pretérmino se pueden clasificar en:

  • Muy gran pretérmino, siendo niños con muy bajo peso (menos de 1000 gramos) y de menos de 28 semanas.
  • Gran pretérmino, siendo niños con muy bajo peso (entre 1000 y 1499 gramos) y entre 28 y 31 semanas.
  • Pretérmino leve, siendo niños de bajo peso (entre 1500 y 2499 gramos) y entre 32 y 37 semanas.

Algunos trastornos que pueden darse en este tipo de niños a causa de la inmadurez son:

  • A nivel del sistema respiratorio, apnea del prematuro, insuficiencia respiratoria, inmadurez respiratoria, cianosis central o aleteo nasal.
  • Inmadurez del sistema digestivo, ya que no tienen maduros los reflejos de succión y deglución.
  • Inmadurez del sistema termorregulador.
  • Inmadurez del sistema cardiovascular, con insistencia del ductus arterioso por la hipoxia.
  • Inmadurez del sistema nervioso y vasos cerebrales, ocasionando hemorragias intraventriculares.

Por otro lado, la reacción del niño ante los estímulos externos es inferior a lo normal, el llanto suele ser débil, el sueño se encuentra alterado, las extremidades no se flexionan o doblan, y el tono muscular está reducido a lo que suele ser lo habitual.

En el desarrollo del recién nacido pretérmino se puede encontrar una hipertonía transitoria o un retraso motor simple.

PARÁLISIS CEREBRAL INFANTIL (PCI)

Es un conjunto de alteraciones del desarrollo de la postura y del movimiento provocado por modificaciones regresivas del cerebro durante el desarrollo fetal o en la propia infancia, limitando la actividad del pequeño.

Suele ir acompañado de alteraciones sensoriales, motoras, perceptivas, conductuales, comunicativas, o cognitivas.

Dentro de estas alteraciones nos podemos encontrar con:

  • Ataxia, distonía o atetosis.
  • Limitaciones en el lenguaje o en las funciones orofaciales.
  • Déficits en varias áreas: cognición, comunicación, conductual, visual, auditiva, atencional o crisis convulsivas.

ESPINA BÍFIDA

Entre las alteraciones de la médula congénita la más habitual es el Mielomeningocele, un defecto del tubo neural en el cual los huesos de la columna no se forman correctamente. Esta afección es un tipo de espina bífida.

LA PARÁLISIS BRAQUIAL OBSTÉTRICA

Causada por la tracción del plexo braquial durante el parto, produciendo edemas, hemorragias o desgarros de las raíces nerviosas. Hay diferentes grados de gravedad.

MIOPATÍAS

Es un trastorno de la fuerza o del propio movimiento que acarrean dificultades en distintos grados, la más habitual es la Distrofia muscular de Duchenne.

“Es un desorden progresivo del músculo que causa la pérdida de su función y por lo tanto los afectados terminan perdiendo totalmente su independencia. La enfermedad es causada por una mutación en el gen que codifica la distrofina. Debido a que la distrofina está ausente, las células musculares se dañan fácilmente. La debilidad muscular progresiva lleva a problemas médicos graves. Los niños necesitan silla de ruedas alrededor de los 12 años y la expectativa de vida promedio es de 30 años. La DMD se manifiesta principalmente en los varones debido a que el gen de la DMD se encuentra en el cromosoma X. La mutación del gen que causa Duchenne, generalmente se transmite de la madre al hijo, sin embargo un 35% de los casos ocurren por mutación espontánea “de-novo”. Puede ocurrir en cualquier familia, no conoce fronteras y afecta a todas las culturas y razas.”

Asociación Duchenne Parent Project España (DPPE)

SÍNDROME DE DOWN

Es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra o una parte de él. El ser humano tiene 46 cromosomas distribuidos en 23 pares, las personas con Síndrome de Down tienen tres cromosomas en el par 21 en vez de los dos que viene siendo normal, también conocido como trisomía 21.

Además de sus características físicas, su desarrollo cognitivo puede mostrar ligeras deficiencias o más moderadas, tienen problemas de memoria y en el desarrollo del lenguaje, y pueden tener complicaciones en la salud a lo largo de su vida (patologías gastrointestinales, trastornos del sistema inmune, apneas del sueño, problemas de audición y visión, entre otros).

Aunque existen otras patologías dentro de la Atención Temprana, aquí he querido dar una breve pincelada de las más comunes.

