Alteraciones en el oído

OTITIS

Es muy frecuente durante la infancia a partir de los 6 meses y en bebés más pequeños. Se produce por la acumulación de mucosidad en las fosas nasales o en la garganta, provocada por un catarro. Esta mucosidad alcanza el oído medio a través de la trompa de Eustaquio y se produce una inflamación del oído medio, llamada otitis.

La infección del oído medio se produce por un cúmulo de pus y fluidos, estos presionan el tímpano ocasionando un dolor muy vivo que suele hacer llorar a gritos al niño y puede ocasionarle pérdida de audición.

Ocurre sobre todo en los meses fríos, en casos muy severos se puede llegar a perforar la membrana del tímpano, el pus sale al exterior y el bebé deja de llorar, esto puede provocar una pérdida auditiva, por lo que se hace necesario un diagnóstico y tratamiento lo antes posible.

Los niños con otitis tendrán síntomas que se manifiestan en muestras de dolor intenso, los mayores dirán que les duelen los oídos pero los más pequeños estarán más irritables y llorarán más de lo habitual.

También presentarán cambios en el apetito y tendrán trastornos en el sueño, agitación e irritabilidad, supuración por los oídos, dificultad para escuchar correctamente, pérdida del equilibrio, mal olor que sale de sus oídos, diarrea, náuseas y fiebre.

Los bebés y los niños pequeños tienen una trompa de Eustaquio más corta y más angulada que los niños mayores y los hace más propensos a la otitis. Esto favorece que los mocos de la nariz pasen fácilmente al oído, donde se convierten en caldo de cultivo de virus o bacterias y se desarrolle la otitis. Así, se produce la infección que cursa con inflamación y produce dolor. La mayoría de los niños superan la tendencia a desarrollar infecciones del oído cuando tienen más de 4 años de edad.

Otras causas que pueden desencadenar la otitis son las infecciones del oído repetidas, la obstrucción infecciosa de la trompa de Eustaquio, la exposición a infecciones virales frecuentes en las escuelas infantiles, exposición pasiva al cigarrillo, uso de chupetes, antecedente familiares de infecciones auditivas frecuentes y la obstrucción alérgica de la trompa de Eustaquio.

El diagnóstico médico se realiza mediante la exploración del interior del oído con un otoscopio, un aparato que el pediatra introduce en el interior del oído para comprobar el estado del oído medio, y se completa con un examen de las vías respiratorias y de la garganta, aparte de una evaluación de los síntomas del niño. Normalmente se trata con antibióticos.

Un dato de interés es que se ha comprobado que la lactancia materna disminuye el riesgo de infecciones del oído.

TINNITUS O SILBIDOS EN LOS OÍDOS

El tinnitus provoca pitidos y zumbidos en los oídos, a todos nos ha pasado alguna vez que después de haber estado en una fiesta, concierto o evento ruidoso nos vibran los oídos; a este malestar se le denomina tinnitus, suele durar hasta que los oídos vuelven a adaptarse a los niveles sonoros considerados normales. Las personas con tinnitus severo pueden tener dificultad al hacer sus tareas diarias como por ejemplo trabajar, oír bien o dormir.

Las causas del tinnitus influyen en la pérdida de la audición, esta enfermedad puede darse por la exposición a ruidos fuertes o medicinas que haya tomado debido a otro problema. El tinnitus también puede venir acarreado de otros problemas de salud tales como alergias, presión arterial alta o baja, tumores y problemas cardíacos, la mandíbula y el cuello.

El tratamiento puede incluir el uso de audífonos, dispositivos que enmascaran los ruidos, medicinas y aprender maneras para lidiar con el ruido. Algunas personas nacen con deficiencias auditivas, los niños y adolescentes pueden perder audición por muchas razones, de hecho, muchos expertos creen que estamos perdiendo la audición a edades más tempranas que hace tan solo treinta años, ya que cada vez estamos más expuestos a numerosos ruidos con un alto volumen, como por ejemplo los cascos, la videoconsola o la televisión, entre otros.

HIPOACUSIA

La hipoacusia es la incapacidad total o parcial para oír sonidos en uno o en ambos oídos. Un bebé normal oye sonidos por debajo de cierto nivel y un bebé con hipoacusia no puede oír sonidos por debajo de ese nivel.

Por cada 1000 bebés nacidos, 3 sufren algún grado de hipoacusia o sordera parcial al nacer. Puede desarrollarse en niños que tenían una audición normal cuando eran bebés, la pérdida de audición puede darse en uno o en ambos oídos y se puede clasificar en leve, moderada, severa o profunda. En algunos casos la hipoacusia es progresiva, empeoran con el tiempo, otras veces permanecen estables.

Muy importante es el cuidado de las mujeres que planean quedarse embarazadas, es aconsejable tener todas las vacunas al día, solamente tomar los medicamentos prescritos por el médico, y hay que tener especial cuidado con la toxoplasmosis.

