La teoría de las Inteligencias Múltiples

La Teoría de las Inteligencias Múltiples fue creada en 1983 por el psicólogo estadounidense Howard Gardner como contrapartida de lo que en ese momento existía, el paradigma de una única inteligencia.

Gardner define la inteligencia como la “capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas”.

Gardner planteó que los seres humanos desarrollan varios tipos de inteligencia, junto a sus colaboradores de la Universidad de Harvard observaron que la inteligencia académica no es un componente decisivo para conocer realmente la inteligencia de un individuo.

No todas las personas disponemos de todas las inteligencias, algunas que son extremadamente buenas en el ámbito musical pueden no serlo tanto en las relaciones sociales, por ejemplo. Cada una desarrolla un tipo de inteligencia distinta.

Gardner pensaba que la inteligencia como tal no existía sino que había varias inteligencias independientes.

Inteligencias múltiples: 8 tipos de inteligencia

Es de suma importancia que reconozcamos y alimentemos todas las inteligencias humanas y todas las combinaciones de inteligencias. Todos somos tan diferentes en parte porque todos poseemos combinaciones distintas de inteligencias. Si reconocemos este hecho, creo que al menos tendremos más posibilidades de enfrentarnos adecuadamente a los numerosos problemas que se nos plantean en esta vida.

Howard Gardner (1987).

Su investigación le llevó a identificar hasta siete tipos de inteligencia totalmente diferentes a la que sumó una octava tiempo después: la lingüística-verbal, la musical, la lógica-matemática, la espacial, la corporal-cinestésica, la intrapersonal, la interpersonal, y la naturalista. Además, puede ser que haya una novena inteligencia, la existencial/espiritual, pero aún está pendiente de demostrar.

Gardner planteó que la inteligencia trata de la capacidad de resolver problemas y crear productos en un entorno rico en contextos.

En su teoría de las inteligencias múltiples se destaca un conjunto de capacidades y habilidades que son desarrolladas por cada individuo en función de ciertos factores, como pueden ser los sociales, personales o biológicos, en definitiva, ocho maneras de aprender y de conocer y relacionarse con el mundo a través del lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo, de la comprensión de los demás o de nosotros mismos, o del contacto con el medio o el entorno que nos rodea.

Inteligencia lingüística-verbal

Es la capacidad de controlar el lenguaje y saber comunicarse eficazmente con los demás de diferentes formas, sea verbal, no verbal, escrita, etc.  Implica la habilidad de comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura, al hablar y al escuchar.

Esta inteligencia permite hacer distintos usos del lenguaje, según Thomas Armstrong “Algunos de estos usos son la retórica (uso del lenguaje para convencer a otros de que realicen una acción determinada), la mnemotecnia (uso del lenguaje para recordar información), la explicación (uso del lenguaje para informar) y el metalenguaje (uso del lenguaje para hablar del propio lenguaje).

Algunas profesiones: Políticos, poetas, narradores, periodistas, editores, etc.

Inteligencia lógico-matemática

Es la capacidad de usar los números con eficacia, la resolución de problemas matemáticos, la comprensión de símbolos matemáticos y de razonar correctamente, incluyendo la sensibilidad a relaciones lógicas, afirmaciones o proposiciones y otras abstracciones relacionadas, la categorización, deducción, hipótesis, cálculo, etc.

Armstrong considera que los individuos con esta inteligencia más desarrollada tienen algunas de estas características: les gusta experimentar, trabajar con números, hacer preguntas y explorar patrones y relaciones.

Algunas profesiones: Científicos, contables, matemáticos, programadores informáticos, etc.

Inteligencia espacial

Es la capacidad de distinguir el mundo viso-espacial de forma concreta y realizar transformaciones que se basen en esas distinciones, implicando en ello la sensibilidad a la forma, el espacio, los colores, las líneas, y la relación entre sí. Son capaces de visualizar y representar gráficamente ideas visuales o espaciales y orientarse correctamente espacialmente.

