Condicionamiento operante o instrumental
CONDICIONAMIENTO OPERANTE O INSTRUMENTAL
Los seres humanos en todo momento estamos realizando acciones, sean de la índole que sean, y todas tienen una consecuencia que obtenemos en forma de estímulo, este es el fundamento del condicionamiento operante, también llamado condicionamiento instrumental; según Skinner, esta es la forma de aprender que tenemos gran parte de los seres vivos.
Así pues, el autor usa esta forma de aprendizaje asociativo que se basa en el aumento o en la disminución de ciertos comportamientos según cómo sean sus consecuencias, positivas o negativas.
A estos consecuentes se les llama “reforzadores” o “castigos”.
TIPOS DE CONDICIONAMIENTO OPERANTE
- Refuerzo positivo: Después del comportamiento sucede algo bueno, por lo tanto este se incrementa.
Ejemplo: Un niño estudia mucho (conducta) y saca buenas notas (RP). El niño repetirá la conducta porque es reforzado con sus calificaciones.
- Refuerzo negativo: Después del comportamiento no sucede nada o cesa algo malo que estaba ocurriendo, por lo tanto este se incrementa.
Ejemplo: Cada mañana, de camino al trabajo en coche, hay mucho tráfico y por ende, atascos. Decides salir de casa media hora antes (conducta) para ver si así hay menos tráfico, que resulta ser así (RN). A partir de entonces cada mañana sales media hora antes para evitarlo, repites la conducta.
- Castigo positivo: Después del comportamiento no sucede algo bueno, por lo tanto este disminuye.
Ejemplo: Vas al cine con un amigo y en mitad de la película os ponéis a hablar (conducta) con la consecuencia de la regañina por parte de las demás personas que están allí en la sala (CP). El siguiente día que vas al cine procuras no hablar porque sabes lo que ocurrirá después.
- Castigo negativo: Después del comportamiento sucede algo malo, por lo tanto este disminuye.
Ejemplo: Un niño sale con sus amigos y su madre le dice que tiene que estar en casa a las 12 de la noche, pero él llega a las 3 de la madrugada (conducta), así que cuando llega a casa su madre le castiga una semana sin salir (CN). Cuando le levanten el castigo, el niño procurará llegar puntual para que no le vuelvan a castigar.
LA CAJA DE SKINNER
Skinner experimentó con la conducta de animales basándose en el condicionamiento operante, usó entornos que le posibilitaban tener el control de todo lo que sucedía para poder observar qué afectaba a dicha conducta.
La caja de Skinner era una jaula para ratas con una palanca y un dispensador de comida, cada vez que la rata activaba la palanca (sea casual o deliberadamente) caía comida, de esta manera el roedor aprendía por asociación y repetía la conducta.
La frecuencia de la repetición quedaba registrada para hacer un análisis estadístico de los datos obtenidos.
Después se fueron introduciendo variantes, como las descargas eléctricas, para comprobar cómo afectaban en esa frecuencia y describir los patrones de conducta para poder predecir las acciones de los animales.
Técnicas para la mejora de la comprensión y expresión oral
Entre los cuatro y cinco años los niños ya han adquirido los aspectos más importantes del lenguaje, aunque les queda mucho por delante aún, ya que aparece la escuela, los amigos, la televisión, Internet, los libros y diferentes lecturas, los idiomas, etc.
Con el comienzo de su aprendizaje en la lectura y escritura se abre un nuevo acceso hacia diferentes lenguajes, como puede ser el matemático, aumentando su vocabulario.
No debemos olvidar que cada niño lleva un ritmo diferente de aprendizaje, con lo que debemos individualizar al máximo y hablarles en cada situación, haciéndoles partícipes a través de actividades, juegos, asambleas, etc.
Estas son algunas técnicas que podemos aprovechar y usar para mejorar la comprensión y expresión oral de nuestros alumnos o hijos:
- Narraciones, ya que su uso es muy eficaz para estimular el lenguaje oral, además el adulto tiene la opción de relatarlo de diversas maneras, con o sin gesticulación, usar entonaciones diferentes, hacer partícipes a los niños, etc. Los cuentos dan mucho juego, se puede utilizar uno con final abierto para fomentar la creatividad, planteando nuevas situaciones de los personajes, a nivel grupal o individual. Los cuentos estimulan el desarrollo del lenguaje oral y llevan al niño a un mundo de fantasía donde puede imaginar y crear su propio mundo, además, aprende sobre el mundo físico y social, sobre nuevos objetos, fenómenos y relaciones, sobre actitudes, normas y valores.