Factores de riesgo:

  • Antecedentes en la familia.
  • Infección provocada por virus y bacterias durante el embarazo o en el nacimiento.
  • Nacer con bajo peso.
  • Problemas en la formación de la estructura de los huesos del cráneo.
TIPOS DE HIPOACUSIA:
  • Hipoacusia conductiva: Es un problema en el oído externo o el oído medio. Las causas en niños son producidas por acumulación de cera en el oído, malformaciones en la estructura del conducto auditivo externo o el oído medio, infecciones repetitivas del oído, introducción de objetos extraños en el oído, algunas lesiones, ruptura del tímpano, mastoiditis.
  • Hipoacusia neurosensorial: Se produce por exposición de la madre (durante el embarazo) a algunos tóxicos o medicamentos, si esta ha tenido infecciones por citomegalovirus  o rubeola congénita durante los primeros meses de embarazo, enfermedades genéticas o síndrome de Down, infecciones como la meningitis bacteriana en el bebé después del nacimiento, problemas de malformación en la estructura del oído interno.
  • Hipoacusia mixta: Cuando se da una combinación de problemas conductivos y neurosensoriales, por lo que la causas puede ser cualquier combinación de las causas de ambas hipoacusia.
  • Hipoacusia central: Aparece al tener dañado el nervio auditivo o las rutas cerebrales que llevan a cabo dicho nervio, es poco común en niños y si se presenta viene causado por tumores o enfermedades que afectan a la vaina de mielina que envuelve a las neuronas.
OTROS TIPOS DE HIPOACUSIA

A veces la hipoacusia aparece en niños antes de que se desarrolle el lenguaje, hay que tener muy en cuenta cuándo aparece, así podemos distinguir:

  • Hipoacusia prelocutiva: Surge antes de que el niño haya aprendido a hablar, por lo tanto el lenguaje oral queda dificultado y da lugar a que no se dé un correcto desarrollo cognitivo del niño.
  • Hipoacusia poslocutiva: Surge después de que el niño haya comenzado a hablar, estas son más leves ya que en algunos casos hablan como las personas sin deficiencias auditivas.

Los síntomas de la hipoacusia en bebés van a depender de la edad, un bebé recién nacido con hipoacusia no se sobresalta cuando suena un ruido fuerte a su lado, los más mayores puede que no muestren ninguna reacción cuando les habla su madre/padre u otro familiar.

A los 15 meses los niños deben emplear palabras aisladas y oraciones simples de dos palabras, si no lo hacen pueden sufrir hipoacusia desde la infancia. Incluso hay niños que se les diagnostica en la escuela, ya que se observa una falta de atención o que no reaccionan igual ante las actividades de la clase.

Es muy importante la detección en edades tempranas.

Un tratamiento a tiempo puede permitir a muchos niños que desarrollen el lenguaje sin ningún retraso. Si se detecta la hipoacusia en un recién nacido, el tratamiento debe empezarse a los 6 meses. Este tratamiento va a depender del estado general del bebé y de la causa de la hipoacusia.

Tipo de tratamientos:

  • Logopedia.
  • Lenguaje de señas.
  • Implante coclear, esto se realiza en bebés que tengan una hipoacusia neurosensorial profunda, estos quedan más expuestos a sufrir meningitis bacteriana, existen vacunas que reducen el riesgo.
  • Medicamentos para las infecciones, que si se producen repetitivamente van a dar lugar a una hipoacusia conductiva.
  • Drenajes cuando se producen infecciones muy continuas.
  • Cirugía para poder corregir los problemas estructurales.

Dependiendo del tipo de hipoacusia o de su severidad se pueden conseguir muchas mejoras debido a los adelantos, sobre todo los tecnológicos que han dado lugar a los audífonos.

MASTOIDITIS

La mastoiditis en una infección del hueso mastoideo del cráneo, este hueso se encuentra detrás de la oreja. Esta infección afecta generalmente a los niños. Esta infección generalmente es causada por otitis media aguda, la infección puede pasar al hueso mastoideo, este hueso se llena de infección y su estructura se puede deteriorar.

Los síntomas son:

  • Supuración del oído.
  • Dolor en el oído y/o de cabeza.
  • Fiebre.
  • Enrojecimiento del oído por la parte de atrás.
  • Hinchazón de la parte de atrás del oído, que es donde se encuentra el mastoides.

Esta enfermedad es difícil de tratar, ya que es complicado hacer llegar los medicamentos al hueso mastoideo, suele ser necesario un tratamiento repetitivo y prolongado. Se trata con antibióticos inyectados y por vía oral.

Si los antibióticos no son efectivos es necesaria una intervención quirúrgica, para extraer la parte del hueso mastoideo y drenar la infección.

Es conveniente que cuando se dé una infección del oído sea tratada lo antes posible y con el tratamiento adecuado para evitar este tipo de infecciones que puede dar lugar a daños irreparables.

Si te interesa el tema, también puedes conocer las características del oído o su evolución.

El Síndrome de Tourette

El Síndrome de Tourette es un trastorno del desarrollo neurológico que se caracteriza por tics motores y vocales que se repiten de forma reiterada y ocurren de manera involuntaria.

Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) los trastornos de tics se dividen en 3:

  • Trastorno de tic provisional: tics motores o vocales únicos o múltiples han estado presentes < 1 año.
  • Trastorno persistente de tics (trastorno de tic crónico): tics motores o vocales únicos o múltiples (pero no tanto motores y vocales) han estado presentes durante > 1 año.
  • Síndrome de Tourette (Síndrome de Gilles de la Tourette): tanto tics motores y vocales han estado presentes durante > 1 año.

En relación al Síndrome de Tourette dice, además:

A. Los tics motores múltiples y uno o más tics vocales han estado presentes en algún momento durante la enfermedad, aunque no necesariamente de forma concurrente.

B. Los tics pueden aparecer intermitentemente en frecuencia pero persisten durante más de un año desde la aparición del primer tic.

C. Comienza antes de los 18 años.

D. El trastorno no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., cocaína) o a otra afección médica (p. ej., enfermedad de Huntington, encefalitis posvírica).

Se diagnostica cuando la persona tiene tanto tics motores como vocales durante al menos un año y se suele tratar cuando esto interfiere en la vida del pequeño (centrándonos en niños), bien sea socialmente, en sus actividades diarias, etc.

Es más común en niños que en niñas en un porcentaje de 3 niños por cada niña afectada y afecta al 1-2% de los niños en edad escolar, siendo este el trastorno de movimiento más frecuente en edad pediátrica.

Normalmente se asocia a trastornos neuropsiquiátricos como el TDAH y los trastornos obsesivo-compulsivos. Puede reproducir casi cualquier trastorno del movimiento.

El origen de este síndrome no está claro, se cree que puede estar relacionado con una disfunción de los ganglios basales, y que puede haber un patrón hereditario, pero en realidad no se conocen las causas genéticas o ambientales que lo causan.

Estos tics empiezan a darse entre los 4 y 6 años de forma leve para ir aumentando en su gravedad hasta los 10-12 años; normalmente disminuyen cuando llegan a la adolescencia, aunque en torno al 1% de los niños estos tics siguen manteniéndose en su vida adulta.

Suele iniciarse con los tics motores para posteriormente incluir los tics vocales, a veces las personas tienen sensaciones intuitivas asociadas a la aparición de los tics, estos tics pueden aparecer en forma de ecolalia, ecopraxia, palilalia y coprolalia.

  • Ecolalia y palilalia: repetición sistemática e involuntaria de sílabas, palabras o frases.
  • Ecopraxia: imitación o repetición involuntaria de gestos o movimientos.
  • Coprolalia: Impulso involuntario de verbalizar insultos o palabras indecentes u obscenas.

Algunas investigaciones asocian otros síntomas o trastornos al propio Síndrome de Tourette:

  • Trastorno por Déficit de Atención (TDAH).
  • Trastorno Obsesivo Compulsivo.
  • Trastornos del sueño.
  • Dificultades de regulación comportamental.
  • Síntomas depresivos o ansiedad.
  • Trastornos de personalidad.

Las situaciones o factores que desencadenan los tics son, entre otros:

  • El estrés o la ansiedad.
  • El aburrimiento.
  • La fatiga o el cansancio.
  • La socialización.
  • La frustración o decepción.
  • Las situaciones demasiado estimulantes o emocionales.

Si quieres saber más y ver un ejemplo de cómo es este síndrome, te dejo el enlace del tráiler de la película “Al frente de la clase”, basada en la vida de Brad Cohen, un chico que padece el Síndrome de Tourette.

Concepciones y modelos en las Altas Capacidades (II)

Continuando con lo que hablábamos en el post anterior, acerca de las diferentes concepciones y modelos sobre la Alta Capacidad, seguiremos con las concepciones fundamentadas en el CI y otras aptitudes.

Concepciones fundamentadas en el CI y otras aptitudes

Dentro de estas concepciones podemos encontrar los modelos sistémicos y los modelos basados en el desarrollo.

Modelos sistémicos

La alta capacidad como sistema depende de una confluencia de procesos psicológicos que operan en armonía.

Joseph Renzulli: modelo de los tres anillos (1978),describe dos tipos de alta capacidad, la «school-house giftedness«, que es la capacidad que va unida al ámbito académico y es medida por diferentes test para saber el CI; y la «creative-productive giftedness«, que es la capacidad que va unida a la productividad creativa, enfocada al uso de la resolución de problemas, el pensamiento inductivo, entre otros.

Puesto que únicamente el CI no puede suponer tener alta capacidad y la investigación sobre las personas creativas demuestra que tienen varios rasgos definidos y relacionados, Renzulli crea su modelo donde establece la misma importancia a uno que a otro, y lo une al compromiso que tienen que tener con la tarea, la motivación. (Figura 1: Modelo de los tres anillos de Renzulli, 1978)

Figura 1: Modelo de los tres anillos (Renzulli, 1978)

Así su modelo se basa en la combinación de la habilidad general por encima de la media, la alta creatividad y la motivación por la tarea.

La Capacidad general por encima de la media se puede dividir entre la capacidad general, donde entran el razonamiento verbal y numérico, las relaciones espaciales, la memoria y la fluencia verbal; y las aptitudes específicas, donde entran las aptitudes matemáticas, musicales o artísticas, entre otras.