Según Campbell, “proporciona la capacidad de pensar en tres dimensiones. Permite al individuo percibir imágenes externas e internas, recrearlas, transformarlas y modificarlas, recorrer el espacio o hacer que los objetos lo recorran y producir o decodificar información gráfica”.

Algunas profesiones: Arquitectos, interioristas, guías, cazadores, inventores, etc.

Inteligencia cinético­corporal

Es el dominio del cuerpo para expresar ideas y pensamientos y la habilidad para el uso de las manos para crear o transformar los objetos. Además incorpora habilidades como la coordinación, la velocidad, la flexibilidad, el equilibrio, la destreza, la fuerza o las capacidades propioceptivas.

Algunas profesiones: Cirujanos, mecánicos, actores, mimos, bailarines, artesanos, etc.

Inteligencia musical

Es la capacidad de percibir, diferenciar, modificar y expresar las formas musicales. Se tiene una especial sensibilidad al ritmo, el tono, la melodía y al timbre de una pieza musical. Según Armstrong “Se puede entender la música desde una perspectiva figural o «de arriba hacia abajo» (global, intuitiva), formal o «de abajo hacia arriba» (analítica, técnica), o ambas”.

Algunas profesiones: Críticos musicales, intérpretes, compositores, directores de orquesta, etc.

Inteligencia interpersonal

Es la capacidad de percibir y diferenciar los estados anímicos, los sentimientos, las motivaciones o las intenciones de otras personas, incluyendo la sensibilidad hacia las voces, los gestos o expresiones faciales y así, actuar con efectividad.

Según Campbell, “la inteligencia interpersonal es la capacidad de comprender a los demás e interactuar eficazmente con ellos”.

 Algunas profesiones: Maestros, terapeutas, consejeros, etc.

Inteligencia intrapersonal

Es la capacidad para actuar sobre un autoconocimiento, teniendo una imagen clara de sí mismo, sabiendo los pros y contras, los puntos fuertes y las limitaciones, reconociendo cada estado de ánimo por el que va pasando, sus motivaciones, intenciones o deseos, reconociendo también y gestionando de forma correcta todas sus emociones, analizándolas y reflexionando sobre ellas. Tiene la capacidad de la introspección, autocomprensión, autoestima y autodisciplina.

Según Gardner, la inteligencia intrapersonal define la capacidad de conocerse a uno mismo, así como entender, explicar y discriminar los propios sentimientos como medio de dirigir las acciones y lograr varias metas en la vida.

Inteligencia naturalista

Es la capacidad para reconocer y organizar las diferentes especies de flora y fauna existentes, teniendo cierta sensibilidad hacia el clima, los fenómenos naturales y las características geológicas de la tierra.

Para Lapalma, “Es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elemento del medioambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural, incluye las habilidades de observación, experimentación, reflexión y cuestionamiento de nuestro entorno”.

La inteligencia naturalista se incorporó doce años después de la creación de la Teoría de las Inteligencias Múltiples (en el año 1999), Gardner vio necesario incluirla ya que se trataba de una inteligencia vital para la supervivencia.

¿Qué ocurre con las llamadas Inteligencias espiritual o existencial (llamada también trascendental)?

En La Inteligencia Reformulada (1999) Gardner integra a su lista una octava inteligencia, la naturalista, considerando incluir también las inteligencias espiritual, existencial y moral (esta última la descartó finalmente).

De conservarse la inteligencia moral, representaría “las capacidades o tendencias relacionadas con el carácter sagrado de la vida humana y la postura personal de cada individuo en relación con este carácter sagrado”.

Según Gardner, la Inteligencia espiritual es “la capacidad para situarse a sí mismo con respecto al cosmos, así como la capacidad de situarse a sí mismo con respecto a los rasgos existenciales de la condición humana como el significado de la vida, el significado de la muerte y el destino final del mundo físico y psicológico en profundas experiencias como el amor a otra persona o la inmersión en un trabajo de arte.”