- Descripciones, se debe partir de una observación (directa o indirecta), podemos realizar todo tipo de descripciones, de animales, de objetos, de personas, de situaciones, etc. Es importante conocer bien a nuestro alumnado y colocarles correctamente en el aula para que todos puedan observar aquello que van a describir. Se puede comenzar por la manipulación (si es un objeto, por ejemplo), para que recaben la mayor información posible; el docente será su guía y les ayudará a descubrir aquellos detalles que hayan podido pasar por alto mediante preguntas.
- Diálogos, la conversación se puede dar: educador-niño, educador-grupo de niños, niño-niño, etc. El alumno debe ser capaz y tener la oportunidad de expresarse libremente, puede hablar sobre sus vivencias, sus sentimientos, dar su opinión acerca de un tema concreto, etc. Aquí debemos trabajar la escucha activa, la comprensión y la empatía por parte del grupo entero, fomentando así el respeto y la atención.
- Dramatizaciones, son muy recomendables para desarrollar el lenguaje oral, además favorecen la creatividad y con ellas se pueden descargar emociones. Todos los alumnos deben participar de una u otra manera, también se pueden turnar y cambiar los roles.
- Recitaciones, se deben usar fragmentos o textos de fácil memorización, la poesía está muy presente en la vida del alumno y el folklore ofrece una gran variedad de opciones para este fin.
- Adivinanzas y Trabalenguas, son un recurso muy bueno para ejercitar la memoria, además los niños pueden tirar de imaginación e inventarse sus propias adivinanzas, demostrando su capacidad personal de asociación. Para trabajar con los trabalenguas es importante comenzar con los de menor dificultad para, progresivamente, ir aumentándola.
Aprendizaje por observación
En otro post hablaba acerca de Bruner y los procesos de aprendizaje motivados en la creatividad y la motivación del propio niño, el aprendizaje por descubrimiento, ahora trataremos otra teoría basada en la observación como punto de aprendizaje.
Los estudios e investigaciones de Bandura acerca del aprendizaje observacional mostraron que los niños son capaces de aprender muchas cosas sin necesidad de realizarlas ni de recibir un refuerzo de forma directa, simplemente por la observación de la conducta de los demás y por la imitación.
Los componentes del aprendizaje por observación son:
- Adquisición y atención: el niño observa el modelo y reconoce los rasgos de la conducta.
- Retención y codificación simbólica:el niño almacena las conductas del modelo.
- Ejecución y reproducción: el niño acepta la conducta como correcta y con opciones de una recompensa o consecuencias positivas y la reproduce.
- Consecuencias: las conductas que reproduce pueden llevarle a consecuencias positivas o negativas.
Su experimento más famoso, donde explicó su teoría, fue el llamado “muñeco bobo”, realizado en 1961, y fue pionero en la observación de la conducta de agresividad en los niños. Bandura grabó este experimento en el cual se veía a un adulto golpeando a un muñeco inflable con aspecto de payaso para después enseñárselo a un grupo de niños y poder, así, observar su reacción.
La base de dicho experimento era demostrar que algunas conductas eran aprendidas por los niños a raíz de la imitación de modelos adultos. Participaron 36 niños y 36 niñas, de entre 3 y 5 años de edad, alumnos de la guardería de la Universidad de Stanford.
Se organizaron en tres grupos, 24 fueron expuestos al modelo agresivo, 24 al modelo no agresivo y los restantes al grupo control, después cada grupo fue dividido por sexos para que la mitad de estos estuvieran expuestos a la conducta de adultos de su mismo sexo y la otra mitad a la del sexo contrario.
Individualmente, tanto en el grupo agresivo como no agresivo, cada niño observaba las acciones que el adulto realizaba al muñeco bobo.
En el modelo agresivo podían ver cómo el adulto jugaba con los juguetes que había en la sala durante un minuto y después comenzaba a tener un comportamiento agresivo con el muñeco (le pegaba, insultaba, usaba un martillo de juguete para golpearle, etc.)
En el modelo no agresivo podían ver cómo el adulto jugaba, tanto con los juguetes como con el muñeco, de forma natural y pacífica.
El grupo de control no veía ningún tipo de vídeo.
Después de esto, cada niño fue pasando por la misma sala y con los mismos juguetes, y fueron grabados para que quedasen registrados sus comportamientos.