Robert Sternberg: La teoría triárquica de Sternberg (1986) propone un modelo en el que se aúnan la alta capacidad cognitiva, la creatividad y la dimensión práctica. Se subdivide en otras tres teorías, la teoría componencial, donde se detallan los procesos mentales dentro de la inteligencia, la teoría experiencial, a través de sus propias vivencias, y la teoría contextual, el contexto mismo de cada persona y lo que conlleva.

El modelo WICS, propone que la alta capacidad es una combinación de creatividad, inteligencia analítica, inteligencia práctica y sabiduría. Aunque estas no tienen por qué ser innatas, heredadas, se pueden desarrollar mediante la práctica para llegar a niveles de excelencia. Además de la competencia excelente en estos dominios, Sternberg incluye las actitudes, para qué y cómo utiliza esas competencias.

Modelos basados en el desarrollo

 Se caracterizan por centrarse en factores externos influyentes.

Françoys Gagné: modelo diferenciado de dotación y talento (MDDT) (1985), tiene cinco componentes (Véase en Figura 2): Capacidades naturales (G), Talentos (T), el proceso de desarrollo del talento (D) y dos grupos de catalizadores: intrapersonales (I) y ambientales (E).

Este modelo aprecia la diferencia de los conceptos de dotación y talento, si el alumno presenta un dominio superior a la media de los demás en una o dos capacidades naturales sería dotación, si por el contrario, el dominio es en el campo de las competencias, sería talento, y este se podría potenciar a través del trabajo continuo.

Figura 2: Modelo diferenciado de dotación y talento (Gagné,1985)

Abraham Tannenbaum: modelo del desarrollo del talento de 5 factores (1997), otorga gran importancia a aspectos como el entorno social y cultural de cada persona, haciendo necesarios factores como la personalidad o la identidad cultural.

El desarrollo del talento se produciría juntando la capacidad general, las aptitudes específicas, los factores no intelectuales, la influencia ambiental y la suerte.

Franz J. Mönks: modelo de la interdependencia triádica (1992), está basado en la teoría de los tres anillos de Renzulli, Mönks sugiere que la alta capacidad es bastante activa y surge entre la persona y el contexto, añadiendo factores como la escuela, los compañeros y la familia a su modelo.

Subotnik, Olszewski-Kubilius, &Worrell: mega-modelo de desarrollo del talento, es un modelo de desarrollo integrado basado en evidencias de la ciencia psicológica que tiene las siguientes características: tiene en consideración las capacidades, el dominio de los talentos puede comenzar a cualquier edad, se potencian las oportunidades, el factor psicosocial es vital para el desarrollo del talento y por último, la persona de alta capacidad aspira a ser eminente.

Steven I. Pfeiffer: modelo tripartito (2015), sostiene que hay tres formas complementarias de ver el potencial de una persona y que hay que tener en cuenta para la posterior identificación, agrupación y educación.

Estos son: a través de la inteligencia, del alto rendimiento y del potencial para rendir de forma excepcional.

En la primera se utiliza un test para identificar a las personas con alta capacidad, de esta manera se les puede ofrecer un nivel de reto intelectual superior, a una velocidad mayor.

En la segunda se centra en los logros excepcionales obtenidos académicamente, otorgando importancia a las capacidades, destrezas, rasgos y actitudes del alumno.

En la tercera se tienen en cuenta las condiciones del alumno, la igualdad de oportunidades y su contexto social para poder ofrecerles recursos enriquecidos con los que puedan potenciar su desarrollo y que puedan rendir al máximo posible.

Concepciones que no aceptan el concepto de la alta capacidad

Dentro de esta concepción encontramos los modelos que se basan en las capacidades únicamente.

Modelos basados en capacidades

Estiman que la alta capacidad es una característica necesaria pero no es suficiente.

Howard Gardner: teoría de las inteligencias múltiples (1984), es uno de los modelos más conocidos a nivel mundial, la inteligencia se entiende como una capacidad potencial que cambia a través de las propias experiencias, circunstancias y del contexto de la persona.

Para Gardner existen ocho tipos de inteligencia:

  • Lógico-matemática
  • Lingüística
  • Espacial
  • Musical
  • Cinético- corporal
  • Interpersonal
  • Intrapersonal
  • Naturalista

Como se puede observar, existen muchos modelos sobre las altas capacidades, y cada teórico define unos factores incluyentes o no, por lo tanto, la identificación de los alumnos de AA.CC no debe realizarse únicamente a través de los test de inteligencia, sino que debe ser entendido como un proceso multidimensional (Sastre-Riba, 2008).

Concepciones y modelos en las Altas Capacidades (I)

Las diferentes concepciones o modelos sobre la Alta Capacidad dependen de la manera en que cada uno lo ve y de cómo lo traslada posteriormente al aula, cómo se realiza la identificación, la importancia que se le da al potencial, al rendimiento del alumno, a sus propias aptitudes frente a los retos que se le ofrecen, su forma de aprender, etc., y de cómo el maestro, con todo lo observado, interviene.

Estas concepciones se pueden clasificar en tres grupos:

  • Concepciones fundamentadas en el CI.
  • Concepciones fundamentadas en el CI y otras aptitudes.
  • Concepciones que no aceptan el concepto de la alta capacidad.