Juan Antonio Mora Mérida y Miguel Luis Martín Jorge, consideran que “La supuesta inteligencia espiritual está relacionada con a) la inquietud por cuestiones cósmicas o existenciales, más allá del plano material; b) la capacidad para alcanzar determinados estados psicológicos o experiencias consideradas espirituales; y c) el efecto que un individuo, dotado de gran fuerza espiritual, puede ejercer sobre los demás a través de sus actuaciones. Esta facultad podría ser considerada una variante de la inteligencia existencial, entendida como la capacidad de posicionarse ante cuestiones trascendentales (lo infinito, la existencia humana, el significado de la vida y la muerte, etc.)”.

La inteligencia existencial es más filosófica que otra cosa, ya que abarca preguntas cuyas respuestas son bastante trascendentales, por ejemplo: ¿Por qué existe la vida?, ¿Por qué estamos aquí?, ¿Qué hay detrás de la muerte?, ¿Qué sucederá en el futuro?, etc. Por lo que ambas inteligencias son más que parecidas, una se adentra en la otra (espiritual y existencial).

Aplicaciones terapéuticas del juego

En la escuela nos podemos encontrar niños con dificultades motoras, cognitivas y/o emocionales que pueden hacer que no sigan el ritmo de la clase o que, incluso, les imposibilite jugar, lo que conlleva a la frustración, tanto en los pequeños como en el docente.

Cada actividad que se realice debe ir con las adaptaciones necesarias para que el niño pueda participar, por ello es importante la colaboración del equipo educativo, tanto para ofrecer ideas y pautas a seguir, como para servir de apoyo el día de la actividad si se requiriera.

En estos casos, el Equipo de Atención Temprana también nos puede guiar y aconsejar acerca de cuáles son las mejores actividades para realizar en el aula con un niño con este tipo de dificultades.

Podemos plantearnos ciertas preguntas para saber si la actividad que tenemos en mente es adecuada o no:

  • ¿Qué características tiene la actividad y qué pasos hay que seguir para realizarla?
  • ¿Qué hace que la actividad sea fácil o difícil?
  • ¿Se puede realizar de otra manera?
  • ¿Se pueden hacer modificaciones que hagan de la actividad más llamativa para el niño?

A continuación detallaré algunos aspectos necesarios que se deben adoptar si hay que realizar alguna adaptación:

Sobre los objetos:

Cuando vayamos a realizar una actividad o un juego se debe tener en cuenta si los materiales o los objetos son adecuados, por ejemplo, si vamos a utilizar los bloques de construcción hay que cerciorarse si estos tienen el tamaño correcto para que el niño pueda manipularlos bien, o dependiendo de la dificultad que tenga el niño, deberemos analizar la textura del material, los colores o el peso, entre otras características, para que se favorezca su uso y además le sirva para aumentar la información sensorial del mismo.

Sobre el espacio:

Debemos pensar en si la actividad o el juego se realiza en sedestación, bipedestación o decúbito, ya que estas posturas requieren que el niño pueda mantener el equilibrio y el control postural. Podemos modificarlo y hacerlo en vez de de pie en sedestación si de esta manera ayudamos al niño a tener una menor carga motora, por ejemplo, si vamos a pintar un mural sobre una mesa lo podemos hacer en el suelo.

Sobre el tiempo:

¿Cuánto dura la actividad o juego que vamos a realizar con los peques? Es una pregunta que tenemos que hacernos para saber si el niño es capaz de mantener la atención y la concentración mientras dure, ya que los niños con dificultades cognitivas es posible que les resulte difícil participar por completo, lo cual es mejor ajustar los periodos y dividir la actividad por partes, en diferentes días.

Sobre el nivel social:

Ya sabemos que existen juegos o actividades que se realizan de forma individual, paralela o en grupo.

En el individual el niño no necesita conductas para relacionarse como puede ser compartir material, la espera de turno, etc.

En el paralelo el niño debe compartir el espacio e incluso materiales.