Los métodos analítico y sintético en la enseñanza

El método analítico es un método que forma parte de una enseñanza más global, a partir de unidades con significado como pueden ser las palabras, las frases o los textos, el niño asocia significados a la palabra escrita completa, al contrario del método sintético, que lo hace a partir de unidades subléxicas, sin significado, como los fonemas, las letras y las sílabas, el niño aprende a separar las letras, después forma sílabas y por último palabras.

MÉTODO ANALÍTICO

El proceso de aprendizaje a través del método analítico es más lento que con el método sintético porque implica que el niño deba conocer todas las palabras como unidades diferentes y eso es algo que a veces lleva al fracaso, sobre todo si el texto contiene una variedad amplia de palabras.

Además, el alumno debe conocer el código escrito para poder identificar las palabras nuevas, lo que repercute, inevitablemente, en el proceso que se lleva a cabo, ya que ralentiza su aprendizaje.

Si un niño desconoce por completo, o en parte, este código, esta metodología está abocada al fracaso, sin embargo, para él, es idóneo otro tipo de método.

El método analítico se centra en enseñar desde el nivel superior para poco a poco ir bajando, con lo cual al niño le puede costar más trabajo e irá más despacio a la hora de adquirir esos conocimientos.

Se supone, según maestros que han usado este método, que los niños están más motivados porque se parte de estructuras mayores (palabras, oraciones y textos) que contienen ideas completas. Pero como contrapuesto está la inadecuada aplicación, ya que el maestro no sabe bien qué hacer y cómo llegar a las unidades mínimas, y esto puede llevar al fracaso en el aula.

MÉTODO SINTÉTICO

El método sintético comienza desde lo más bajo, que puede ser enseñarle a los niños las formas de las letras, su uso, cómo se pronuncian, etc. subiendo de nivel con cada aprendizaje nuevo, para que, de esta manera, construyan un aprendizaje significativo, aprendiendo a partir de lo que ya conocen, y esto pueda resultarles más fácil.

Es un método más sencillo, tanto para el docente, las familias y los propios niños, ya que hay mucha variedad de recursos en los que se pueden apoyar y con los que el niño se divertirá a la par que aprende.

Sería importante tener en cuenta el estado sociocultural de las familias, y por tanto, de los propios niños, ya que puede afectar en su aprendizaje.

No es lo mismo un niño de una familia con una posición social alta o media, que tenga la posibilidad de tener libros a su alrededor, donde su familia mantenga conversaciones constructivas y de calidad, y el niño pueda aprender palabras nuevas, a un niño de una familia con una posición social baja o desestructurada y no tenga las mismas oportunidades que el primero.

Según la siguiente frase: La práctica docente permite observar que mediante procedimientos diferentes se pueden alcanzar distintos tipos de resultados y que ningún método de enseñanza puede tener una superioridad inherente que le permita alcanzar de forma plenamente satisfactoria todos los resultados que se pretende, no existe el método perfecto, pero debemos adecuarnos al alumno y usar el que mejores resultados nos ofrezca.

Mendoza (1996:72)

Definitivamente, lo ideal sería trabajar con los niños desde un método mixto, un método que tiene lo mejor de ambas metodologías y que ello beneficie al alumno lo máximo posible.

La potenciación de la autoestima en el aula

Desde mi punto de vista lo más importante, cuando el docente pretende enseñar conocimientos a los alumnos, es que sea vocacional, que crea en lo que está impartiendo, y qué mejor forma de hacerlo que de una manera motivadora y creativa, ya que muchas veces no es el “qué” enseñamos, sino “cómo” lo enseñamos, puesto que este interés y entusiasmo que mostramos y reflejamos, se los estaremos trasmitiendo a nuestros alumnos, ya que es indiscutible que las actitudes que tenemos, nuestras percepciones y expectativas influyen en la vida académica, tanto en las tareas que debemos realizar, como en las metas que cada uno se propone.

«Se puede afirmar que el aprendizaje se caracteriza como un proceso cognitivo y motivacional a la vez»

G. Cabanach et al., 1996, p. 9

Muchos autores definen la motivación como un conjunto de procesos implicados en la activación, dirección y persistencia de la conducta (Beltrán, 1993a; Bueno, 1995; McClelland, 1989, etc.).