Concepciones fundamentadas en el CI

Dentro de las concepciones fundamentadas en el CI podemos encontrar la concepción psicométrica, que justifica que obtener una alta puntuación en un test de inteligencia significa tener una alta capacidad, condicionando así los procedimientos de identificación de los alumnos con altas capacidades. Para poder entenderla, antes habría que detallar la estructura de la inteligencia, el análisis factorial.

El análisis factorial es un método estadístico para separar un constructo (en este caso la inteligencia) en un número hipotético de factores o aptitudes que a juicio de los investigadores constituyen la base de las diferencias individuales en los resultados de un test de inteligencia. Estos factores dependen de las preguntas específicas que se plantean y de las tareas que evalúa el test”.

Roberto Ranz, en el artículo Concepción psicométrica de la alta capacidad de su blog Gestión del talento.

Este se realiza en tres fases, se le aplican diferentes test de inteligencia a un grupo de alumnos, se define la correlación entre los test que se han aplicado, y por último, se concluye con un análisis estadístico de las propias correlaciones para unificarlas en un número de factores que sinteticen el rendimiento de los alumnos en los test.

Este análisis factorial se diferencia en función del teórico que la defienda y el tipo de modelo:

Modelos de dominio general

Los modelos de dominio general evalúan a través del CI. Las primeras investigaciones sobre la alta dotación usaron los términos dotado, genio y talentoso, de modo intercambiable.

Según Francis Galton y su libro Hereditary Genius (1869), genio se define como una capacidad excepcionalmente alta e innata y se da en las familias, se hereda genéticamente.

Spearman: la teoría del factor g, en 1904 determinó que la inteligencia se comprende a partir de un factor general, al que llamó g, el cual explica el rendimiento obtenido de los alumnos al realizar los test, y por otro lado de una serie de factores específicos, llamados s, unidos a uno o dos de dichos test. Según Spearman, una persona con alta capacidad sobresale por su inteligencia general (puntuación del factor g).

En el aula, el alumno realiza el test de inteligencia y si su puntuación es igual o superior a 130, se le valora como de alta capacidad.

Las escalas de inteligencia Stanford-Binet (1916), creadas por Lewis Terman, son el fruto del trabajo de Alfred Binet y Thedore Simon en 1905 que crearon la primera escala para reconocer alumnos con retraso mental. Terman revisó su arduo trabajo y creó la primera versión de sus escalas de inteligencia.

Se establece un sistema de clasificación:

  • CI>135 moderadamente dotado
  • CI>150 excepcionalmente dotado
  • CI>180 profundamente dotado

En la última versión incorpora cinco apartados: Razonamiento Fluido, Conocimiento, Razonamiento cuantitativo, Procesamiento viso-espacial, y Memoria de Trabajo, y ha sido uno de los test más usados para evaluar la alta capacidad.

Modelos de dominio específico

Los Modelos de Dominio específico tienen en cuenta valoraciones en diferentes dominios y tipos de inteligencia.

Thurstone: la teoría de las aptitudes mentales primarias, en 1938 determinó que la inteligencia no solo se encuentra en un solo factor, sino en siete factores diferentes y específicos a los que denominó Aptitudes Mentales Primarias, compuestos por:

  • Comprensión Verbal
  • Fluidez Verbal
  • Razonamiento Inductivo
  • Visualización Espacial
  • Aptitud Numérica
  • Memoria
  • Velocidad Perceptiva

El orientador debe valorar en qué medida combina estas aptitudes y qué importancia le da a cada una para la posterior identificación de los alumnos con altas capacidades, para ello podrá combinar las puntuaciones de diferentes factores para obtener un resultado final que defina el CI para determinar una puntuación de corte; podrá también combinarlas para obtener una puntuación general, dando a cada factor una importancia diferente; podrá determinar diferentes puntuaciones para cada factor donde el alumno tenga que superarlos para que sea considerado de alta capacidad; o podrá usar un modelo mezclado, donde el alumno obtenga puntuaciones muy elevadas en uno o dos factores y en los demás o en algunos, una puntuación alta.

Guilford: las tres facetas de la inteligencia, en 1998 este teórico incluye más de 150 factores mentales a su modelo, ya que según dice, la inteligencia se comprende como si un cubo representara la intersección de tres facetas, las operaciones, los contenidos y los productos. Las operaciones corresponden a los procesos mentales simples, los contenidos a los conceptos que surgen en un problema, y los productos son las respuestas dadas.

Este modelo no ha sido muy usado porque resulta difícil obtener 150 puntuaciones de cada persona a la que se le evalúa, de ahí que los orientadores utilicen otros diferentes.

Horn, Cattell y Carroll: los modelos jerárquicos, (1966) Horn y Cattell proponen que la inteligencia se subdivide en dos factores, la inteligencia fluida, entendida como velocidad y precisión del razonamiento abstracto, y la inteligencia cristalizada, entendida como los conocimientos y el vocabulario aprendidos. Además de estos dos factores habría otros específicos.