En el grupal es cuando pueden surgir algunas dificultades, ya que el niño tiene que aprender a jugar con los demás y desarrollar aspectos importantes como la empatía. Por ello es necesario comenzar por juegos o actividades sencillas e ir subiendo de nivel según vayamos viendo al grupo.

Funciones y estructuras corporales:

Antes de comenzar con la actividad o el juego habría que analizar qué habilidades motoras, cognitivas, sensoriales y socio-afectivas van a ser necesarias, por ejemplo:

Habilidades motoras:

  • La postura.
  • La movilidad.
  • La coordinación.
  • La fuerza.
  • El esfuerzo.
  • La energía.

Habilidades cognitivas:

  • El conocimiento.
  • La organización temporal del espacio y los objetos.
  • La adaptabilidad.

Habilidades sensoriales:

  • El procesamiento visual.
  • El procesamiento táctil somato sensorial.
  • El procesamiento vestibular y propioceptivo.

Habilidades socioafectivas:

  • La expresión corporal.
  • El intercambio de información y las relaciones.
  • La empatía.
  • La reciprocidad.

Las TIC y el trastorno del aprendizaje

Las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación son un grupo de herramientas que presentan de manera variada el acceso a la información, facilitan el aprendizaje y el desarrollo de las diferentes habilidades de cada persona, adecuándose al ritmo de cada una.

Algunos de los ejemplos más conocidos son las pizarras digitales, las Apps, los podcats, las webs o los blogs, entre muchos otros.

Las TIC pueden ser una herramienta decisiva para mejorar la comunicación y fomentar la inclusión en el aula de los alumnos con dificultades de aprendizaje. Cada vez se va generalizando más su uso, tanto en las escuelas como en el ámbito familiar o social, aportando más y mejores oportunidades de aprendizaje a estos alumnos.

Tienen, además, un poder especial para la inclusión social, su buen uso mejora la memoria semántica, ayuda a concentrarse, comprender mejor lo abstracto, favorecer la corrección de los trastornos del lenguaje y la propia reflexión.

Los alumnos tienden a ser más constantes para la realización de sus tareas y se sienten más motivados hacia el aprendizaje, ya que se realiza de manera lúdica y divertida, lo que, a su vez, favorece a su autonomía a la par que mejora su adquisición de conocimientos.

El docente debe permitir los recursos pertinentes para alcanzar los objetivos del currículo en la medida de lo posible, utilizando las TIC como instrumento educativo, equiparando las oportunidades, para así, contrarrestar las dificultades que conlleva las discapacidades de los alumnos.

De esta manera su aprendizaje será aún mayor, y todo el grupo, incluido el alumno con necesidades específicas, aprenderá de una forma más dinámica y menos formal.

Estas son algunas de las herramientas que podemos encontrar en la red para trabajar con nuestros alumnos con dificultades de aprendizaje:

  • Aula PT es un blog con multitud de recursos para descargar, sirviendo de apoyo al docente, y así, poder trabajar mejor con alumnos de Necesidades Educativas Especiales. Abarca desde la etapa de infantil hasta secundaria y disponen también de App.
  • El proyecto emociones es una aplicación para ayudar a los niños con TEA a desarrollar su empatía y sus habilidades sociales a través de diversas actividades:

             Nivel 1: Actividades con pictogramas.

             Nivel 2: Actividades con pictogramas de color.

             Nivel 3: Actividades con imágenes reales.

             Nivel 4: Actividades sobre relación entre la situación y emoción.

             Nivel 5: Actividades sobre relación entre creencia y emoción.

  • Dyseggxia es un juego para teléfonos móviles específico para niños con dislexia, para ayudarles con sus problemas de lectura y escritura, dividido en tres niveles, fácil, medio y difícil.
  • Azahar es un grupo de aplicaciones dirigidas a niños con autismo o alguna discapacidad intelectual para ayudarles en la comunicación de su día a día y en general, mejorar su autonomía, a través de pictogramas, imágenes y sonidos.
  • El proyecto aprender va enfocado a alumnos con dificultades de aprendizaje, promoviendo su desarrollo en las capacidades físicas, afectivas, cognitivas y comunicativas, promoviendo su autonomía y fomentando su integración social.
  • Albor aparece por la exigencia de usuarios y profesionales de poder ayudar a las personas con discapacidad en su acceso al ordenador, contiene una amplia variedad de recursos educativos.