El docente debe crear un ambiente relajado para proponer a los niños actividades con las que puedan desarrollarse plenamente, desafiándoles a realizarlas lo mejor posible, dentro de sus capacidades. Considero que el aprendizaje de ciertos conocimientos supone una actividad propia del sujeto y así aproximarse a la corriente constructivista, que supone la construcción del conocimiento a través de las acciones significativas y afectivas sobre situaciones reales y probando la validez o invalidez de sus procedimientos actuando sobre dichas situaciones.

Estas acciones les ayudarán a apropiarse de los problemas, a comprender la naturaleza de las cuestiones formuladas, a configurar una representación de la situación propuesta. Para ello es necesario que el aprendizaje sea interesante y significativo y que ofrezca a los niños un aprendizaje que les motive, donde ellos sean el sujeto activo de su propia acción, en el que manipulen, experimenten y en el que ellos mismos descubran sus propios intereses, habilidades, capacidades y aptitudes.

Chamorro, 2005, p. 15

Es necesario que el docente ayude a los alumnos a desarrollar sus habilidades, fomentando la creatividad y la cooperación entre los iguales, promoviendo así el respeto entre los compañeros. Dejará que ellos mismos tomen sus propias decisiones, enseñándoles responsabilidades, siempre, eso sí, bajo su atenta mirada.

Igualmente les hará ver que los errores no son malos, que son parte del proceso de enseñanza y aprendizaje, les felicitará cuando hagan algo bien, valorará su trabajo y potenciará en ellos actitudes y pensamientos positivos para que se acepten a sí mismos y a los demás.

Actuaciones que se deben evitar:

  • Hacer comparaciones entre los alumnos, ya que se crean situaciones de competitividad y rechazo.
  • La sobreprotección hacia un alumno en concreto.
  • No juzgar a ningún alumno, cada niño lleva su propio ritmo.

En el transcurso del curso académico, en ocasiones, al docente le suele afectar el efecto pigmalión, que son las expectativas de este y su efecto en los alumnos, un trabajo desarrollado por Rosenthal y Jacobson (1968; 1980). Estos analizaron la influencia de las expectativas de los maestros en el rendimiento de los niños.
Estas expectativas, sean positivas o negativas, se terminan haciendo realidad, ya que el docente ejerce una gran influencia sobre el alumnado.
No hay que olvidar que además de fomentar en los alumnos una alta autoestima, es importante que el propio docente haga lo mismo, un docente con una baja autoestima ni podrá fomentar la de sus alumnos ni podrá enseñarles adecuadamente.

Una actividad para trabajar el autoconocimiento del niño en el aula sería la siguiente:

Le pediremos a los padres una fotografía del pequeño, necesitaremos papel continuo, pegamento, folios y pinturas.

Creamos un gran mural donde pegaremos todas las fotografías, y cada uno irá contando al resto de sus compañeros cómo es, por ejemplo sus características físicas (su color de pelo, de ojos, etc.), luego contará todo lo que le gusta y lo que no (a qué le gusta jugar, su comida favorita, qué es lo que más le gusta del colegio, etc.)
Cuando todos han acabado, el docente hará lo mismo y explicará que cada persona es diferente y especial, y la importancia de aceptarse a uno mismo y a los demás, ya que todos nos complementamos.
Para finalizar, harán un dibujo para llevárselo a casa haciendo lo que más le gusta a cada uno.
Con esta actividad favorecemos el hecho de que los niños puedan profundizar el concepto que tienen sobre sí mismos y fomentamos la mejora de la autoestima y la confianza, reforzando las cualidades y capacidades personales a través de distintas herramientas de aprendizaje. En esta etapa necesitan sentirse importantes para las personas que les rodean.

Mutismo selectivo, detección, diagnóstico e intervención

El mutismo selectivo consiste en la negativa a hablar en determinadas situaciones. En estos casos el niño, que se expresa correctamente en su familia, deja de hablar en el colegio o ante personas extrañas.

La característica esencial del mutismo selectivo es, por lo tanto, la inhibición persistente del habla en situaciones sociales específicas.

(Olivares, 2007)

Para la detección, el docente debe analizar las características de la interacción del niño y sus comportamientos de ansiedad o inhibición en momentos de interacción con los demás.

Además, a través de la observación, puede rellenar algún cuestionario donde se analicen aspectos de la expresión verbal, de la comunicación y del aprendizaje.