En 1993, Carroll propuso tres estratos graduales de la mente, el estrato I comprendería las aptitudes cognitivas específicas, en el estrato II las no específicas, y en el estrato III englobaría la inteligencia general.

Los modelos de Horn y Cattell y el de Carroll se aúnan en un solo modelo (CHC), en el cual prima la importancia del factor general y se evalúan los factores del estrato II de Carroll, y resultando decisivo en la creación de las escalas de inteligencia.

Las más valoradas y utilizadas para la evaluación cognitiva de los alumnos de altas capacidades son la escala de inteligencia Stanford-Binet (SB), la escala de inteligencia de Wechsler, la escala de aptitudes BAS-II y la escala de inteligencia de Reynolds (RIAS).

La escala de inteligencia de Stanford-Binet se encuentra en su quinta edición y mide cinco factores: el razonamiento cuantitativo, el procesamiento visual-espacial, la memoria de trabajo, el razonamiento fluido y el conocimiento general.

La escala de inteligencia de Wechsler se creó en 1939, con 6 revisiones posteriores, ofrece tres puntuaciones: verbal, de ejecución y general o CI, mezcla de las dos primeras.

El WISC-IV, la última versión, muestra cuatro listas de puntuaciones: Comprensión Verbal (CV), Razonamiento Perceptivo (RP), Velocidad de procesamiento (VP) y Memoria de Trabajo (MT), además de una puntuación general o CI.

La última versión de la Wechsler Adult Intelligence Scale (WAIS-IV) contiene las mismas listas de puntuaciones que el WISC-IV e incluye la relación interpersonal, el trabajo desempeñado y el control de la vida de la propia persona.

La escala de aptitudes BAS-II es una de las más completas y utilizadas a nivel europeo, se distribuye en dos baterías, el BASS II infantil y el escolar. El escolar está formado por 6 test principales, 8 de diagnóstico, y dos de rendimiento, tiene índice general de inteligencia (CI), tres índices de aptitud intelectual y un índice general no verbal.

La escala de inteligencia de Reynolds (RIAS) tiene 6 test con puntuaciones en inteligencia general, inteligencia verbal, inteligencia no verbal y memoria general. Para procesos de screening se puede usar su versión breve (RIST).

Habilidades sociales y los tipos de conducta

El ser humano es un ser social por naturaleza y nuestra vida está enmarcada dentro de una continua interacción social. Para desenvolvernos adecuadamente ante estas circunstancias es necesario que manejemos un repertorio amplio de Habilidades Sociales (HH.SS.) en nuestra vivencia cotidiana.

Igualmente, a nivel profesional debemos mostrar una serie de habilidades sociales en nuestra relación diaria con las personas y las situaciones con las que trabajamos. De ahí la importancia cada vez mayor de las habilidades sociales en todos los ámbitos de nuestra vida (personal, familiar, laboral, social,…).

Las Habilidades Sociales son una serie de comportamientos, pensamientos y emociones que tenemos en nuestra vida diaria y que contribuyen a mejorar nuestras relaciones interpersonales.

Una definición bastante completa de habilidad social nos la ofrece Vicente E. Caballo:

“La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de conductas emitidas por un individuo, en un contexto interpersonal, que expresa los sentimientos, actitudes deseos, opiniones o derechos de ese individuo, de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás, y que generalmente resuelve los problemas inmediatos de la situación mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas.”

Tener una conducta asertiva es fundamental para mejorar las habilidades sociales y favorecer las relaciones con los demás. En este sentido, se pueden distinguir tres tipos de conducta o comportamiento en función de cómo el individuo se relaciona con los demás y lo que esto produce, tanto en la propia persona como en los otros.

Tres tipos de conducta:

Conducta pasiva: No se expresan los sentimientos ni pensamientos propios, o se hace de manera ineficaz o negativa. Se suprime el propio derecho de poder expresarse adecuadamente, mostrándose en una posición de inferioridad respecto al otro. Refleja temor e inseguridad ante los demás y falta de confianza en sí mismo. Suele reflejar timidez y miedo o incomodidad en las relaciones con los otros. La persona inhibida se siente a menudo incomprendida, no tomada en cuenta, llegando a sentirse mal consigo misma al ser incapaz de expresar sus opiniones, sentimientos o necesidades.

Conducta agresiva: Se expresan sentimientos, ideas, pensamientos, etc. a través de conductas impositivas e incluso violentas hacia los demás. El que habla controla al que escucha, impidiendo la expresión abierta del otro e imponiendo su idea. Se considera en posesión de la razón y desprecia las opiniones diferentes a la suya. Las relaciones que provoca no suelen ser duraderas ni satisfactorias, ya que se minimiza o domina a los demás. Suele aportar sentimientos de poder y de lograr lo que se quiere, por lo que se tiende a reproducir en el futuro, aunque sea a pesar de los otros. Provoca tensión en las relaciones interpersonales.