Características del desarrollo lingüístico

Una de las habilidades en las que los bebés demuestran grandes competencias es en la adquisición del lenguaje. Los niños de todo el mundo siguen la misma secuencia de desarrollo en las primeras etapas del lenguaje, lo que no significa que todos adquieran el lenguaje en idéntico periodo de tiempo (Berger, 2007).

Es importante recordar que existen grandes diferencias individuales en la adquisición del lenguaje, y que no todos los niños siguen la misma ruta para la adquisición del léxico. Así, se distingue entre los niños referenciales, o aquellos cuyas primeras palabras se refieren a objetos y nombres comunes, y niños expresivos, o aquellos cuyas primeras palabras son de uso personal social y con función gramatical.

Cabello y Ato, 2009.

El rápido aprendizaje del lenguaje que se produce en los dos primeros años puede explicarse de muchas formas, y se han formulado diferentes teorías al respecto.

Por ejemplo, una teoría afirma que los adultos deben enseñarlo, reforzando todas las expresiones verbales del bebé con el empleo de palabras para describir los diferentes objetos y experiencias de la vida del bebé.

Otra teoría se basa en el denominado “sistema de adquisición del lenguaje” innato, lo que presupone que si se da un ambiente y una exposición al lenguaje normales, los bebés aprenderán a hablar.

Una tercera teoría pone el énfasis en la interacción social, lo que implica que los bebés aprenderán el lenguaje a medida que las personas que lo rodeen y el contexto social les apoye y les refuerce.

Por último, el modelo híbrido combina los enfoques de estas tres teorías.

Como los bebés varían en cuanto a su contexto cultural, su estilo de aprendizaje y las características de sus familias y los entornos inmediatos de esos primeros años de vida, cada teoría puede ser útil para describir un aspecto particular del aprendizaje del lenguaje en determinado momento y lugar y para cada niño en particular (Berger, 2007).

En todo caso, se trata de uno de los procesos más sorprendentes en el desarrollo humano, y el que más contribuye al proceso de convertirse en “persona”, puesto que el uso del lenguaje es una de las características básicas de lo que “nos hace humanos”.

0-2 AÑOS

  • Misma secuencia de desarrollo en el lenguaje sin importar la procedencia del niño.
  • Tres teorías sobre el aprendizaje el lenguaje:
    • El niño tiene un sistema innato de adquisición del lenguaje.
    • Los adultos enseñan al niño el lenguaje.
    • Modelo híbrido que engloba ambas teorías.

  • Diferentes formas de comunicación según su edad (Berger, 2007):
    • 0-2 meses: Comunicación refleja, llantos, movimientos y expresiones faciales.
    • 2 meses: Serie de ruidos característicos como murmullos, quejidos, llantos o risas.
    • 3-6 meses: Nuevos sonidos como chillidos, rezongos, canturreos o sonidos vocálicos.
    • 6-10 meses: Balbuceo, con sonidos vocálicos y consonánticos repetidos en sílabas.
    • 10-12 meses: Comprensión de palabras sencillas, entonaciones similares a las del habla, vocalizaciones que tienen sentido para quienes mejor le conocen. Los bebés sordos expresan los primeros signos y los oyentes usan gestos para comunicarse.
    • 12 meses: Primeras palabras reconocibles.
    • 13-18 meses: Desarrollo lento del vocabulario, hasta unas 50 palabras.
    • 18 meses: Eclosión del vocabulario, tres o más palabras diarias aprendidas. Variación en el aprendizaje.
    • 21 meses: primeras frases de dos palabras.
    • 24 meses: Frases con varias palabras. La mitad de las expresiones suelen ser de dos o más palabras.