Respecto al diagnóstico, la Asociación Americana de Psiquiatría incluye al mutismo selectivo en el apartado de Trastornos de inicio en la infancia, la niñez y la adolescencia, y en su manual DSM-IV TR se rigen los criterios para su posterior diagnóstico, junto con algunas consideraciones, estrategias e instrumentos para su aplicación en el aula. Algunos de ellos son:

  • Incapacidad persistente a hablar en situaciones específicas a pesar de hacerlo en otras situaciones: a través de registros de recogida de información en el ámbito escolar, social y familiar, entrevistas familiares y escolares, y grabaciones familiares, se determinará con quién habla el alumno y en qué momentos, registrando el tipo de relación que mantienen y en qué contextos sucede.
  • La alteración interfiere en el rendimiento escolar o la comunicación social: a través de la observación evaluaremos su competencia curricular y social.
  • La duración de la alteración es de por lo menos 1 mes: a través de registros de observación longitudinal, entrevistas a los docentes y alargando la observación podremos descartar otros problemas, por ejemplo, un periodo de adaptación más tardío.
  • La incapacidad para hablar no se debe a una falta de conocimiento o de fluidez del lenguaje hablado requerido en la situación social: a través de vídeos o audios familiares e instrumentos de evaluación de la competencia comunicativa y lingüística se descartará que su mutismo se deba a problemas con el castellano, por ejemplo, que sea de diferente lengua materna.
  • El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de la comunicación y no aparece exclusivamente en el transcurso de un TGD, esquizofrenia o un trastorno psiquiátrico: a través de pruebas médicas, informes psicológicos y psiquiátricos o escalas para el diagnóstico diferencial del mutismo selectivo comprobaremos si se trata de un síntoma de otro trastorno psiquiátrico o de problemas emocionales.

A continuación se realiza el diagnóstico mediante una evaluación psicopedagógica, incluyendo el entorno escolar y familiar del alumno para determinar qué factores ayudan a reforzar sus conductas y qué necesidades educativas requiere.

Dentro del mutismo selectivo hay que distinguir entre los alumnos que se comunican poco porque tienen aversión a hablar, los que eligen las personas y momentos para hacerlo (mutismo selectivo), y los que poco a poco dejan de hablar del todo (mutismo total). Los dos primeros pueden desembocar en el tercero si no se interviene a tiempo.

La intervención debe realizarse en el ámbito familiar, social y escolar para conseguir una interacción verbal por parte del alumno con los adultos y niños de su entorno.

La familia debe comprender las consecuencias que puede acarrear este problema si no se adoptan las medidas necesarias para la mejora del alumno ni se estimulan sus interacciones con los demás a diario.

Por ello es importante que le ofrezcan ambientes de seguridad, comunicación, serenidad, comprensión y afecto, sin forzarle en ningún momento; Le propongan experiencias que le lleven al desarrollo psicosocial; Incidan en lo positivo, destacando sus puntos fuertes y reforzándole continuamente; Y no le protejan en exceso, entre otros.

Así mismo, según la “Guía del mutismo selectivo. Guía para la detección, evaluación e intervención precoz en la escuela” para estimular el habla se puede:

  • Enseñar al alumno a iniciar y mantener interacciones verbales con otros.
  • Reforzar las aproximaciones verbales y no verbales del niño hacia otras personas.
  • Fomentar la interacción social (y verbal) con iguales y con adultos.
  • Reforzar el círculo de amigos que tiene el niño y ampliarlo progresivamente.

En la escuela, el docente debe tener claro que el alumno podrá superar el problema si se le enfrenta con la situación que le genera esa tensión, sin embargo, si se le ofrece una situación superior, puede que este aumente su ansiedad.

Desde la escuela se debería mejorar el vínculo afectivo con el niño, potenciar las interacciones entre los niños y estos con los adultos, evitar situaciones que sostengan el comportamiento de mutismo, evitar la sobreprotección, asignar tareas de responsabilidad, mantener una estrecha relación con la familia, entre otros.

Así mismo, algunos ejemplos propuestos por la guía para la detección, evaluación e intervención precoz en la escuela para estimular el habla son:

  • Diseñar actividades de producción de sonidos y comunicación corporal.
  • Realizar actividades de habla enmascarada.
  • Reforzar la respuesta verbal del niño.
  • Plantear juegos de pareja que requieran emisiones verbales sencillas.