Conducta asertiva: Es la expresión directa de sentimientos, ideas, opiniones, derechos, etc. respetando el derecho de los otros. El que habla se expresa de forma que no degrada a los que escuchan. Expresa sus ideas o sentimientos sin imponerse sobre los otros, pero además no permitiendo que los demás se aprovechen de él, defendiendo sus propios derechos. A su vez, respeta y valora las opiniones de los otros. La asertividad aporta seguridad y decisión a quien la practica. Permite controlar las situaciones, decir lo que se piensa, respetar y escuchar al otro, favoreciendo la capacidad de relacionarse. La persona está más satisfecha consigo misma y con los demás. Puede cumplir o no sus objetivos, pero la hace sentirse mejor al poder expresar las opiniones. En el otro produce la satisfacción de recibir una comunicación clara y explícita, favoreciendo las relaciones con los demás.

Intervención con alumnos con TDAH

Es necesario saber que en la etapa infantil de 0 a 6 años los niños son muy inquietos, tienen atención selectiva y no son capaces de centrarse en un aspecto durante mucho tiempo, se encuentran en pleno desarrollo, es por eso por lo que se diagnostica a partir de los 7 años. Si se detecta en el aula de infantil un niño con TDAH, lo que se va a intentar es modificar, controlar y hacer desaparecer la conducta.

Intervenciones más frecuentes

“El enfoque terapéutico cognitivo-conductual ha demostrado ser la herramienta más eficaz que disponemos para reducir los comportamientos perturbadores de los niños con TDAH y aumentar los comportamientos autocontrolados”.

Soutullo y Díez, 2007

Para utilizarlo, hay que hacer partícipe a las personas encargadas de la educación del niño.

Aspectos que se trabajan con estas técnicas:

  • Desarrollo y orientación personal.
  • Resolución de conflictos.
  • Entrenamiento en auto-instrucciones.
  • Organización y planificación de la conducta en función de objetivos y metas.
  • Autorregulación emocional.
  • Entrenamiento en habilidades y estrategias internas.

Programas cognitivos-conductuales

Entrenamiento en solución de problemas

Se basa en adquirir el autocontrol a través del pensamiento secuencial apoyándose en actividades sencillas, sociales e interpersonales. Su entrenamiento se desarrolla en cuatro fases (Urueta, 2003):

  • Fase 1: Reconocimiento del problema. Se les enseña a los niños a entender cuáles son las señales que hacen aparecer un problema.
  • Fase 2: Análisis del problema. Los niños deben explicar los orígenes del problema a través del análisis y el diálogo.
  • Fase 3: Formular soluciones alternativas y valorar sus consecuencias. Los niños elaborarán diversas soluciones para seleccionar la mejor.
  • Fase 4: Pensamiento Medios Fines. Se les ayuda a expresar sus propios sentimientos, a empatizar con los demás y respetarlos, a colaborar con sus semejantes y los adultos, etc.

Entrenamiento autoinstruccional

Con esta técnica se fomenta el uso del lenguaje en la autorregulación del comportamiento para solucionar los problemas. El niño realiza actividades sencillas para que se habitúe a pensar en lo que dice. Poco a poco se va aumentando su aplicación a diversas situaciones: personales, sociales, etc. Esta técnica es muy útil para cambiar la conducta del niño mediante sus propias sugerencias, guiando así, su propia conducta.

Entrenamiento de inoculación de estrés

Esta técnica ayuda a los niños a manejar situaciones que les provoca estrés para que puedan autocontrolarse, de esta manera podrán relajarse y usar estrategias adaptativas para su vida diaria.

Modelado participativo

Esta técnica se basa en el aprendizaje observacional y el profesor ejerce de estímulo provocando así conductas o pensamientos en los niños, sirviendo tanto para adquirir conductas o habilidades como para inhibir o desinhibir conductas determinadas.

Utilización de contingencias

Con esta técnica se controlan los factores ambiente partícipes en las alteraciones del trastorno, favoreciendo los procedimientos cognoscitivos que provocan las conductas y estrategias alternativas.

Costo de respuesta

El niño pierde un privilegio a causa de una conducta inadecuada, se le quita en el mismo momento de realizarla para así conseguir que reduzca ese comportamiento. Esta técnica es muy eficaz como retroalimentación negativa para los niños que muestran este tipo de trastornos.

Economía de fichas

Es utilizada para fomentar la conducta esperada por el docente a través de los reforzamientos.

Krasner (1971, citado en Trull 2003) señala tres razones para el uso de este procedimiento:

“a) debe haber una especificación clara y cuidadosa de los comportamientos deseables que se reforzarán;

b) debe establecerse un reforzador definido con claridad (por ejemplo fichas de plástico, tarjetas o monedas);

y c) se fijan reforzadores de respaldo. Estos pueden ser privilegios especiales u otras cosas deseadas por el paciente”.

Retroalimentación

Es un reforzador condicionado que hace referencia al conocimiento de los resultados de la propia ejecución y no siempre incluye eventos adicionales que pudieran ser reforzantes por mérito propio”. (Kazdin, 2000)

Reforzadores sociales

Se aplican fácilmente en la vida diaria del niño y en un sinfín de situaciones, se incluyen las caricias, el afecto, las palabras amables y de aprobación, las sonrisas, etc. Este refuerzo debe obtenerlo el niño con su buen comportamiento.

Reforzador positivo

Gracias a esta técnica, en el niño aumentan las conductas deseadas por el docente. Al niño se le ofrece un refuerzo positivo si su comportamiento es el adecuado.