2-6 AÑOS

  • Progresos a nivel de sintaxis.
  • Aumento de vocabulario.
  • Dominio de las reglas gramaticales con errores de sobrerregulación.
  • Aparición del habla privada.
  • Características del logro según su edad (Berger, 2007):
    • 2 años: 100-200 palabras y oraciones de 2-6 palabras. Uso de plurales, pronombres, verbos, adjetivos y multitud de sustantivos.
    • 3 años: 1000-5000 palabras y oraciones de 3-8 palabras. Uso de conjunciones, adverbios, artículos. Preguntas con ¿Por qué?
    • 4 años: 3000-10000 y oraciones de 5-20 palabras. Uso de proposiciones dependientes y multitud de preguntas con ¿Por qué?, ¿Cómo? Y ¿Cuándo?
    • 5 años: 5000-20000 palabras y oraciones muy largas. Uso de gramática compleja, a veces en voz pasiva y subjuntivo. Peguntas sobre diferencias.

6/7-11 AÑOS

  • Dominio de la mecánica del lenguaje.
  • La pragmática del lenguaje tiene un gran progreso.
  • Aumento progresivo del vocabulario.
  • Mejora en la gramática y las habilidades en las conversaciones.
  • Progreso en la conciencia metalingüística.

Estrategias para el aula con alumnado TDAH

Se realizarán algunas adaptaciones en el aula como prevención de posibles situaciones adversas como pueden ser la colocación de las mesas para reducir las distracciones, sentar al alumno en un sitio donde se le pueda tener controlado, alejado de las ventanas y la puerta o sentarle al lado de compañeros que puedan ayudarle en caso de que lo necesite.

En cuanto a las adaptaciones metodológicas que tiene que emplear el docente destacan, según la Fundación CADAH:

  • Intentar mantener una relación positiva con el niño.
  • Ayudarle y empatizar con él, elogiándole y animándole cuando lo necesite.
  • Hacerle partícipe en el aula preguntándole de vez en cuando para que continúe su atención, esto hará que se le pueda evaluar mejor y no solo a través del examen.
  • Consensuar las normas para que tenga un buen comportamiento dentro del aula, en este caso habrá que supervisarle con frecuencia.
  • Si la actividad que se le manda es demasiado larga, el docente deberá dividirla en tres o cuatro actividades para que pueda realizarla con más facilidad.
  • Si el niño se distrae se procederá al contacto físico, con rozarle el brazo o la espalda sería suficiente para que volviera su atención a la clase.
  • El docente deberá enseñarle a mantener el contacto visual, premiándole con palabras cada vez que lo consiga.
  • Las instrucciones que se le den deben ser cortas y entendibles, motivándole para que realice cada actividad propuesta.
  • Los deberes deberán ir por escrito, bien sea por el profesor o por él mismo.

Sería efectivo tener tutorías periódicas con el niño para comprobar su nivel de motivación y que pueda contarle al docente los posibles problemas que pudiera tener.

Para el niño con TDAH es muy difícil permanecer sentado durante tantas horas y necesita moverse constantemente, con lo cual el docente permitirá que cada cierto tiempo pueda levantarse de su silla para hacer algún encargo que le pida, por ejemplo coger algo que haya en el armario o llevarle una nota a otro docente, de esta manera el niño se sentirá aliviado por levantarse y a la vez conseguiremos un sentimiento de complacencia que alegrará al niño.

“Es fantástico que te hagan caso. Si no te hacen caso es que no te quieren. Si no consigo atención por buenas conductas, las obtendré por conductas malas. Es mejor que me castiguen y sentir que se ocupan de mí, que pasar desapercibido.”

Orjales, 1998

Errores frecuentes

El niño puede tener ciertas dificultades, según la Fundación CADAH, que interrumpen el aprendizaje de la lectura, como olvidar la forma de una palabra o que la copie de manera incorrecta; que lea rápidamente debido a su impulsividad o lentamente por su inatención; añada letras, sílabas o palabras a lo que está leyendo o las omita o sustituya por otras; problemas con grupos consonánticos como “tr”, “bl”, “pr”, “cl”, “br”; desconocer las ideas principales de un texto si no se muestran de manera clara; dificultad para comprender frases que no comienzan por el sujeto; al terminar de leer el texto olvidan fácilmente el principio; desmotivación ante la lectura por su constante dedicación y cansancio ante los fracasos.

En la escritura suelen tener problemas con el espacio, ya que tienden a juntar toda la información en un lado de la hoja, además su letra, a veces, es ininteligible y contiene errores gramaticales y añaden, quitan, sustituyen o repiten palabras, descuidando por completo los márgenes o los renglones.

En el cálculo entienden mal los enunciados por tener una lectura impulsiva o por su falta de atención y eso deriva en errores en las operaciones, no comprenden los diferentes conceptos de suma, resta, multiplicación o división, no realizan las cuentas mentalmente, comienzan las operaciones por la izquierda, confunden los signos, les cuesta aprenderse las tablas y van más despacio que los demás, lo que hace que se frustren.

Al igual les sucede con los problemas matemáticos, no diferencian los datos relevantes de los que no lo son, anotan los datos de forma desordenada o no los anotan, responden antes de haber comprendido el problema y no comprueban los resultados, además tienen serios problemas para abstraer los conceptos matemáticos cuando no forman parte de su vida cotidiana.

Estrategias para corregir esos errores

En la parte de la lectura es importante que el docente promueva actividades donde los compañeros que leen bien le puedan servir de modelo; facilitar una primera lectura del texto en silencio para posteriormente hacerlo en alto, agrandar las letras y la distancia entre palabras y líneas para una mejora lectora; leer en grupo el texto para que el niño pierda el miedo a hacerlo mal; subrayar las palabras que se prevea que puede pronunciar mal para que destaque y pueda disponer de más tiempo para leerla.

Isabel Orjales (1998) propone otra manera de mejorar la fluidez en la lectura que consiste en entrenar a diario durante unos 15 minutos esas palabras que el alumno considera complicadas para mejorar su decodificación de los grafemas y sus correspondientes fonemas. Al hacerlo en forma de juego se puede premiar al niño conforme vaya evolucionando. La autora insiste en la importancia de trabajarlo dentro del aula y en casa, con ayuda de los padres.

Para la escritura se pueden realizar actividades de caligrafía cada día para que practique; disminuir la cantidad de texto que se va a dictar; corregir las faltas que hagan alusión a las reglas de ortografía que se están estudiando y corregirlo en el mismo momento; crear un diccionario con las palabras que le suponen un problema para trabajarlas diariamente.

Para agilizar el cálculo mental se pueden hacer juegos en los que participe toda la clase, bien experimentales o digitales si se dispone de una PDA en el aula; utilizar tablas de sumar y restar para que no le suponga tanto esfuerzo; crear las operaciones a través de dibujos para que le resulten más divertidas; permitirle más tiempo a la hora de contestar preguntas para que pueda rectificar si se equivoca y usar dominós, parchís y demás juegos matemáticos para trabajar las diferentes operaciones.

En relación a la resolución de problemas el niño puede subrayar lo más importante del enunciado o representarlo en forma de dibujos si esto le facilita su comprensión; repetir las operaciones en voz alta cuando se haya equivocado para comprobar que sea él quien identifique dónde ha estado el error; evitar los enunciados demasiado largos para que no se confunda; o acceder a que pueda tener la tabla de multiplicar en su mesa.

¿Conoces o empleas en el aula alguna otra estrategia con tus alumnos? ¡Anímate y comparte tu experiencia!

Pautas para docentes con alumnos con TDAH

Antes de dar la voz de alarma a los padres y evitar equívocos en el diagnóstico, se deberá consultar al psicopedagogo del centro sobre las conductas del niño, posteriormente es aconsejable preguntar a los padres si esas conductas se repiten en casa.

Dificultades en el aprendizaje

Los síntomas producidos por el TDAH van a dificultar el aprendizaje del niño puesto que estos influyen en su atención y concentración (su cerebro estructura los contenidos de forma diferente).