Técnica de la Tortuga

Esta técnica se usa con todo el grupo y se cuenta la historia de una tortuga, la cual tiene una conducta similar al niño con TDAH. Es muy útil, ya que se hace partícipe a toda la clase para poder ayudar al niño en cuestión.

Es necesario ser constante y no decaer. Según Barkley, antes de decidir que un programa de modificación de conducta no funciona debe ponerse a prueba, al menos, durante dos semanas.

Barkley, 2001

Cuento de la tortuga


En una época muy remota vivía una tortuga joven y elegante. Tenía (x) años de edad y justo entonces acababa de empezar (X) curso. Se llamaba Tortuguita.
A Tortuguita no le gustaba ir al colegio. Prefería estar en casa con su madre y su hermanito. No quería estudiar ni aprender nada de nada; sólo le gustaba correr y jugar con sus amigos o pasar las horas muertas viendo la televisión. Le parecía horrible tener que hacer cuentas y más cuentas; y aquellos horribles problemas de matemáticas que nunca entendía. Odiaba con toda el alma leer y lo hacía bastante mal y era incapaz de acordarse de apuntar los deberes que le mandaban. Tampoco se acordaba nunca de llevar los libros al colegio.
En clase, jamás escuchaba a la profesora y se pasaba el rato haciendo ruidos que volvían locos a todos. Cuando se aburría, y sucedía muy a menudo, interrumpía la clase chillando o diciendo tonterías que hacían reír a todos. En ocasiones, intentaba trabajar pero lo hacía rápido para terminar cuanto antes y se volvía loca de rabia cuando, al final, le decían que lo había hecho mal.
Cuando esto sucedía arrugaba las hojas o las rompía en mil pedazos. Así transcurrían los días.
Cada mañana, camino del colegio, se decía a sí misma que iba a esforzarse todo lo posible para que no la castigasen en todo el día. Pero, al final, siempre acababa metida en algún lío. Casi siempre se enfurecía con alguien y se peleaba constantemente, aunque sólo fuera porque creía que el que le había empujado en la cola lo había hecho a propósito. Se encontraba siempre metida en dificultades y empezó a estar harta del colegio. Además, una idea empezó a rondarle por la cabeza; «soy una tortuga muy mala», se decía. Estuvo pensando esto mucho tiempo sintiéndose mal, muy mal.
Un día, cuando se sentía más triste y desanimada que nunca, se encontró con la tortuga más grande y más vieja de la ciudad. Era una tortuga sabia, tenía por lo menos 100 años y su tamaño era enorme. La tortuga sabia se acercó a Tortuguita y le preguntó qué le ocurría. Tortuguita tardó en responder impresionada por semejante tamaño. Pero la vieja tortuga era tan bondadosa como grande y estaba deseosa de ayudarla. «¡Hola!», dijo con
voz inmensa y rugiente, «voy a contarte un Secreto. ¿No comprendes que llevas sobre ti la solución para los problemas que te agobian?»
Tortuguita no sabía de qué le estaba hablando. « ¡Tu caparazón, tu caparazón!», exclamó la tortuga sabia, « ¡para eso tienes una coraza! Puedes esconderte en su interior siempre que te des cuenta de que lo que estás haciendo o diciendo te da rabia. Entonces, cuando te encuentres dentro de tu concha dispondrás de un momento de tranquilidad para estudiar tu problema y buscar la mejor solución. Así que, ya lo sabes, la próxima vez que te irrites, métete inmediatamente en tu caparazón».
A Tortuguita le gustó la idea y estaba impaciente por probar su nuevo secreto en el colegio.
Llegó el día siguiente y, de nuevo, Tortuguita cometió un error que estropeó su hoja de papel blanco y reluciente, empezó a experimentar otra vez sentimientos de furia y rabia, y cuando estaba a punto de perder la paciencia y arrugar la hoja, se acordó de lo que le había dicho la vieja tortuga. Rápida como el rayo, encogió sus brazos, piernas y cabeza, apretándolas contra su cuerpo, deslizándose hacia el interior de su caparazón. Permaneció así hasta que tuvo tiempo de pensar qué era lo mejor que podía hacer para resolver su problema con la hoja. Fue estupendo para ella encontrarse allí tan tranquila y confortable dentro de su concha donde nadie podía molestarla.
Cuando por fin salió de su concha, se quedó sorprendida al ver que su profesora le miraba sonriente. Tortuguita explicó que se había puesto furiosa porque había cometido un error. La profesora le dijo que estaba orgullosa de ella porque había sabido controlarse. Luego, entre las dos, resolvieron el fallo de la hoja. Parecía increíble que con una goma y borrando con cuidado, la hoja pudiera volver a quedar limpia.
Tortuguita continuó aplicando su secreto mágico cada vez que tenía problemas, incluso en el recreo. Pronto, todos los niños que habían dejado de jugar con ella por su mal carácter, descubrieron que ya no se enfurruñaba cuando perdía en un juego ni pegaba a todo el mundo por cualquier motivo. Al final de curso, Tortuguita aprobó todo y jamás le faltaron amigos.