Los problemas que pueden surgir van a influir en tareas como leer, escribir, comprender, deletrear, razonar, organizar, etc. y por lo tanto se ven perjudicados los procesos de aprendizaje como pueden ser los adquiridos por textos o por explicaciones (tanto orales como escritas) o la resolución de problemas matemáticos.

Hay, además, otros trastornos que se añaden a los ya mencionados como:

  • Negativa desafiante, es el trastorno más frecuente, el niño se muestra hostil y desafiante, hace lo contrario de lo que se le ordena.
  • Conducta, se suele dar en la adolescencia, por la existencia de tantos problemas, tanto en casa como en el colegio, saltándose todas las normas impuestas.
  • Ansiedad por separación, produce rechazo y alto fracaso escolar, miedo a separarse de sus padres a la hora de ir al colegio o al realizar cualquier actividad.
  • Ánimo, el niño se muestra triste, deprimido, tiene ideas de culpa, hay momentos en el que se sentirá inútil y hasta puede llegar a perder el apetito.

Consideraciones generales a tener en cuenta

Los docentes son una pieza clave para dirigir el comportamiento del alumno con TDAH, así como para disminuir los efectos de sus conductas y así poder mejorar su aprendizaje, su habilidad y autoestima. Según la farmacéutica Lilly, que ha investigado sobre este trastorno, hay algunas medidas sencillas pero efectivas para los profesores que tienen niños con TDAH en el aula.

  • El profesor debe ser tolerante, paciente y autoritario.
  • En el caso de tener que hablar con ellos de algún problema, se hará en privado.
  • Valorar el nivel que tiene, identificando así sus habilidades y debilidades.
  • En el aula debe haber un número reducido de alumnos y el ambiente de trabajo deberá ser lo más positivo posible.
  • Las normas deben ser claras y concretas para que el niño pueda entenderlo fácilmente.
  • El alumno deberá colocarse en la 1ª fila, así será más complicado que se distraiga, es aconsejable sentarle entre alumnos tranquilos.
  • Se debe tener en cuenta el evitar puertas y ventanas cerca de él porque puede distraerse.
  • En su mesa no debe haber más material que el necesario en cada momento, acostumbrándole a que lo que no es necesario no tiene por qué estar visible.
  • Las órdenes e instrucciones deben ser cortas y directas, sin que quede ninguna duda de qué se le pide; cuando se tenga que reforzar una conducta del niño siempre se hará refuerzo positivo.
  • Los exámenes, pruebas o trabajos, si es posible, se harán de forma oral, las preguntas deben ser breves y en los escritos habrá dos preguntas por cada cara del folio, además se colocará al lado del profesor y si este se altera, se realizará la prueba en dos sesiones o se alargará el tiempo estipulado.
  • No se deberá bajar el nivel de exigencia, sino implantar técnicas de modificación conductual y de intervención en el aula para adaptar sus necesidades a la clase.
  • Se utilizará el “tiempo fuera” en caso de mal comportamiento, consiste en que se aleje al final de la clase o fuera de ella durante un tiempo determinado.

Todas estas medidas irán acompañadas de una explicación correcta al resto de los alumnos del aula con el fin de que conozcan el porqué del comportamiento de su compañero.

Por otro lado, la comunicación entre las personas que están en contacto con el niño, en este caso entre los padres y el docente, se hace esencial para lograr un mejor rendimiento escolar en el alumno, bien sea a través de agendas, emails o mensajes de texto, etc. Establecer unas rutinas que pueda llevar a cabo le hará más independiente, enseñarle estrategias de estudio, reforzarle en las asignaturas que le cuestan más, etc. tanto desde la escuela como desde casa, sin olvidar el ejercicio físico, el niño debe tener una actividad física activa con sus descansos correspondientes.

Sería conveniente realizar tutorías periódicas para informar a los padres de todos los avances que se logren con el niño, su conducta, su estado emocional e incluso la relación que tiene con sus iguales o profesores.